A propósito de Noruzi y empresarios exitosos

A propósito de Noruzi  y empresarios exitosos

Las cloacas de Morón, como las que debía construir Silvestre Zitelli y su empresa, no se hicieron.

Las cloacas de Morón, como las que debía construir Silvestre Zitelli y su empresa, no se hicieron.

Hoy la sociedad catamarqueña está convulsionada por el vértigo que tomaron ciertos acontecimientos del pasado relacionados con la "obra pública”. Aparecieron operaciones que involucran al Fiscal de Estado provincial que decide "fallar” en contra del propio Estado beneficiando a una empresa incumplidora de sus deberes empresariales, pero "eficiente cobradora de anticipos” en su momento. Me estoy refiriendo al resonante caso que tiene como protagonista la "llamativa decisión” del fiscal Bertorello favoreciendo al  propietario de la deudora empresa Noruzi.
El señor Silvestre Zitelli –responsable de Noruzi-  es también  propietario del matutino El Ancasti, medio de comunicación que sin muchos reparos suele operar "políticamente”, de manera extorsiva, contra funcionarios y parlamentarios, dejando de lado su deber de informar.  
Los escandalosos acontecimientos que pueblan el panorama político-judicial-empresarial nacional desde que asumió la conducción del país la gestión PRO se pueden sintetizar en soberbia e impunidad. En Nación sobran los ejemplos. ¿Catamarca no quiere ser la excepción?
Si no pocos funcionarios del gobierno nacional -y por qué no algunos provinciales- deshonran la política que decían "algunos” que venían a "trasparentar” y terminaron enturbiándola más aún, no pocos integrantes de la "nobleza de la toga” –nacional y provincial- vienen haciendo lo mismo desde hace varias décadas con una Justicia que hoy por hoy no es confiable para ningún mortal de este mundo a quien ni siquiera lo salva la justicia divina porque siempre llega un poco tarde por moverse lentamente, al ritmo del tren de la historia que sin ninguna duda está tirado por una vieja locomotora a vapor.  
Año 1988, Sideco (otro "sello” del Grupo Socma), empresa de Franco Macri, acuerda con J.C. Rousselot –intendente de Morón-, realizar una obra cloacal para el Municipio. Rousselot, quien había asumido como intendente del partido en 1987, creyó ver en ese acuerdo el apoyo económico que lo catapultaría a la Gobernación de Bs. As. "Operador de Menem”, visualizaba el triunfo del riojano en las presidenciales del ‘89 y fue el protagonista del primer "globo de ensayo” de las posteriores operaciones "privatizadoras”.
Lo cierto es que en aquel acuerdo, Sideco comprometía una inversión de u$s 20 millones y pretendía un reembolso de u$s 140 millones. Pero eran los vecinos los que quedaban como garantes de las obras por 22 años. Es decir que podían ser ejecutados si entraban en "mora”. La obra iba a demandar unos 400 millones de u$s y con financiamiento iba a alcanzar los 1000 millones de dólares.
Lo cierto es que como el  Macri de hoy, Rousselot quiso pasar por encima todas las leyes –en este caso Ordenanzas- que rigen las transacciones entre el sector público y el privado. Sesenta días después, el 1 de marzo de 1989, el contrato era rescindido. Inusitada celeridad en el proceso de contratación; ausencia de concurso de ofertas (Mauricio Macri era el único oferente admitido) y el compromiso de cubrir con fondos municipales durante 22 años hasta el 20% de lo que pudieran adeudarle a la empresa los propietarios morosos. Lo que se dice un contrato terrible para los pobres necesitados de ese recurso esencial de saneamiento básico. Resultado final de aquel intento de estafa: destitución del intendente, que terminó en juicio y posteriormente encarcelado; Macri, el hoy presidente, sin sus "dinerillos” mal habidos pero con la "suerte” de todo empresario, limpio de culpa y cargo. "Si pasaba, pasaba”.
¿Cuál será la suerte final de aquel affaire "La obra del siglo” (cloacas de la Capital)  que tenía a Noruzi como ejecutor, con punto de arranque en el gobierno de Ramón Saadi y final escandaloso tras el exhaustivo análisis de la ex fiscal de Estado Soledad Pais, informe que le sirvió al entonces gobernador Castillo para decretar la nulidad del contrato y a la Corte expedirse fallando contra Noruzi con los ministros José Cáceres y Amelia Sesto de Leiva, rubricándolo en aquella oportunidad?  
No se trata de un "vuelto” ni de una "propina” que se podría dejar en una mesa de bar céntrico. Se trata de una estafa contra el Estado que SOMOS TODOS por cobro adelantado de obras no realizadas que hasta el día de hoy -complicidad judicial mediante-, la empresa convocadora de acreedores Noruzi viene "bicicleteando”.  
El paralelo es inevitable pero con una a favor de Sideco. Contrariamente a lo actuado por la empresa Noruzi del Sr. Zitelli, la empresa del grupo Macri vio frustrada en aquella oportunidad cualquier cobro por adelantado gracias a la inmediata y responsable intervención del Concejo Deliberante de Morón. La pregunta cae de maduro; tanto el parlamento catamarqueño como el propio Ejecutivo ¿estarán a la altura de las circunstancias y evitarán esta estafa contra el Estado provincial?

Por Víctor Leopoldo Martínez - Escritor, cineasta y docente

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Comentarios Libres
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    roberpetti | 08/06/2017 | 11:42
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    #2
    grafico
  2. Ya esta tardando el que firma la nota para hacer la película, ya está el guion hecho.
  3. grafico
    luca | 08/06/2017 | 08:12
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    #1
    grafico
  4. olvidate

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