Sobre el fin

Finalmente, desde el ministerio de Educación de la provincia se enviaron señales contundentes con respecto a las decisiones que se toman para equiparar algunos desfasajes en el cobro de los aranceles por parte de los colegios privados.

La jefa de gabinete de la cartera educativa fue clara al explicar hoy en los medios de comunicación que los colegios deberán adecuarse a las resoluciones que indican los porcentajes tope de aumento en la cuota que se cobra a los clientes por enviar a sus niños a recibir una supuesta educación diferencial en sus establecimientos.

Lo que quedó en suspenso es la carga de la prueba para los colegios que, aún contra viento y marea, extendieron el precio por encima de lo señalado. Tienen 30 días para justificarlo. 

Con las fichas así dispuestas en el tablero, desde el gobierno se colocó a privados en una situación que no les deja mucho margen para pensar dos veces el próximo movimiento, ya que de declararse en abierta rebeldía a lo dispuesto, el paso siguiente -tácito, pero presente- es revisar las subvenciones y de qué forma se dispone de esos fondos. 

Para los padres la situación se hubiese encorajinado más de la cuenta si se daba marcha atrás con el tope de aumentos. Se los hubiera visto devolver lo que se les devolvió y ni hablar si luego había una ratificación más sobre los incrementos. Hubiesen recibido lo que devolvieron y habían devuelto. Un embrollo. 

El planteo del padre Tapia, enmarcado en la discusión, también vino a sumar una nueva arista que hasta ahora no había sido abordada desde ningún punto de vista: la inequidad entre los subvencionados que cobran cuotas de tres cifras y los que cobran cuotas de cuatro cifras.
 
Como es lógico, si el aumento se hace en términos porcentuales, impactará en formas totalmente diferentes en las finanzas de las instituciones que cobren menos y seguirá abultando las de los que cobran más. 

El empate técnico que todavía no se ha declarado sería concluir la discusión en los mejores términos posibles para este año y empezar a discutir para el venidero. Se evitaría discutir aumentos a tan sólo tres meses del fin de ciclo.

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Comentarios Libres
  1. grafico
    Nombre | 13/08/2017 | 15:14
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    #2
    grafico
  2. Coincido con ud joshela. Por mi parte pareciera q se quisiera hacer valer la gratuidad de todos los colegios, a sabiendas que la educacion privada es paga. Hay dos problemas sociales en este aspecto: primero, querer todo gratis. Lo segundo, no priorizar. Ningun colegio de esta provincia tiene un pago mensual inaccesible. Personalmente he visto muchas personas q tienen el ultimo celular, la ultima tv, el mejor plan de tv pago... Y me parece perfecto. Pero para educacion no les parece pagar. De todas maneras, la escuela publica sí es gratuita. No asi las privadas que necesitan de la cuota para su correcto funcionamiento. A mi parecer, hay un grave problema de fondo en nuestra sociedad en lo q respecta a este tema
  3. grafico
    Joshela | 12/08/2017 | 08:46
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    #1
    grafico
  4. El gobierno no quiere reconocer que las escuelas públicas son por lo general para los pobres e indigentes, los que no tienen posibilidades de pagar una cuota en las privadas o por la distancia y de paso recibir una ración de comida. Quiero pensar que quienes tienen a cargo los colegios privados no son expoliadores, ni utilizan ardides para que incautos padres manden sus hijos a educarse allí. Todos sabemos y somos responsables de nuestras decisiones y actos, no tiene el estado que imponer condiciones que estén fuera de lugar a nadie, si los padres no tuvieran la opción de la escuela pública sería distinto. Que pasaría si tres colegios privados de mayor matrícula cerraran sus puertas por no poder solventar sus gastos? Nadie trabaja a perdida menos bajar cierto prestigio logrado a base de ingentes esfuerzos.

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