El Secretario

El secretario de Seguridad, Marcos Denett, volvió a hacer de las suyas en cuanto a declaraciones públicas se refiere. En abril pasado generó bastante polémica cuando justificó el accionar de los hermanos que persiguieron y dieron muerte a un adolescente que había tratado de robarles. A renglón seguido, anheló que el asesino de un joven que recibió un disparo fatal por negarse a entregar el celular “se pudriera en el calabozo”, pensamiento adecuado para doña Rosa pero no para quien, entre las políticas que implementa su área, debe buscar la resocialización y reinserción de los privados de la libertad. El lunes, “Marquitos” ocupó otra vez el centro de la escena. En la presentación de las acciones interministeriales por la Semana del Estudiante, dijo que los chicos que se encuentren borrachos o intoxicados en los lugares de concentración serán enviados al Centro de Admisión y Derivación que funciona en la avenida Alem y Mota Botello. “(Los jóvenes en esa situación) se pondrán a disposición de las autoridades y los padres podrán retirarlos del Centro de Derivación de Desarrollo Social”, informó.


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Consciente de la metida de pata, el ministro Daniel Barros tomó el micrófono para explicar que, en realidad, habrá personal de la subsecretaría de Familia monitoreando a los chicos durante sus festejos, tarea que coordinará con otros entes oficiales para atender cualquier desborde. Pero de ahí a usar una instalación que sirve para el primer abordaje en casos de adolescentes infractores a la ley penal y otros graves para dar una lección a los que tomen de más el Día del Estudiante, hay un largo trecho. En primer término, porque solamente la logística del traslado sería un inconveniente (habría que tener móviles y equipos preparados para ello en cada villa y ámbito de festejo) y porque el CAD distraería su tarea de contención en situaciones de alta vulnerabilidad social, para servir durante un rato de improvisada “guardería teen”. Ni hablar de los aspectos legales que representa una movida de ese tipo. En medio de una deliberada búsqueda de efecto, Denett terminó dejando en segundo plano las positivas acciones que se anunciaron para dar garantías de un festejo tranquilo a los chicos y sus familias.
 

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Comentarios Libres
  1. grafico
    Monitoreando la beodez... | 13/09/2017 | 11:15
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    #2
    grafico
  2. Analicen: tan mal no está porque cuando los pescan ebrios o agresivos o peligrosos EN ESTA CIUDAD, los trasladan a las Comisarías para luego entregarlos a quien el Juez autorice. No es una cuestión menor. El equipo de Daniel Barros lo va a monitorear ¿Y después? va a coordinar con otros organismos (imagino la Policía) Mientras tanto, NO TODOS LOS PADRES DE LOS ADOLESCENTES ESTARÁ EN EL RODEO (ni podrían estarlo todos los que NO tienen casa...) y para entregárselos en condiciones...¡tendrán que ir a El Rodeo!. Ustedes vean, no sólo miren. Algunos casos luctuosos ocurrieron hace años...
  3. grafico
    Mataco | 13/09/2017 | 09:59
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    Pos. (1) Neg. (-2)
    #1
    grafico
  4. Fuguretti Denett, pero un mal figuretti. Que aprenda de Ramón F. Castellanos.

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