Si bien la carne ha mantenido una estabilidad en el mercado y hasta ahora no se avizoran nuevos incrementos de precio, la gente tomó como opción comprar la carne con tarjeta de crédito, teniendo en cuenta que el kilo de nalga oscila entre los 40 y 45 pesos el kilo. Ante esta demanda, cada vez son más las carnicerías que trabajan con tarjetas de crédito, demostrando un abanico de compañías con las que se puede contar a la hora de pasar la tarjeta.
Luego de varios comentarios y quejas por el precio de la carne y de lo difícil que es economizarla a lo largo de la semana, El Esquiú.com salió a las calles y visitó distintas carnicerías, donde de cada cinco negocios, tres trabajaban con tarjeta de crédito.
Tal es así, que este medio decidió dialogar con cada uno de los carniceros, quienes explicaron que en materia del tema “incremento de precios”, aún no se ha visto ningún aumento a pesar de los anuncios a nivel nacional de que subiría en un 15%, ya que el alza de precios no es una cuestión predecible, a causa de que se fija el precio en medio del remate.
Las tarjetas de crédito se han convertido en una manera común de pago en la mayoría de las carnicerías y supermercados, dado que a falta de efectivo, la gente optó por adquirir este alimento que es uno de los primeros de la lista de la dieta alimenticia de los argentinos con tarjeta de crédito.
Sin embargo, no todo es perfecto y accesible, ya que si bien se puede comprar la carne con tarjeta, las carnicerías han impuesto una cierta condición en la que sólo se puede comprar con tarjeta mercadería que exceda los 50 pesos como mínimo, y deberán ser abonadas en una sola cuota y no en 3 o 4, como se acostumbra a adquirir otros productos.
“No hay plata en efectivo, por eso la gente nos compra con tarjeta”, explicó uno de los carniceros, quien luego de consultarle la cantidad de compras que se realizan con tarjeta en su negocio, manifestó que casi todos sus clientes optaron por pagar la mercadería con esta modalidad.
Este medio pudo corroborar las versiones del comerciante, ya que de un promedio de 6 clientes que se encontraban comprando en los distintos negocios visitados, cuatro pagaban con tarjeta.
Por su parte, una de los carniceros explicó que en estos momentos, no se prevé un aumento ya que en la feria hay gran oferta de animales en buenas condiciones para ser faenados, por lo que es imposible subir el precio. No obstante, consideran que para los días posteriores al Día de la Madre se comenzará a ver faltantes debido a la gran demanda a nivel nacional, por lo que será probable que se note un incremento de precios a finales de octubre.
De esta manera, los precios de los distintos tipos de carne oscilan entre 30 pesos el kilo de nalga común y 39 la especial, mientras que el puchero, una de las carnes más económicas en su momento, cuesta 30 pesos los 2 kilos. Esto ha demostrado que a pesar de contar con el nuevo beneficio de la tarjeta de crédito, comer carne de res se ha convertido en algo bastante costoso, tanto es así que el precio de la carne de cerdo cuesta lo mismo, por lo que hoy en día, comer cerdo ya no es un gusto que algunos se dan.
Es así como el rubro de la carne es uno más de los que se sumó a las empresas bancarias que ofrecen sus tarjetas, ya que de no ser así sus ventas disminuirían y aumentarían para la competencia.