ENTREVISTA - JAIME TORRES

“La música es una pasión”

El charanguista habla sobre política y de cómo llegó al instrumento que lo hizo famoso en el mundo.
Sábado, 26 de Noviembre de 2011

Desde su llegada al aeropuerto riojano, Jaime Torres no dejó de saludar a la gente sin replegar una sonrisa muda que le achina los ojos. En la combi que lo trajo finalmente a Catamarca se escucharon las anécdotas más increíbles en la vida de un artista.
Jaime saluda con la mano estrecha y firme, con la seguridad de quien le ha tocado pisar innumerables escenarios.

En esta ocasión su llegada a Catamarca tenía un matiz distinto, el escenario no era la tradicional Fiesta del Poncho, que tantas veces lo recibió. En esta ocasión, Jaime venía a encontrarse con un público predispuesto a disfrutar no sólo de su obra sino de su vida y de lo que piensa sobre la cultura, la política, el país.

El jueves por la noche Jaime llegó al polideportivo de la Escuela Estanislao Maldones de Piedra Blanca, sorprendido con las más de 400 personas que lo esperaban. Es que el artista fue invitado por la Agrupación Peronismo Militante y por la Junta del PJ de Fray Mamerto Esquiú a través del Programa Café Cultura Nación que desarrolla el gobierno nacional.

Hasta hace unos años, Jaime Torres parecía un tipo tranquilo. Ahora esa serenidad trasciende. Acompañado por su hija, el charanguista más famoso del mundo dejó en la retina de la gente de Las Chacras una imagen increíble: la de la conexión entre el artista y el pueblo.

- ¿Está conforme con su carrera o siempre busca más?
- Nunca me planteé tener una carrera: no tuve metas ni nada. Lo único que quise, siempre, fue que se escuchara un instrumento relegado, olvidado. No tuve “grandes éxitos”. En ningún momento la rompí: he llegado adonde estoy sin saber siquiera de qué lugar se trata. Y permanezco. Y vivo muerto de gusto. Tengo un gran afecto por mi gente y mi país.

- ¿Cómo llegó al charango?
-De curioso, como hacen los chicos. Me sirvió de mucho lo que me enseñaron mis padres, después la gente que estuvo entre nosotros en forma sucesiva y además viví en Bolivia varios años. Más tarde entendí que primero están la música y el instrumento, pero que ambos son excusas, porque detrás está el hombre. Y ahí te preguntás de dónde viene, a dónde pertenece, a pesar de que ese hombre está de paso. Hay un trabajo sobre el instrumento. Hoy en una banda de rock, puede aparecer un charango; también hay un grupo de música mexicana, que utiliza el charango.

–Pertenece a una época clave del folklore argentino.
-Tomé otra dimensión con Ariel Ramírez, pero éramos todo un grupo de gente. Lo que marcó esa época fue que se trabajó la poesía con un sentido que no había hasta ese momento. La canción existió siempre, el ritmo existió pero lo que le terminó dando ese perfil que le faltaba fue la incorporación del poeta, que no estaba incorporado a la canción popular. Había muchos letristas, aquellos hombres que les imprimían el otro vuelo a una canción: hablaban sobre la mina y el cuarzo. Rescato mucho la gente de Salta y Tucumán, que fueron los que siempre sacaron las melodías.

–Fue la misma época de Armando Tejada Gómez...
–La época de Tejada Gómez viene después. Hay una libertad total que se manifiesta o con una rebeldía, o con un fin político. Armando logró otra movida que acompañó mucho los años que se vivieron cuando ardía América del Sur. La canción de la que yo hablo tenía otra libertad. Es imposible no mencionar a Violeta Parra, pero de la misma manera había otra poetisa, que era Chabuca Granda. Estas son las diferencias que marco: no son letristas ocasionales, no son redactores de un informe. Yo me crié leyendo esto, soy un muy mal lector y aprendí mucho con las canciones.

–¿Y cómo son las cosas ahora? ¿Se renuevan estos músicos?
–Hay una reserva formidable. Y ahora se traga menos vidrio, no hay tanto “tachín-tachín” en el folklore, porque hay chicos que trabajan en serio. Es el caso del “Chango” Spasiuk. Son jóvenes y laburan muy criteriosamente y de verdad, no inciertamente. Figuras como el grupo de Juan Quintero, Juan Falú, Saluzzi, hay muchos más. Hace un año y medio estaba en México en un festival y de repente aparecieron 30 pibes con charangos que querían saludarme. Yo los hice subir para tocar con todos. Nadie puede erigirse en jefe de nadie sino que en el movimiento cada uno sabrá cómo aportar. En lo específico al charango, hay gente que toca de verdad y que no toca huevadas. En los institutos o escuelas de música popular que son formidables falta una materia, y es que la música no es solamente para subsistir y ganar un mango. Hay que decir de qué se trata y qué es, y en los instrumentos criollos, mucho más todavía. Cuando un nieto mío viene y me dice “prestame el charango”, yo le dijo: “primero andá y lavate las manos si querés tocar acá”.

- Usted fue uno de los artistas que planteó sus diferencias en la década de los ´90…
-Es cierto, me tocó participar en momentos de fuerte disidencia con la hegemonía de Menem. En aquel momento pocos se opusieron al sistema.

- Por último, ¿en qué estadío de su carrera y vida se siente?
- Estoy terminando de jugar el primer tiempo. Tengo fe, ganas y muchísimo por hacer. Seguramente, la que tenga que venir me va a agarrar hablando de esto mismo. La música es, para mí, una pasión. No puedo imaginarme sin ella.

Sus raíces

Jaime Torres conformó una trayectoria creativa que le permitió trascender más allá del ámbito de su país de origen. Nació el 21 de setiembre de 1938, en la ciudad de San Miguel de Tucumán. Recibió las primeras enseñanzas sobre el charango del ya desaparecido artista boliviano Mauro Núñez, quien le construyó sus primeros instrumentos, otros fueron hechos por su padre, don Eduardo Torres, un habilidoso ebanista chuquisaqueño, su niñez, transcurre junto a su madre, doña Pastora Moyano, en la Chimba Chica, Cochabamba, Bolivia.

POR UNA CULTURA FEDERAL

Café Cultura Nación es un programa que busca multiplicar espacios de debate e intercambio de opiniones, experiencias y conocimientos por todo el país. El objetivo es sencillo pero ambicioso: reunir a los argentinos alrededor de una mesa para reflexionar conjuntamente en torno a una amplia diversidad de temáticas culturales, sociales, educativas y políticas, con la intención de construir ciudadanía a partir de posibilitar el acceso democrático a conferencias, debates y actividades artísticas de interés comunitario. 
El programa apunta a generar actividades culturales en coordinación con grupos locales de acción comunitaria (Centros culturales, Sociedades de Fomentos, clubes) a los que incorpora como socios en la ejecución del programa. En esta ocasión, el Programa se implementó a través de la Agrupación Peronismo Militante conducida por el Jefe Regional Noroeste de ANSES, Gustavo Aguirre. Para la presentación de Jaime Torres se contó con la colaboración de Mariano Andrada y la Junta Departamental del PJ de Fray Mamerto Esquiú.
Durante los encuentros de Café Cultura, diferentes intelectuales, funcionarios, científicos y artistas de todo el país comparten y ponen en discusión sus opiniones, experiencias y conocimientos ante el público presente, buscando la interacción entre audiencia y expositores. Con un profundo sentido federal, muchos de los intelectuales, funcionarios, científicos y artistas se presentan en distritos diferentes a los de su origen, profundizando un diálogo cultural entre las diversas regiones del país.

 

Facebook () | Elesquiu.com (0)
comentarios
Encuesta
¿En qué vehículo te transportás diariamente?







Buenas Noticias

Cruzada Solidario: Los Morteritos (Belén)
Necesitamos de todos para ayudar a 45 niños de Los Morteritos,q se encuentra a 100km de Belen. En la Escuela Nº 454 asisten niños de 6 a 15 años aproximadamente, sus clases terminan a fines de mayo por razones del frio q sufren.