Si el dinero está, ¿por qué no se gasta? Es la pregunta que surge ante la novedad de que el Ministerio de Desarrollo Social de la provincia, durante la gestión del ex ministro José Vega, devolvió la friolera cifra de 5.831.284,20 pesos correspondiente a fondos nacionales destinados a comedores escolares en noviembre último.
Catamarca firmó un convenio con el Plan Nacional de Seguridad Alimentaria para el funcionamiento de comedores locales cuya vigencia va de abril de 2011 a marzo del presente año. A través del mismo se financia el funcionamiento de un total de 296 comedores de diferentes establecimientos escolares de la provincia, con una población de 33.085 niños de 5 a 14 años. El 11 de noviembre del año pasado el entonces ministro del ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral cursó una nota a la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner, en la que informaba sobre “el remanente sin invertir” del convenio bajo expediente MDS E-Nº 25.052-2010 del monto antes mencionado. En la misiva el ex funcionario del Frente Cívico y Social sostenía que dicho remanente sin invertir fue originado “entre diversas causas en la discontinuidad o demoras en el envío de transferencias de fondos por parte de la Provincia, ante la demora o falta de utilización y/o rendición de los fondos transferidos, por parte de responsables del funcionamiento de comedores escolares”.
También en la nota a modo de justificación se mencionan “diversas limitaciones coyunturales y transitorias de carácter financiero” y solicitó que ya que los desembolsos convenidos por la Nación fueron recibidos en septiembre de 2010 y julio de 2011, que el remanente de los casi seis millones de pesos fueran deducidos de un segundo desembolso pendiente de $8.038.458 de otro convenio.
Ahora bien, en el mismo texto se deja aclarado que las prestaciones alimentarias escolares “se brindaron con continuidad” con la cooperación de programas provinciales de asistencia alimentaria, de organismos gubernamentales y no gubernamentales y de la comunidad. Claro que nada dice sobre los partidas a las que se debió echar mano cuando ya existía un dinero determinado para ello.
Un informe técnico del coordinador Regional NOA del Plan de Seguridad Alimentaria, en tanto, advierte que “el proyecto tiene como objeto mejorar el estado nutricional y rendimiento escolar de los niños y niñas que concurren a establecimientos educativos de la provincia de Catamarca” y que “este objetivo se intenta cumplir con la transferencia de los montos correspondientes, que como refuerzo se han financiado desde el Ministerio de Desarrollo Social y que se integran a los fondos provinciales”. Y señala que a fin de procurar “dar continuidad a las prestaciones, debido a su carácter específico” se dio lugar al pedido de la provincia deduciéndose del segundo desembolso mencionado el saldo restante del convenio 2010 “surgido de inconvenientes derivados de la real ejecución respecto de lo proyectado”. De esta forma, la Nación transfirió a la provincia sólo $2.179.877,07 de los $8.038.458 estipulados.
El ministro de Desarrollo Social de la Provincia, Oscar Pfeiffer, ya había adelantado hace algunas semanas sobre el relevamiento que se había encarado tanto en los comedores comunitarios como en los escolares, ante posibles irregularidades. De una primera revisión se supo que el 50 por ciento de las personas que figuraban en los listado de beneficiarios no concurrían a los establecimientos. Por ejemplo se pudo constatar comedores donde la población beneficiaria consignada ascendía a 25 personas, y que en la realidad asistían sólo 20. Otro dato surgido tiene que ver con la supuesta existencia de 25 comedores en Fiambalá.
La provincia destina 55 mil pesos en forma bimestral a los 500 comedores.