La intentona de reflotar un proyecto que proponía el aumento del número de miembros de la Corte de Justicia fracasó. No hubo voluntad política de los integrantes del bloque radical para retomar una iniciativa que ellos mismos, cuando ejercían el gobierno, propusieron y lograron aprobar en la Cámara baja. Ahora que están en la oposición no quieren saber nada de modificar el Poder Judicial que, en forma unilateral, construyeron durante 20 años y les sirve, no como equilibrio de poder, sino como elemento clave a fin de mantener una especie de ghetto para hacer política. Sí: hacer política con la Justicia.
**********
Todo catamarqueño informado sabe que la Corte de Justicia, nada más y nada menos, es por la presencia de radicales “pura sangre” el reducto menos creíble de la Justicia. Allí están un ex candidato a senador del FCS (José Cáceres), un ex ministro e íntimo del gobernador Brizuela que lo designó (Raúl Cipitelli) y una ex líder del movimiento antiperonista de los años 90 y 91 (Amelia Sesto de Leiva). Pedirles ecuanimidad a personas con actuación partidaria tan intensa, convengamos, es más o menos como querer perseguir a los vientos. Muy difícil. De hecho, en los últimos 6 meses, desde el Ejecutivo se les ruega -una novedosa variante democrática- que se comprometan con la problemática minera o en hechos de resonancia pública.
**********
Una prueba más que desde la Justicia se hace política tiene que ver con los nombramientos que, en silencio y subrepticiamente, se llevan a cabo de tanto en tanto. En ese orden, podemos dar cuenta que fueron designadas como secretarias -Daniela González Martínez y María Sol Martínez Bombelli- dos profesionales que ni siquiera habrían jurado como abogadas. Pero, como desde dentro del propio Poder Judicial todo se sabe, podemos decir que hay nombramientos en otros niveles de personas identificadas, de alguna manera, con la conducción cortesana. Anotemos por ejemplo Eugenio Acs Acuña, Ana Medina, Luis Medina Tapia, Fátima Navarro, Luis Rodríguez, Cecilia Inés Sierra y Marina Dalila Villagra.