Por décadas las avenidas Alem y Güemes fueron escenario del constante paso de camiones que transportan mercadería desde Cuyo al resto del NOA, y viceversa. También formaron parte de ese circuito las avenidas Acosta Villafañe, Presidente Castillo e Hipólito Yrigoyen. Sus vecinos vivieron de cerca accidentes de distintos tipos, hasta fatales, y no pudieron contar con el asfalto en buen estado, porque ese tránsito destruía obras poco tiempo después de realizadas. Por esta razón, seguramente hoy aplaudirán más que todos los vecinos de la ciudad Capital y de Valle Viejo, cuando oficialmente quede inaugurado el Paso Externo de San Fernando del Valle de Catamarca o Avenida de Circunvalación.
Esta obra no sólo será una vía estratégica para el tránsito pasante de Ruta Nacional Nº 38, sino que acercará sectores de Valle Viejo y la Capital que hasta ahora contaban con caminos más alejados y menos aptos. La obra tiene más de 11 kilómetros, divididos en 9,7 entre la intersección ubicada frente al ex hotel Sussex y la Ruta Nacional Nº 38 –rotonda de El Bañado, Valle Viejo-, y 1,8 que conforman el acceso a avenida Juan Chelemín. En su totalidad, demandó un monto que supera los 128 millones de pesos.
En su discurso del 1 de mayo ante la Asamblea Legislativa, la gobernadora aludió a la estrecha relación que su gestión mantiene con el gobierno nacional, la que redunda en beneficio de los catamarqueños. Ratificando sus palabras, llegan hoy funcionarios nacionales para participar de la inauguración de esta obra, como también firmar convenios de asistencia y poner en marcha nuevos programas de gobierno. Pero el compromiso para con el desarrollo de Catamarca es de la propia presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, quien dejará inaugurada esta obra tan esperada y lo hará a través del sistema de teleconferencia. No sólo geográficamente, sino también en lo político, Catamarca avanza hacia una efectiva integración nacional.