Rosario Central ahora quedó con 69 puntos al igual que Quilmes, mientras que Instituto y River tienen 70 unidades. En el primer tiempo el canalla tuvo varias, la más clara en la cabeza de Castillejos, pero la pelota dio en el ángulo. Chacarita llevaba largos minutos sin atacar, pero Ereros pisó el área y sacó un remate fortísimo que sorprendió a García. Empezó el complemento con el cabezazo del empate de Castillejos, pero tres minutos después otra vez Ereros ponía en ventaja al visitante. Rossi definió el encuentro.
Rosario Central cayó por 3 a 1 con Chacarita en el partido que juegaron en el Gigante de Arroyito, por la anteúltima fecha del campeonato de la Primera B Nacional.
Luego de que Patronato frenara la marcha de River Plate, el canalla tenía una sola responsabilidad: ganar o ganar. Enfrente llegaba el colista Chacarita, que suma menos goles en el torneo que los que consiguió solamente Castillejos en Central.
Mientras el partido le pesaba a algunos y Central no terminaba de acomdarse, Chacarita se animó y se arrimó al área del Melli García. Pero de a poco Central empezó a crecer y el funebrero se olvidó de atacar.
Medina, a los 4', ya tuvo una chance clarísima, pero el centro de Méndez le quedó apenas atrás y se perdió una chance increíble, casi en el punto penal. Después Vismara pudo aprovechar un error en la salida de Tauber pero se apuró, en lo más flojo que hizo el mediocampista de buen primer tiempo.
Y faltaba el cabezazo de Castillejos. A los 34' el delantero se elevó bien, metió la cabeza y le dio buena dirección a la pelota, pero el ángulo dijo que no. El rebote le quedó a Vismara, que lo trabaron justo.
La única de Chacarita había sido a los 28', con un remate desde lejos que se fue cerca. Pero a los 40' tuvo otra: Ereros pisó el área y sacó el zapatazo, fortísimo. García podría haberlo manoteado, pero se vio sorprendido por el terrible disparo, que terminó entrando junto al segundo palo.
En el primer tiempo, Central llegó varias veces y no supo definir sus chances. Chacarita generó poco peligro pero fue más efectivo. El canalla cae 1-0 y es ahora o nunca, matar o morir, revertir el resultado antes de que los nervios jueguen una mala pasada.
La Capital - Infobae