El día de ayer la empresa Promet, del grupo Indalo, despidió a 20 empleados.
Por este motivo desde las 5 horas de esta mañana los trabajadores de la empresa están llevando a cabo un corte en la ruta 46, frente a la fábrica en Pomán.
El tesorero del sindicato de la alimentación, José Ocampo, manifestó que "la inquietud principal es la forma en que quieren pagar las indemnizaciones".
"A simple vista observamos que no son las que corresponden", dijo Ocampo.
"Le quieren pagar en cuotas y con cheques", agregó.
"Desde el gremio rechazamos esta modalidad, pedimos que se haga en un solo pago y en efectivo porque ya tenemos antecedentes de gente que trabajaba en el campo que le han pagado con cheques y después han tenido problema con cheques sin fondo", señaló.
Ocampo comentó que en un principio, luego de que la fábrica sufriera un incendio, desde el grupo manifestaron la intención de reactivarla sin que estuviera en riesgo las fuentes de trabajo.
La versión de la empresa
El Ing. Fabricio Rasjido, encargado de la empresa Promet en Pomán, manifestó a radio Valle Viejo que "la realidad es que la empresa Promet, antes del lamentable siniestro sufrido, venía en franca expansión, estaba muy avanzada la construcción de una fábrica de Aceto Balsámico para incrementar nuestra cantidad de productos en el mercado, todas cuestiones tendientes a paliar la crisis lógica del sector".
"El siniestro sufrido fue un golpe durísimo para todos y a partir de ese momento buscamos la mejor manera de salir a flote y buscamos alternativas para poder seguir envasando porque lo peor que nos puede pasar es quedar fuera del mercado por desabastecer a los clientes y para evitar esa situación necesitábamos salir a envasar lo más rápido posible", agregó.
"De todas las alternativas evaluadas, hasta tuvimos ofrecimientos de otras empresas de otras provincia de envasarnos el aceite, elegimos seguir en Pomán y encontramos una máquina para alquilar, que ni por cerca es como las máquinas que teníamos, sirve para volver a retomar el envasado aunque en menores cantidades y no quedar fuera del mercado", dijo Rasjido.
"Lamentablemente esa estructura para envasar es mucho menor a la que teníamos e indudablemente no soporta toda la gente que teníamos contratada", señaló.
A partir de esta realidad Rasjido comentó que "necesitamos achicar estructura para volver a crecer, tenemos la próxima campaña de aceite y hay que acondicionar las líneas de producción, la maquinaria, cuestiones edilicias, etc.".
"Estuvimos trabajando en la evaluación de la maquinaria pesada de extracción de aceite de oliva, para lo cual trajimos gente de Buenos Aires que son los representantes de los fabricantes de esas máquinas para evaluarlas, para ponerlas en marcha, evaluación de daños y saber a qué nos atenemos para la próxima campaña", dijo Rasjido.
"Hemos ido avanzando también con ingenieros civiles y arquitectos en evaluación técnica de los daños del edificio y ver cuál es la mejor manera de reconstrucción rápida", señaló.
En cuanto a los puestos de trabajo, Rasjido expresó que "han quedado despedidos 21 operarios y nos hemos quedado con la estructura mínima para hacer funcionar esta línea que comenté anteriormente".
"Estamos abiertos al diálogo para que todo esto tenga el menor impacto posible tal es así que la empresa decidió afrontar el 100% de la indemnización, no presentar ningún procedimiento de crisis ni nada por el estilo con todo lo que conlleva eso, es decir suspensiones, indemnizaciones al 50%", agregó.