Circular con los vidrios polarizados, opacos, que impiden ver dentro del auto, es transitar infringiendo la Ley Nacional de Tránsito, pero en la provincia es cada día más difícil de controlar y por el momento sólo en los talleres de Revisión Técnica Vehicular obligan a los conductores a quitar de sus vehículos la película vinílica para poder obtener la RTO.
Si bien la polémica siempre existió, porque muchos conductores polarizan los autos por una cuestión estética, por seguridad y para que el vehículo tenga cierta privacidad, esta acción esta totalmente prohibida.
Desde hace un tiempo en los talleres de El Pantanillo, por día como mínimo tres autos se quedan sin la Revisación Técnica por tener los vidrios con tonalidades de polarizado muy oscuras.
En diálogo con El Esquiú.com, José Tana, a cargo de los talleres, informó que la problemática es frecuente, y al estar prohibido por la Ley Nacional de Tránsito 24.449, que fija un tope de tonalidad para autos, “como mínimo tres autos por día se vuelven a sacar el polarizado si desean de inmendiato someterse a la inspección”.
“Existe una resistencia de la gente a sacarlos, sobre todo aquí en el norte del país, donde el sol es fuerte, pero muchos no aceptan sólo tener una lamina ahumada, aquí se les da un tiempo prudente y para tener la RTO lo deben sacar y entender que está prohibido”, detalló Tana.
Además, especificó que muchos vehículos salen desde fábrica con los vidrios con una cierta tonalidad adecuada y no pierden su originalidad, pero la mayoría usa el grado más oscuro impidiendo ver hasta las señales de tránsito y circular de noche se torna peligroso.
Control
El director de Inspección General de la Municipalidad de la Capital, Guillermo Matterson, manifestó que “por el momento la RTO es la única que controla esta situación, sabemos que es una infracción que posibilita la merma de la visualidad y que va contra la seguridad vial, pero se ha popularizado de tal manera que es difícil de controlar”.
Reconoció que en la ciudad ya existen hasta empresas que se dedican a polarizar los autos en las tonalidades requeridas por los automovilistas, y lejos de respetar lo que estipula la ley, suelen ofrecer el tono más oscuro para resguardo del fuerte calor.
En este sentido se conoció que el costo de la polarización no es elevado, y de acuerdo con el tamaño del auto, las ofertas van desde los 350 pesos hasta 600, por lo que acceder a un polarizado casi total de los vidrios no implica una gran inversión.
La Ley Nacional de Tránsito Nº24.449 prohíbe el uso del polarizado. Se reglamentó con el decreto 779/95, donde se prohíbe la implementación de láminas sobre los vidrios del vehículo, tanto sea en parabrisas como en los laterales y la luneta, tratando de que la visibilidad sea siempre mayor al 75% en los parabrisas y no menor del 70% en los vidrios.
*El polarizado resta visibilidad, especialmente de noche. Con lluvia y ventanillas levantadas, no se ven los espejos retrovisores.
* La RTO rechaza o bien observa a los vehículos que tienen sus vidrios polarizados, que son un obstáculo para obtener la verificación.
*Legalmente, en caso de juicio por accidentes de tránsito se puede alegar la presunción en contra del conductor del vehículo con vidrios polarizados, por supuesta falta de visión.
* Proteje de los rayos del sol y propicia el cuidado del auto.
* No permite que otros conductores o peatones puedan ver a través de los vidrios polarizados, como estrategia de prevención.