Edificada en 1820, pertenece al grupo de obras construidas después de la Independencia, pero siguiendo los cánones de la arquitectura colonial. Dado que su construcción demoró medio siglo, la iglesia resulta un buen ejemplo de la evolución del estilo tradicional hacia nuevas pautas. Tiene una nave única, con doble galería exterior apoyada en robustos pilares, y pequeñas arquerías que obran como contrafuertes de los arcos fajones de la bóveda principal, en su interior se conserva el púlpito del Santuario de Nuestra Señora del Valle, desde donde el célebre fraile pronunció su memorable sermón, el día 9 de julio de 1853, cuyos vibrantes conceptos lo identificaron como el "orador de la Constitución".