Destellos de solidaridad

Son pocas y hacen mucho, dan su tiempo, sus capacidades y se involucran poniendo el corazón en lo que hacen. Son las voluntarias de Soles. La vinculación al grupo se dio de distintas maneras, con el denominador común de que algún caso oncológico las movilizó a ser solidarias.
Para conocer su labor llegamos hasta la sede ubicada en el barrio 120 viviendas norte, casas 8 y 9, de la ciudad capital, donde nos recibieron con la alegría y el sentimiento fraterno que las une.
Allí dialogamos con estas mujeres comprometidas con cada "Solcito”, como llaman al niño con cáncer, y a sus familias.
Stella Maris Mandatori, actual presidenta de la comisión, comentó que la asociación "trabaja desde hace 13 años”. "En 2004 nace Soles Catamarca, asociación sin fines de lucro, que actualmente asiste a 35 Solcitos con sus familias, los ayudamos con un bolsón mensual con alimentos no perecederos, económicamente, y hacemos la asistencia en el hospital”. 
Norma Acevedo relató los orígenes: "Nació como idea de un grupo de chicos que estudiaba en Córdoba, al ver tanta cantidad de niños que iban de Catamarca a Córdoba para hacer su tratamiento, y las necesidades que padecían. Contaban que allá pasaban la noche en la Terminal o en alguna plaza hasta que llegaba la hora de viajar al día siguiente. Entonces, estos estudiantes les pidieron a sus papás que hicieran algo en Catamarca, y de esa forma, los padres comenzaron a organizarse acá. Lo primero era contener a la familia que iba partiendo hacia Córdoba, sobre todo en pasar la noche para que no estén a la deriva. Se encargaron de eso y luego empezaron a llamar a voluntarios, y así comenzamos a trabajar”.
Para Mandatori, "es una tarea gratificante y muy triste; gratificante porque le tendemos una mano a quien lo necesita”. "Estamos para contener a la familia, ante esta situación triste y crítica, somos como el sostén de la familia”, indicó.
El grupo entrega alimentos a las familias. "Antes, los bolsones los compraba Soles sin ayuda del gobierno. Hace aproximadamente un año y dos meses recibimos los bolsones gratuitos, que nosotros reforzamos con la ayuda de la sociedad, que se ha involucrado mucho; nos ayudan y participan de las acciones de Soles. También nos donan ropa que distribuimos a las 35 familias, porque no sólo necesita el niño sino también toda la familia”, manifestó Mandatori.
La casa ubicada en la zona norte de Capital está destinada a alojar a la gente del interior. "Esto es importantísimo porque ni el Estado tiene un lugar donde se hospeden ni los niños ni los adultos mientras están con el tratamiento, sea largo o corto. Acá vienen y están como en su casa. Lo único que tienen que traer son sus prendas personales, porque de la comida y el traslado se hace cargo la asociación, gracias a la gente”, afirmó María Elena Ciancaglini. 
El principal aporte es el de la gente. "Nos solventamos por medio de los socios, quienes aportan una cuota de 20 pesos, y con tarjeta Naranja, que por una acción promovida por ellos, vas, te anotás y te hacen el débito automático. Esos son los ingresos”, detalló Mandatori.

Dentro de los proyectos, se está terminando el salón de usos múltiples, con ayuda gestionada ante el municipio. Allí se realizan festejos para los niños y se dictan los talleres para las madres.

"Seguir adelante a pesar del dolor”

Cecilia Vega es madre de una niña que no pudo superar la enfermedad. Se sumó como voluntaria y ayuda a familias que pasan por esta experiencia.

"Ingresé en el 2014 porque conocí a Stella. Fue a vernos al sanatorio donde estaba mi hija, quien tenía 14 años. Me gusta estar acá, acompañar a los chicos. Más allá del dolor me siento cómoda. Intento seguir, contar mi experiencia para ayudar a otros. Todo esto me movilizó. Ser voluntaria implica constancia”.

La niña que le tocó el corazón

"A mí me marcó en esta tarea Fátima, una niña de 18 años, que tenía cáncer de maxilar. Era del norte de Belén. Nunca le habían celebrado un cumpleaños. Le pregunté qué quería de regalo de cumpleaños y me dijo que un reloj como el mío. A ella le gustaba dibujar. Le compramos el reloj, y cuando estábamos en pleno cumpleaños me dice: ‘¿Sabés una cosa, Marita?’. ¿Qué?, le pregunto, y me responde: ‘Yo nunca tuve cumpleaños, nunca vi globos’. A mí me destrozó el corazón”. 
Cuando falleció, me tocó vestirla, porque sus familiares andaban haciendo los trámites. Le pusimos el trajecito que ella quería y la despedimos en su partida hacia Belén. Fue muy duro”.
María Lía Biagi

 

"Es gratificante hacer por el otro”

"Todos hemos tenido directa o indirectamente un familiar o un conocido con esta patología. En mi caso un sobrinito que al mes que nació le diagnosticaron leucemia crónica irreversible. Fue derivado al Garrahan  y a los 8 meses  falleció y la mamá nos cuenta que recibía mucha ayuda de Soles. Entonces me involucro como voluntaria y comienzo acompañando la tarea”. 
"Es bastante gratificante  saber que uno puede hacer algo por el otro. Es difícil porque todo se hace a pulmón. Pedimos por todos lados para cumplir la misión”. 
María Elena Ciancaglini 

Toma de conciencia, ley de protección y campañas

Dentro de los lineamientos de la asociación, Mandatori dijo que "ahora estamos mirando dos puntos desde hace tiempo: la concientización de la gente, de la sociedad, de que existe el cáncer y detectado a tiempo se puede recuperar”.
"El otro punto es una ley a nivel nacional e internacional, por medio de la fundación Flexer, con la que articulamos nuestra labor. Estamos pidiendo atención de todos los profesionales  y especialistas en el caso que se requiera; que no falten los medicamentos oncológicos; el soporte para el manejo del dolor de la intervención; nutrición adecuada; cuidados paliativos; que los trasplantes sean en tiempo y forma; la rehabilitación; la prótesis, que por burocracia tiene su demora; el transporte que necesita el niño y su familia cuando detectan la problemática; alojamiento; educación; recreación; una vivienda digna o el mejoramiento según el caso”.

Pelucas solidarias
La asociación realiza distintas campañas. Por primera vez habrá un banco de pelucas, para ello reciben la donación de cabellos que llegan de distintas provincias. "A mediados de abril, vamos a empezar con los talleres para las mamás, supervisadas por la comisión directiva. Y entregaremos la peluca no sólo a niños sino a mujeres  que estén con este problema. Será totalmente gratuito. Pensamos que es una buena acción pensando en la sociedad en general”.
También confeccionarán cobertores con imágenes de superhéroes, que cubren la bolsita de quimioterapia, para que no sea tan traumático el tratamiento.
 "Ahora estamos con las tapitas solidarias para el hospital Garrahan, donde son asistidos niños de todo el país. Soles pensó ayudar no sólo al niño oncológico sino a cualquier niño con la patología que sea”, dijeron. 

Valorar esta noticia

78% Satisfacción
21% Esperanza
0% Bronca
0% Tristeza
0% Incertidumbre
0% Indiferencia
Comentarios Libres

Copyright © 2017 El Esquiú.com - Todos los derechos reservado