¿Qué son las tierras raras?

jueves, 3 de septiembre de 2020 08:59
jueves, 3 de septiembre de 2020 08:59

¿Qué son estas tierras raras de las que todo el mundo habla? A pesar de que la sociedad se haya virtualizado, hay cosas que no cambian. Y una de ellas es la centralidad de las materias primas con las que, por ejemplo, se fabrican los smartphones.

Para que los datos resulten útiles, deben estar alojados en dispositivos. Estos dispositivos están hechos de materia. En particular, de 70 elementos, 17 de los cuales son las llamadas tierras raras. Sin ellas no existiría ninguno de los 7.000 millones y medio de smartphones presentes hoy en el mundo.

Las tierras raras son un grupo de 17 elementos químicos. Desde el lantano (La), con número atómico 57, hasta el lutecio (Lu), con número atómico 71. A estos se añaden el escandio (Sc), número 21, y el itrio (Y), 39. Los primeros 15 elementos forman parte de la familia de los lantánidos. El escandio y el itrio se suman a la familia porque tienden a encontrarse en los mismos depósitos minerales y presentan propiedades químicas similares.

Sin el indio no habría touch screen; sin itrio, disprosio, europio, gadolinio, lantano y terbio no se colorearían las pantallas. Sin neodimio los dispositivos no tendrían micrófonos para hablar y enviar notas de voz. Sin disprosio, preseodimio y terbio no vibrarían. Por su luminiscencia y por ser superconductores de energía, estos elementos son el verdadero corazón de la economía digital.

Las tierras raras se descubrieron en Ytterby, cerca de Estocolmo, Suecia, en 1787. Pero solo 90 años después, comenzaron a usarse con fines comerciales. Primero para fabricar capas incandescentes para la industria del alumbrado de gas. Luego terminaron en los mecheros y en las lentes de Kodak. En los años 50, los lantánidos permitieron que la televisión emitiera en color, el neodimio que los misiles intercontinentales despegaran y el samario que funcionaran los reactores nucleares.

Hoy en día, el uso de las tierras raras se extiende casi ilimitadamente en industrias de importancia primaria. Aeroespacial y defensa, nuclear, superconductores de alta temperatura, cables de fibra óptica, ordenadores y teléfonos móviles, acero y pigmentos para cerámica. Y están presentes en prácticamente todos los componentes del automóvil moderno.

Como todos los casos de éxito, también las tierras raras padecen cierta desinformación. No son ni tierras ni raras. El cerio es el vigesimosexto elemento más abundante en la corteza terrestre. El neodimio es más frecuente que el oro. Incluso el tulio, el lantánido menos común en la naturaleza, es más abundante que el yodo. El problema es que estos materiales se encuentran en masas de roca bastnasita y monacita y son muy difíciles de separar del resto.

Fueron llamadas «tierras», porque la mayoría de estos elementos fue identificada durante los siglos XVIII y XIX. Entonces se solía dar este nombre a todos los minerales que no podían ser modificados por fuentes de calor. Y «raras» porque, comparadas con otras tierras, como la cal o la magnesia, eran relativamente menos abundantes.

 

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