Constructor de la nueva Argentina

viernes, 26 de noviembre de 2010 00:00
viernes, 26 de noviembre de 2010 00:00

Hace treinta días, la Nación se entristecía y el Pueblo lloraba a su líder, ante una Latinoamérica comnovida por la partida de uno de sus hijos más dilectos. Néstor Carlos Kirchner transcendía las fronteras de la vida, para inscribir su nombre entre los grandes patriotas de la historia.
Fue un hijo de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, que hizo del compromiso irrestricto con la causa de los derechos humanos, una verdadera política de Estado, rescatando para las nuevas generaciones la memoria histórica, con verdad y justicia. La nulidad de las leyes de “Obediencia Debida” y de “Punto Final”, así como la derogación de los indultos a los miembros de las Juntas Militares, y la promoción de los juicios a los represores, terminaron definitivamente con décadas de impunidad y de ruptura ilegítima del orden constitucional.
Fue un estadista de envergadura, porque restableció y fortaleció las instituciones de la República y la autoridad presidencial, poniendo de pie y en marcha a la Nación que había sido azotada por la crisis social y económica más profunda. En este contexto fue que la recuperación de la economía fue puesta al servicio de la producción y de los intereses del Pueblo. La salida del país del default mediante el canje de la deuda pública nacional, la recuperación de la moneda nacional como símbolo de soberanía que permitió la salida de circulación de las cuasi-monedas provinciales, la reestructuración de las deudas de las Provincias argentinas, fueron algunos hitos fundamentales que jalonaron su política de gobierno.
Su compromiso con los trabajadores dio lugar a la reimplantación de los convenios colectivos de trabajo y de las paritarias como mecanismo de negociación de las condiciones laborales y de las remuneraciones, y condujo a la recuperación del salario real de los trabajadores y el crecimiento de la economía formal mediante la incorporación de millones de argentinos en edad activa que estaban excluidos de todo tipo de beneficios.
No podemos soslayar el protagonismo que les reconoció a las organizaciones sociales en la vida institucional del país, promoviendo su participación en las políticas de Estado. La inclusión al sistema previsional de millones de adultos mayores que habían sido expulsados del sistema y se encontraban en condiciones de pobreza o indigencia, la estatización de los fondos de jubilados y pensionados, hasta entonces en manos privadas, y la sanción de la ley de movilidad jubilatoria, fueron medidas reparadoras del olvido y la injusticia a la que estaban sometidos nuestros abuelos.
El fortalecimiento del mercado intemo y la promoción del consumo en los sectores populares; la recuperación y expansión de la industria nacional; la tecnificación del sector agropecuario, los incentivos estatales para la agregación de valor a la producción primaria, y la asunción por parte del Estado de un rol activo y responsable en la economía, permitieron colocar a la Nación en un ritmo de crecimiento sostenido y desarrollo constante, y a sus habitantes le devolvieron la dignidad del trabajo y una participación cada vez mayor en la distribución del ingreso nacional. Esto fue complementado con la implementación de profundas y efectivas políticas sociales de inclusión y de promoción de la economía social; como medio de protección de los sectores más postergados, asegurándoles el acceso a la educación , a la salud y a la vivienda digna.
El ejercicio pleno de la soberanía nacional ante los organismos multilaterales de crédito y los demás países del mundo; el respeto a las minorías a través del reconocimiento de sus derechos; la inversión de los recursos del Estado en obras públicas de infraestructura con sentido federal y popular, con especial prioridad en las viviendas sociales, en escuelas y hospitales, en desarrollo energético, comunicacional y vial y en servicios públicos, fueron también ejes transformadores de la realidad argentina, en la que emergió el Pueblo, de la mano de su líder, como protagonista esencial de la actividad política, estatal y social.
El objetivo de mejorar la calidad institucional y de lograr la independencia del Poder Judicial fue cumplido mediante la auto limitación de sus propias facultades constitucionales como titular del Poder Ejecutivo Nacional, para conformar una Corte Suprema con juristas de reconocida solvencia académica y profesional.-
La reinserción de Argentina en la región, con un claro sentido latinoamericanista y de integración con las naciones hermanas; colocaron a Nestor Kirchner en el sitial de los grandes estadistas y le valió el reconocimiento internacional mediante su designación como Secretario General de la UNASUR, rol que asumió activamente para la preservación y defensa de la democracia en toda la región, ante los intentos golpistas de Honduras y Ecuador, y el mantenimiento de la paz con su mediación en el conflicto Venezuela-Colombia.
La reparación de los derechos de los pueblos originarios vino a terminar con siglos de expoliación, sometimiento y degradación de su dignidad y cultura, insertándolos también como protagonistas del quehacer nacional.
Su infatigable lucha contra los sectores concentrados de la economía y los monopolios, en aras de una justa distribución del ingreso; posibilitaron devolverle al Pueblo Argentino su dignidad como Nación soberana, legándole un destino de grandeza en la implementación y consolidación de un Proyecto Nacional y Popular inclusivo, justo y solidario para todos.
Reconcilió a la política y a las instituciones con el Pueblo, generando una esperanza que motivó a millares de jóvenes a asumir un compromiso solidario y militante con la cuestión social y una actitud participativa y protagónica en los grandes ideales nacionales.
Como todo gran líder, y al igual que Perón y Evita, Néstor Kirchner generó grandes amores y también fue objeto de fuertes e inmerecidos rencores. Fue amado por el Pueblo y odiado y vilipendiado por la oligarquía, los monopolios y una oposición voraz, obstructiva y funcional a los intereses de los poderosos que se resisten a resignar sus privilegios. Tuvo y tendrá el cariño del Pueblo y la adhesión incondicional de las mayorías populares, a las que supo ganarse con su incansable e irrestricto compromiso con los derechos de los desposeídos, con los intereses del Pueblo Argentino, y con su particular estilo de hombre simple, luchador, y militante.
Allí donde encontraba una necesidad, reconocía un derecho vulnerado y trabajaba incansablemente para la reparación de la injusticia. Nunca resignó sus principios e ideales, a los que defendió con firmeza, convicción y profunda entrega y más allá del límite que su propia salud le imponía. Por eso se nos fue. Pero nos dejó un inmenso legado: Consolidar y profundizar el Proyecto Nacional y Popular que, bajo la conducción de Cristina, su compañera en la vida y en la política, debemos seguir construyendo y defendiendo.
Este es el desafío a enfrentar y el compromiso que asumimos, como humilde homenaje a quien fuera el constructor de la nueva Argentina. Néstor Kirchner adquirió dimensión de inmortalidad porque su ejemplo, obra y legado, seguirá vivo en los corazones de millones de argentinos.
Dra. Cecilia Guerrero
DNI 14.602.208

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