Correo de lectores

Bicentenario de la Patria

Un recorrido por los primeros años de nuestra Patria.
lunes, 09 de agosto de 2010 00:00
lunes, 09 de agosto de 2010 00:00

Sr. Director

Con la finalidad de contribuir a nuestra construcción ciudadana y desarrollar una actitud crítica y reflexiva, adentrándonos en la conmemoración del Bicentenario de nuestra Patria de manera significativa, instaremos al pueblo a rescatar nuestra historia, manteniendo viva la memoria colectiva fundamental para comprender el presente y construir todos juntos un futuro próspero para los argentinos.
Llegamos a los doscientos años de Revolución de Mayo, fecha de gran importancia para el sentir nacional. Para el año 1808, Napoleón Bonaparte quiso invadir el territorio de la corona lusitana, Portugal, un aliado de Gran Bretaña. Penetró en el territorio español y apresó al rey Fernando VII; en Bayona se produce la “farsa”, es decir, la devolución de la corona al padre de Fernando, pero éste la cedió a Napoleón, quien coronó a su hermano José. La reacción fue inmediata en España y se organizaron las juntas de gobierno, la restauración de Fernando y la derrota de las últimas fuerzas españolas, proceso en el cual participaron hombres como San Martín, Belgrano, Bolívar, Hidalgo, Moreno y muchos más. Ciudades como Caracas, Bogotá, Chile y Buenos Aires, organizaron sus propias juntas de gobierno. Estos hechos demostraron la debilidad de la corona española, que se reflejó en Mayo de 1810. A Catamarca llegó la noticia el 22 de junio, por el correo ordinario que ingresó por Calle o Camino Real, actual calle República. Se esperó la decisión de Salta, que fue crucial para definir la posición de las demás ciudades. Francisco de Acuña era el comandante de Armas en Catamarca, elegido representante, pero legalmente no pudo partir como diputado y en su lugar se eligió a José Antonio Olmos, quien se incorporó en la sesión del 8 de diciembre. De este terruño partieron centenares de soldados hacia las huestes libertadoras.
En aquel momento Catamarca quedó sin brazos para trabajar, en momentos que eran económicamente favorables, por el comercio con el Alto Perú, Chile y los territorios de la región de Salta y Tucumán. Quizás desde entonces nunca se recuperó nuestra provincia, ya que la futura organización nacional no la tuvo en cuenta, sólo triunfó el centralismo portuario. Contra esto surgieron hombres como Chacho Peñaloza, Felipe Varela, que combatieron a sangre y fuego. Grandes hombres desde Catamarca se comprometieron, como Feliciano de la Mota Botello, Ortiz de Ocampo, Nicolás de Avellaneda y Tula, etc.
El acontecimiento revolucionario de aquel 25 de Mayo de 1810, se transformó en el proceso histórico que se definió el 9 de julio de 1816 con nuestra Independencia, pero a partir de allí la lucha por la organización nacional estaba por comenzar, lo que en parte se concretó en 1853 con la ansiada Constitución Nacional, en donde Catamarca también mostró su participación con representantes como el Presbítero Alejandrino Centeno y el grandioso Fray Mamerto Esquiú, siendo partícipe activa de estos doscientos años, con el aporte de hombres y mujeres para la construcción y engrandecimiento de la patria. Desde el aporte al Ejército del Norte, hasta la misma guerra de Malvinas, se dijo presente, en todos los ámbitos. Por ello es importante, y en este presente más que nunca, mantener viva la memoria de lo acontecido en nuestro pasado, originando la conciencia histórica, fundamental para no reiterar aquellos hechos dolorosos, como las luchas fraticidas, muchas en contra de la voluntad popular; otras por sometimiento a las condiciones impuestas por los centros de poder mundial. A pesar de todo nuestra Argentina sigue en pie; no pudieron con ella los excesos y ambiciones, experimentando tristezas, frustraciones y alegrías, pero el corazón de esta patria se mantiene vivo,¡ su pueblo!
Cuando llegue el momento de conmemorar el bicentenario de nuestra Independencia, que nos tome al pueblo y a sus gobernantes muchos más unidos, donde el consenso origine el verdadero debate participativo de todos, guiando a la Argentina a un futuro próspero y sin divisiones, para construir la verdadera unión nacional y siempre en Democracia. Así podremos decir ¡Viva Argentina!

Prof. Roberto Sayes
Profesor de Historia
Gabinete de Investigación de la S.C y E de la Municipalidad de
San Fernando del Valle de Catamarca

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