Correo y opinión

Adoctrinamiento y militancia

domingo, 28 de abril de 2013 00:00
domingo, 28 de abril de 2013 00:00

La creciente participación de la juventud en los últimos años en diversos acontecimientos políticos, sociales y culturales, motivó la inquietud de distintos sectores que ven en ella un peligro para la democracia. Llaman adoctrinamiento al accionar de una organización que adhiere al proyecto oficialista.
Adoctrinar significa instruir, adiestrar o sea enseñar algo para captar adherentes para esa doctrina o causa.
La historia de la humanidad es una secuencia de adoctrinamientos que sería larguísimo enumerar. La milenaria Jerusalén todavía hoy es disputada por tres doctrinas religiosas. Jesús fue crucificado por adoctrinar a su pueblo en su fe. Moisés vagó con su pueblo años en el desierto mientras adoctrinaba a sus paganos fieles. Espartaco hizo temblar el imperio romano adoctrinando a su pueblo contra la esclavitud. Los jesuitas adoctrinaron a los pueblos originarios, transformando sus creencias y modo de vida. La doctrina de la patria grande de nuestros próceres nos independizó de España. Marx y Lenin tumbaron el imperio zarista adoctrinando en el comunismo. Hitler adoctrinó al pueblo alemán y lo llevó a la más triste historia de la humanidad. El colonialismo colonizó y adoctrinó a la mayoría de los pueblos del mundo. El peronismo adoctrinó a la mayoría del pueblo argentino que hoy con sus variantes doctrinarias se debate por subsistir. El capitalismo adoctrinó a los pueblos del llamado tercer mundo en sus criterios de libertad del mercado y los pauperizó. El Plan Cóndor adoctrinó a la mayoría de los políticos militares y economistas de América latina imponiendo las dictaduras cívico militares genocidas con las consecuentes tragedias políticas económicas y culturales. Fidel adoctrinó al pueblo cubano y su revolución aún persiste. Menem y Cavallo, adoctrinados por EE.UU., entregaron al país. En mi paso por la escuela pública primaria, recibíamos adoctrinamiento hacia una religión y en el secundaria fuimos adoctrinados en el ejemplo de las democracias de EE.UU. e Inglaterra, mientras Luther King enfrentaba el más cruel de los racismos y Gandhi el más cruel del los colonialismos. Durante quinientos años fuimos adoctrinados en una mentirosa y parcial historia oficial. Hoy el revisionismo saca a la luz hechos reales que demuestran lo falaz de la misma.
Como vemos, la lucha de ideas es una lucha de adoctrinamientos. Toda institución religiosa o política pretende adoctrinar. Lo fundamental es el contexto histórico en que esta disputa se produce y cuál es el objetivo final y si éste es en beneficio para las mayorías o para un sector dominante. Los adoctrinamientos siempre fueron acompañados por la militancia. Ésta puede ser oral, escrita o audio visual. Hoy, los medios masivos de comunicación ejercen un papel determinante en el adoctrinamiento La lucha por el ejercicio del poder real está a la vista en nuestra sociedad. Dentro del sistema democrático que cada pueblo elige, es fructífero que se lleve a cabo. No tengamos miedos y confrontemos sin violencia. La democracia nos permite cambiar, renovar, reformar o transformar la sociedad. La militancia en organizaciones religiosas, sociales culturales y políticas se efectúa desde temprana edad en colegios primarios secundarios y luego universitarios a través de los centros de estudiantes desde antaño. Aún en épocas dictatoriales y de ilegalidad, los jóvenes a través de la militancia, encontraron la forma de participar y expresar sus opiniones. Recordemos la Noche de los Lápices sin irnos tan lejos. Nuestra historia es muy rica en participación y militancia estudiantil, por ello estudiantes de toda América latina llegan a nuestro país a estudiar, hecho que nos debe enorgullecer. Por suerte la época del “no te metas” fue derrotada. Los sectores reaccionarios ven peligro en la participación de los jóvenes porque temen por sus intereses. Este criterio de solamente estudiar o trabajar, representa la más rancia y oligárquica forma de hacer política y de adoctrinar; “la política para unos pocos esclarecidos”. La militancia demostrada abiertamente es fundamental para la evolución de nuestra sociedad y los jóvenes formados en sus convicciones son el futuro de la misma.
El adoctrinamiento y la militancia son parte indisoluble del ejercicio de la lucha de ideas por proyectos de vida y serán eternos como sea la existencia misma del hombre.

 

Alberto Cerda Espósito

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