Correo & opinión

13 de noviembre de 2015 Lectura de la sentencia

martes, 17 de noviembre de 2015 00:00
martes, 17 de noviembre de 2015 00:00

Sensaciones encontradas, un gusto agridulce luego de la sentencia. Hoy, ya más tranquila después de esa primera impresión que causó el escuchar la absolución de tres partícipes necesarios de los secuestros y desapariciones de nuestras familias; aún miramos con gran satisfacción el que en este juicio se continuó narrando la historia de la dictadura cívico militar en Catamarca.

Una historia jamás contada públicamente, que vamos armando entre todos los sobrevivientes de estos hechos y que trasmitimos en cada paso de nuestras vidas.

Esta no es una disputa entre quien gana y quien pierde, tampoco es motivo de festejo como quiso hacer instalar. Lucio Montero, que “con mucho respeto” tildó de mentirosos a la querella y al fiscal, además que debido a nuestra edad las neuronas se van muriendo y puso en duda que lo narrado por nosotros sea verídico, como testigos de la causa, lo que nos causó un profundo dolor por discriminarnos de esa manera.

Estos señores fueron juzgados con todos sus derechos y garantías, que nuestras familias no las tuvieron por el sólo hecho de ser militantes y pensar distinto.

Y sin embargo hemos visto cómo sermonearon el primer día a los alumnos en la audiencia, con frases inapropiadas, reprochando la presencia de ellos en “esta farsa” y “acompañando esta mentira”, sin embargo en ningún momento hemos influido en la opinión de los jóvenes, simplemente ellos son los que viendo, escuchando y participando elaboraron sus conclusiones.

Como familiar y ahora integrante de la asociación de DDHH Casa de la Memoria, seguiremos en la lucha. Hemos avanzado desde el primer juicio del año 2012 donde comenzó a salir a la luz la historia de catamarqueños secuestrados y desaparecidos, donde quedó firme que estos hechos son delitos de lesa humanidad y hubo dos condenados. En el segundo juicio en el año 2013 por la masacre de Capilla del Rosariohubo tres condenados y este viernes en el tercer juicio, dos condenados más. Quedó demostrado en el Tribunal Federal de Catamarca que la dictadura cívico militar también gobernó en nuestra provincia, que hubo secuestros y desapariciones, presos políticos, persecuciones y hasta exiliados.

De a poco vamos logrando justicia, 39 años de silencio no es fácil.

Hemos esperado tres años para que casación se expida por el primer juicio, valió la pena realmente ya que anuló la sentencia de Rauzino y Lucena solicitando al tribunal que dicte un nuevo fallo, teniendo en cuenta la “participación necesaria” que pudieron tener ambos represores en el homicidio de las cuatro víctimas.

Hoy, un nuevo día donde la lucha continúa porque hay mucho por hacer y por difundir, no nos quedamos en aquellos tiempos de los 70 con ese dolor, miedo y silencio. Fuimos avanzando y progresando en estas luchas, hoy hay mucho por hacer por nuestros jóvenes y por nuestra sociedad catamarqueña.

Todavía encontramos prácticas autoritarias y denigrantes en las fuerzas de seguridad, y esto es grave, casos de desaparición y muertes aún no resueltas en la Justicia provincial, el silencio sigue siendo el principal cómplice.

Esto no terminó, los letrados continúan trabajando y nosotros también, la política de Estado de DDHH que hemos conseguido a fuerza de lucha y perseverancia la seguiremos defendiendo. ¡Tengamos memoria para que no vuelva nunca más!

La familia Borda y la familia Ponce agradecen el acompañamiento permanente de todos los organismos nacionales que nos visitaron continuamente, los jóvenes de las organizaciones que se pusieron la camiseta de Memoria, Verdad y Justicia, a los Dres. Guillermo Díaz Martínez y Rafael Vehils Ruiz y todo su equipo de abogados por la profesionalidad con que trabajaron en la causa.

A los testigos, parte principal en este juicio que nuevamente se presentaron relatando los hechos, exponiéndose sin ninguna obligación de hacerlo.
Al equipo de psicólogos: Lic. Lorena, Lic. Valeria, Lic. Virginia, a cargo de la Lic. Ana Cristina Ibáñez.

A la profesora Ana Brunás y José Martínez del área de Educación de La Casa de la Memoria por la intervención directa con el programa La Escuela va a los Juicios, a los directivos, profesores y alumnos de las escuelas secundarias, a los profesores y alumnos de la Universidad de Catamarca que participaron.
Al Dr. Ernesto Castrelo y el compañero Isauro Molina por el interés permanente a pesar de sus compromisos y por acompañarnos en la sentencia.
A cada uno de los integrantes de la Asociación Casa de la Memoria que estuvieron en todo momento y en cada una de las audiencias.

Y muchas gracias a todos los medios periodísticos escritos, radiales y televisivos de la provincia por informarse, difundir y asistir durante todo el juicio. Muchas gracias.
POR MÁS MEMORIA, POR MÁS VERDAD Y POR MÁS JUSTICIA PARA CATAMARCA.


Noemí Toledo Ponce

 

Comentarios

Otras Noticias