Correo & opinión

Zarpazo a la voluntad popular

viernes, 18 de septiembre de 2015 00:00
viernes, 18 de septiembre de 2015 00:00

En lo que constituye sin ninguna duda el más grosero ataque a las instituciones de la República en lo que va de la vida democrática de la Argentina tras el golpe cívico-militar-eclesiástico del ‘76, una Cámara del fuero Contencioso-administrativo de la Provincia de Tucumán acaba de declarar la nulidad de las elecciones del pasado 23 de agosto en que resultó electo gobernador Juan Manzur, candidato del Frente para la Victoria.

Es realmente un golpe institucional gravísimo y artero, que pretende violentar la voluntad soberana del pueblo tucumano, instalar la sospecha generalizada de fraude, enturbiar, ensuciar todos los procesos eleccionarios ya concluidos y sembrar igualmente sospechas y dudas sobre los venideros. Con lo que se procura, por extensión, expresada además abiertamente, cuestionar la legitimidad de cada triunfo del oficialismo y violentar la voluntad de las grandes mayorías populares, en claro intento desestabilizador. Se trata igualmente de mostrar a la comunidad internacional una imagen de caos institucional y desconfianza generalizada acerca del funcionamiento del sistema eleccionario en la Argentina. Se trata de exportar la falsa imagen de un gobierno dictatorial y antidemocrático. Quieren alcanzar a través de jueces corruptos y venales, notoriamente cómplices y enemigos del Gobierno Nacional, y de la inmoral campaña de difamación de la prensa opositora (el gran poder) lo que no pueden lograr por el voto de la gente. Los resultados finales de Tucumán, tras el escrutinio definitivo que fue
fiscalizado por todas las fuerzas políticas (con hasta 15 o más fiscales por mesa), confirmaron el rotundo triunfo de la fórmula del Frente para la Victoria por amplio margen, cerca de 14 puntos porcentuales, con diferencias muy similares a las arrojadas por el escrutinio cuestionado. Juan Manzur es sin duda el Gobernador electo de Tucumán.

Todo esto es muy grave, este intento claramente desestabilizador, que se suma a la escalada de ataques contra el Gobierno Popular, campaña diseñada, orquestada y financiada por el gran poder mediático, fundamentalmente, y los otros poderes económico-financieros igualmente perversos que vienen siendo derrotados por las políticas públicas, claramente benefactoras de las mayorías. Ataques que vienen desde el fallido operativo con el caso Nisman, en que se procuró implicar a la propia Presidenta. Y que tuvo en la marcha de los fiscales, y tiene en las cotidianas mentiras mediáticas la descarada intención de mellar la imagen del Gobierno. Los sucesivos intentos de sembrar dudas sobre el resultado de todas elecciones recientes en que se impuso el frente gobernante se inscriben en esta campaña. Hasta los impresentables macristas Castillo y Brizuela del Moral, cacheteados impiadosamente por nuestro electorado en las Paso recientes, tienen la osadía de intentar sembrar algún tipo de duda. No les resultó suficiente la catastrófica enema de votos recibida. No hubo en cambio denuncia alguna en las provincias en que triunfó la oposición. Esta ola de acciones claramente destituyentes, altamente peligrosas para la marcha normal de la República, tiene la intención de sembrar dudas sobre el previsible triunfo del Frente para la Victoria en las próximas elecciones presidenciales, y las de renovación de nuestras propias autoridades. Y poner en cuestión por esta vía la propia salud institucional de la Argentina.

Comprovincianos, argentinos, ciudadanos de la República, partidos políticos: Salgamos de inmediato a defender nuestras instituciones, nuestro derecho inalienable a elegir quienes nos gobiernen, con arreglo a las normas vigentes. Llenemos las calles, las plazas, todos los foros, para que la corporación judicial sepa claramente a qué se enfrentará si intenta cualquier demasía. Salgamos a apoyar al pueblo tucumano, avasallado hoy por un par de jueces comprados. Salgamos con nuestras banderas, nuestros partidos, nuestros sindicatos, nuestras agrupaciones estudiantiles, nuestros productores, a proclamar la vigencia del Estado y sus instituciones políticas. Y exijamos en todos los foros, nacionales e internacionales, con todo el vigor que la hora exige, el respeto por la voluntad popular.


Julio Misael Herrera- Partido Intransigente

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