Correo & opinión

Trenes argentinos

martes, 8 de septiembre de 2015 00:00
martes, 8 de septiembre de 2015 00:00

En un artículo anterior, analizábamos el comentado plan de reactivación ferroviario anunciado por el gobierno nacional. Corría el año 2012. Hace un mes, en ocasión de viajar a Buenos Aires comprobé lo prometido y lo realizado. Por la cadena nacional tantas veces denostada por los medios opositores veía a Randazzo inaugurando ramales ferroviarios y sustituyendo trenes obsoletos, lo que fue comprobado por mi persona en vivo y en directo. Viajé a Buenos Aires desde Córdoba con destino a Retiro en el flamante tren del Bicentenario. En este viaje empecé mi agradable sorpresa. Había sentido meses atrás que este viaje era una odisea. Nunca escuché lo que viví, y paso a relatarlo.

En un tren colmado de pasajeros de distinta condición social con una limpieza, atención, comodidad y tranquilidad envidiables, emprendimos nuestro ansiado itinerario. Como jubilados pagamos 150 pesos ida y vuelta en primera clase ya que en camarote o pullman los boletos estaban agotados mes y medio antes. En camarote el pasaje cuesta 300 ida y vuelta.

Similares a los trenes de larga distancia que usé en Europa, con servicio de coche comedor y bar realizamos un apacible viaje que no vi sea difundido por ningún medio, salvo la duración del mismo. Por supuesto me interesé del asunto y los guardas me explicaron los inconvenientes por resolver, como son ramales en sustitución, además de operatividad y coordinaciones en el complejo entramado de nuestra red ferroviaria abandonada y boicoteada desde hace ya 40 años. Con el tiempo y la continuidad de este proceso seguramente superarán este inconveniente.

A pesar de la duración del mismo, 15 horas, lo que estaba difundido como una odisea fue un placentero viaje que además nos hizo sentir algo que no se puede suplantar, como es saber que nuevamente viajamos en nuestros trenes, recuperados igual que Aerolíneas e YPF.

Pero ya en Buenos Aires me interesé también por comprobar el funcionamiento de los trenes urbanos. En la línea Mitre me trasladé a San Fernando. Bueno, esto ya es un lujo que los trabajadores que diariamente lo usan para concurrir a su trabajo disfrutan por las condiciones de comodidad y seguridad con que cuentan.

La tarjeta SUBE aporta lo suyo. Hubiera sido bueno que canal 13 y Clarín con una cámara lo filmaran y se acercaran a la cabina totalmente computarizada del motorman como lo hicieron cuando las tragedias de años atrás, y que se comprobó que fueron errores humanos mezclados con sabotaje, las causas de los mismos, y no producto de falta de mantenimiento como se pretendió hacer creer, ¿se acuerdan?

Cuando fuimos a Tecnópolis, retiramos en Retiro el billete gratuito con combinación para llegar a Villa Martelli. Como vemos la reactivación ferroviaria es una realidad.
Los trenes son nuestros, no de Cristina ni del próximo presidente. Lo que éste tendrá que hacer es continuar con la recuperación y desarrollo de esta imprescindible obra para el desarrollo integral del país. El día de mi regreso se inauguraba una estación ferroviaria en Capital luego de 30 años: la estación Ciudad Universitaria que beneficiará a 40 mil estudiantes universitarios.

El objetivo de este escrito es para achicar la grieta de que se habla y difundir lo positivo que se hace y más cuando se recupera nuestro patrimonio. Esto fue posible porque se aplicaron políticas públicas que no podrán volver atrás. Qué bueno. Quien quiera comprobar esta experiencia debe sacar boleto con por lo menos mes y medio de anticipación. Como se dice, la realidad es la única verdad.

Agrego a esta buena experiencia, que conocer el Museo del Bicentenario, la Casa Rosada abierta al público los fines de semana y el Centro Cultural Kirchner no tienen desperdicio. El museo Nacional de Bellas Artes recientemente puesto en valor y la Esma, para los que tienen interés en el pasado reciente colmaron mis expectativas como ciudadano.


Alberto Cerda Espósito
DNI 8.043.709

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