Columna de opinión del CPN Germán Vittore

Miseria Programada

La fábrica de hacer pobres; “y ahora… ¿quién podrá defendernos?”
domingo, 23 de diciembre de 2018 05:16
domingo, 23 de diciembre de 2018 05:16

Concluía la pasada columna reflexionando que me sorprendía y preocupaba de sobremanera que hoy siquiera se hable de una posible reelección de nuestro actual Presidente; (y agrego) cuando en realidad, si existieran los lógicos, elementales y adecuados mecanismos democráticos, deberíamos estar hablando de cómo debería estar entregando anticipadamente el poder esta 2da. Alianza Cambiemos. 

¿Por qué digo esto?
Porque, luego de haber transcurrido ya las tres cuartas partes de su mandato, no habiendo cumplido ninguna promesa realizada, ni logrado un sólo objetivo pregonado y siendo indiscutible e innegable el estrepitoso fracaso de este modelo económico (otra vez) implementado, que hizo volar todo por los aires y que no se pretende cambiar; es lamentable que la “Democracia”, no prevea un mecanismo para que las mayorías del pueblo (a la que debería representar) puedan defenderse ante su (evidente y descomunal) postergación y empobrecimiento, ante tamaño desfalco (y endeudamiento) de nuestro Estado y ante la descarada y obscena estafa electoral realizada.

“La Fábrica de hacer pobres”
También hacía mención (en la pasada columna) que la privada e “indiscutible” Universidad Católica (UCA) había informado que, sólo en el último año, este Gobierno había arrojado a la pobreza a cerca de dos millones doscientos mil personas (¡2.200.000 personas! – ¡son más de 5 Provincias de Catamarca arrojadas a la pobreza en un año! – ¡asimilemos por favor!). 

Más allá de los fríos y abstractos números y de quien los confeccione e informe, estamos hablando de personas de carne y hueso, de vecinos, de comprovincianos, de compatriotas que ahora no les alcanza más para cubrir sus necesidades básicas de subsistencia y alimentarse correctamente; ante esta realidad casi imposible de abarcar, dolorosa, devastadora e innegable, todos sabemos (no hace falta que lo diga nadie ni los noticieros o los diarios) que este Gobierno, que encabeza Mauricio Macri y el mejor equipo de los últimos 50 años, es una fábrica de hacer pobres.

¿Cómo los fabrica?  
Vamos de lo general a lo particular. 

Principalmente de 2 formas:
A. Licuando salarios e ingresos, haciendo perder poder adquisitivo/poder de compra y menoscabando el consumo de todos los argentinos que obtienen ingresos fijos y en pesos; cualquiera sea la forma que los obtengan (sueldos formales o informales, honorarios, prestación de servicios, jubilaciones, asignaciones y pensiones, etc., etc., etc.).
 
B. Provocando la pérdida de la fuente de trabajo/de sustento de millones de jefes/jefas de hogar. 
No sólo con los cientos de miles de asalariados que pierdan su trabajo formal/registrado (en la industria, la construcción, en el comercio, etc. con el cierre de miles de empresas); sino que la recesión también impacta fuertemente en el trabajo informal, de profesionales, independientes, cuentapropistas, de los que viven de algún oficio o de changas, etc., etc., etc. 

¿Cómo logró licuar, y hacer perder la fuente de, ingresos de los argentinos?
Con sólo ¡4 políticas! (dejando de lado el resto que complementan el modelo, que es imposible abarcar en una columna; como por ejemplo: quita de subsidios, reducción de impuestos progresivos, endeudamiento improductivo y exponencial, ajustes, nefastas reformas, etc., etc., etc.):

1. Liberando el “Tipo de Cambio” (y eliminando las Retenciones a las exportaciones, principalmente del complejo agroexportador concentrado);
2. “Dolarizando” el precio interno de nuestros recursos naturales estratégicos (petróleo y gas); 
3. Elevando las “Tasas de Interés”, y 
4. Realizando una gran “Apertura importadora indiscriminada”.

Las promovidas y permitidas corridas cambiarias (política 1.) provocaron abruptas subas del Tipo de Cambio que han generado una fortísima devaluación de nuestra moneda (respecto del valor del dólar), que junto a la quita de Retenciones a las exportaciones, impactaron de lleno en los precios internos de casi todos los productos de nuestra (ya dolarizada) economía; principalmente de nuestros alimentos. Esto es conocido (por los “rebuscados” economistas) como “Pass Trought”; que es el traslado a precios domésticos de las subas en el tipo de cambio.
Además esta devaluación impactó sin piedad en los precios internos de nuestros combustibles, de nuestra energía y gas (más casi en todos los servicios básicos elementales), ya que este Gobierno (política 2.) “dolarizó” (es decir, ató al valor del dólar; y además, a precios internacionales) dichos precios; por ende el “pass trought” fue pleno y explica en gran medida los siderales, constantes e inconclusos aumentos que sufren los mismos (impactando no sólo directamente en nuestros bolsillos sino en los costos de toda la economía de manera transversal -efecto indirecto-).

Estas políticas (1. y 2.) ocasionaron una rápida y descontrolada escalada inflacionaria que superó ampliamente al incremento de los salarios/ingresos de todos nosotros; licuándolos y haciéndonos perder fuertemente poder adquisitivo/poder de compra y diezmando nuestro consumo. 
Reflexionemos: en este año 2018, la inflación promedio terminará cerca del 50 %; ¿Qué argentino de a pie logró incrementar sus ingresos en ese porcentaje? Queda claro, no? Sigamos. 

Con la excusa de combatir esta escalada inflacionaria autogenerada (con 1. y 2.), este Gobierno decide elevar por las nubes la Tasa de Interés (política 3.) fomentando una descomunal timba financiera, destruyendo la inversión productiva, el crédito y haciendo retraer aún más el consumo (aquellos que poseían excedentes en vez de gastar/consumir o invertir fueron y son tentados a especular; ¡la Patria Financiera/el País de la especulación!). Si a la monumental recesión generada (por 1. 2. y 3.), le agregamos la gran apertura importadora indiscriminada (política 4.) de productos terminados/industrializados, explicamos cómo se destruyó nuestra industria nacional y comercio; el cierre de miles de empresas y el gran incremento de la desocupación. Así se logra, la pérdida de la fuente de trabajo y sustento de millones de argentinos.      

El sucinto “Manual Pro” 
Cambiemos, tocó dos variables económicas sensibles de nuestra economía (Tipo de Cambio y Tasa de interés) e implementó, entre otras tantas, dos políticas cruentas al mejor estilo neoliberal (dolarizar -primarizar- nuestra economía y abrirse irresponsablemente al mundo) y logró, con creces y eficientemente, su real (oculto, no confeso) objetivo. El cual es, realizar una gran transferencia de recursos desde grandes masas de la población trabajadora, asalariada, jubilada y asistida hacia ciertos poderes económicos concentrados; generando una gran recesión económica, destruyendo nuestra industria nacional y aparato productivo, fomentando la especulación financiera, endeudando (hasta el Default técnico y con el F.M.I.) a nuestro Estado hipotecando nuestro futuro y el de próximas generaciones, realizando cruentos ajustes y, cuyo corolario/resultado final es, arrojar a la pobreza e indigencia a millones de personas.

Nos debe quedar claro (y quiero hacer hincapié en este concepto) que el dinero que todos perdimos, y que a millones posterga en la pobreza, fue a parar al bolsillo de las grandes empresas que concentran nuestras exportaciones (multinacionales y complejo agroexportador concentrado), de petroleras, de empresas generadoras y prestatarias de servicios básicos (energía, gas, etc.) y del sistema financiero local e internacional, principalmente.  

Reflexión Final. “Democracia o Resistencia Popular”
Luego de (espero) comprendido y asimilado lo funesto de todo lo expuesto; reflexionemos juntos: 
¿Será la actual democracia (por acción u omisión), la nueva forma que permite la opresión de las mayorías? 
¿A pesar de nuestra deficitaria y patética clase política (o de gran parte de ella); no habría que perfeccionarla?
¿Cómo es posible que nuestros representantes aprueben de manera exprés y en extraordinarias una Ley al gusto y “piacere” del monopolio mediático “Clarín/La Nación” y no atiendan a todo un pueblo oprimido postergado y a millones de nuevos pobres?  
¿No estamos desprotegidos y acéfalos de representación? ¿Qué opinan?

Ante una situación de zozobra, en un memorable programa se decía: “Y ahora… ¿Quién podrá defendernos?”.
Al parecer a la mayoría de los argentinos, hasta las nuevas elecciones, ¡ni el “Chapulín Colorado”! podrá hacerlo (jeje). Retomando la seriedad, debería ser la “democracia”; y no, lamentablemente la única opción posible, la “resistencia popular”. 
La Democracia es la que debería otorgar los mecanismos y permitir expulsar a políticos y gobernantes mentirosos, cipayos y estafadores que representan intereses propios, particulares y que no son los de las mayorías (que la oprimen y empobrecen). Es lamentable que al pueblo sólo le quede revelarse, sufrir represión, generar violencia y enfrentarse a la fuerza pública para lograr defenderse ante semejante avasallamiento, atropello y estafa (como lo está haciendo el pueblo Francés hoy; un ejemplo de resistencia y de defensa de sus derechos como ciudadanos).

Dejando este razonamiento para su reflexión intima; me despido deseándoles que, a pesar de la difícil situación que estamos sufriendo, disfruten una hermosa Navidad en Paz y en familia. Nos reencontramos el próximo Domingo, con la última columna del año. Fuerte abrazo.n
 

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Comentarios

25/12/2018 | 10:38
#4
Es cierto, el pueblo deberia tener otras armas de rebelarse y no solo con las salidas a la calle y la violencia de ambas partes.Cortar con esta sangria de sufrimiento para muchos y desesperanza. Muy buena la columna! Como siempre!
23/12/2018 | 16:58
#3
Faltaria Ganas de trabajar..Deseos de ProgresarEstrategias para no vivir en la mugre.Renunciantes a la delincuencia...etc...
23/12/2018 | 15:15
#2
Muy democrático el autor de la nota.
23/12/2018 | 15:10
#1
Muy de

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