Columna de opinión por el juez de Menores Rodrigo Morabito

La pobreza como forma de violencia y encima la Aporofobia

lunes, 05 de agosto de 2019 00:00
lunes, 05 de agosto de 2019 00:00

La violencia sin dudas está muy presente en los actos cotidianos de nuestra comunidad social. Alguna vez,Johan Galtung (Sociólogo y matemático noruego, uno de los fundadores y protagonistas de la investigación sobre la paz y los conflictos sociales) al elaborar una serie de conceptos acerca de la violencia y la paz, se refirió a una clasificación de la violencia que, precisamente, llamó la PIRÁMIDE DE LA VIOLENCIA. 

Efectivamente, a la violencia la podemos distinguir entre: 1. VIOLENCIA DIRECTA, que es visible se concreta con comportamiento agresivo y actos de violencia; 2. VIOLENCIA ESTRUCTURAL (la peor de las tres), no permite la satisfacción de las necesidades y se concreta en la negación de las necesidades y, 3. VIOLENCIA CULTURAL, se concreta en actitudes del poco racionamiento educativo ante ciertos eventos de la historia (Simbolismos, religión, ideología, lenguaje, arte, ciencia, leyes, medios de comunicación, educación, etc.). 
Sin dudas, coincido plenamente en que la peor de todas las formas de violencia que existen es aquella denominada ESTRUCTURAL o ANÓNIMA. 
Muchas veces, desde la sociedad solo nos percatamos de aquellas formas de violencia que aparecen como visibles, o sea, aquellas que son inmediatas como las que ocurren o se producen de una persona hacia otra. Sin embargo, ciertas formas de violencia suelen ser invisibles, pasan desapercibidas o, lo que es mucho peor aún, a veces no nos interesa o simplemente pasan inadvertidas. Me refiero a la POBREZA. 

Sin dudas que la POBREZA es una forma de violencia ESTRUCTURAL, ANÓNIMA, SILENCIOSA que provoca efectos devastadores con el paso del tiempo, siendo la gran generadora de desigualdad social, de falta de oportunidades, de imposibilidad de satisfacer necesidades básicas o de poder concretar los derechos fundamentales para vivir dignamente (Educación, salud, alimentación, trabajo, etc.). 

En definitiva, cuando hablamos u observamos la POBREZA, debemos sentirla como una forma de VIOLENCIA que en forma silenciosa se originó en un determinado momento y luego se manifestó con todos sus efectos (por cierto devastadores) en otro tiempo producto de las decisiones que a través del Estado fueron tomadas. Un ejemplo de ello es actualmente el de los niños y niñas en la Argentina en donde más de la mitad de ellos es pobre (51.7%).

Ahora bien, más allá de este flagelo en el que se ha convertido hoy en día la POBREZA, hay que sumarle otra circunstancia que se viene observando por parte de miembros de la sociedad que le agregan a esa violencia más dramatismo; esto es lo que se denomina APOROFOBIA.

La APOROFOBIA, es nada más y nada menos que el rechazo, miedo y aversión a los pobres. 

Como podrán advertir, las personas hoy en día sumergidas en la POBREZA (no olvidemos que es VIOLENCIA), además de tener que soportar en ocasiones la discriminación, el maltrato o hasta la violencia física (recordemos por un instante las recientes personas acusadas de filmar y viralizar las imágenes de cuando le prendían fuego a indigentes en la provincia de Buenos Aires) deben adaptarse a una sociedad que les teme y los rechaza ante la mirada PASIVA de un ESTADO que es el GRAN GENERADOR de esa VIOLENCIA.
Creo que el gran desafío que debe enfrentar hoy en día el Estado es lograr de algún modo comenzar a disminuir la pobreza y la violencia y ello se consigue a través de un Estado y sociedad con sensibilidad y compromiso en la ayuda y tolerancia hacia el que más nos necesita, especialmente los más vulnerables que son los niños si es que realmente queremos tener un futuro promisorio.

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Comentarios

05/08/2019 | 10:36
#1
La posición del Sr Juez es un poco extraviada. Según el, el ESTADO es el gran generador de la violencia. Entonces el pobre no es libre de su destino, es una victima del estado, no debe buscar trabajo, superacion como se hacia antes, ahora debe sentarse a esperar a que el estado le regale una casa, le de un puesto de ñoqui, etc. Una posición muy catamarqueña
05/08/2019 | 09:14
#0
El autor postula que la pobreza debemos sentirla como una especie de VIOLENCIA. Despues es categorico: La pobreza (no olvidemos que) ES violencia O sea que ya redefinio a la pobreza y ahora se llama violencia. Despues de esto, podes sacar cualquier conclusion de la galera. De alli a echarle le culpa al estado, hay un paso y despues pedir politicas, etc...

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