Una bandolera inglesa en la Patagonia

martes, 10 de agosto de 2010 00:00
martes, 10 de agosto de 2010 00:00

“No hay una sola mujer que haya actuado como lo hizo ella”, afirma el historiador Francisco N. Juárez, autor de la novela “La bandolera inglesa en la Patagonia”, que recrea desde la ficción la vida de Elena Greenhill, con una rigurosa y exhaustiva investigación.
“La primera noticia que tuve sobre ella fue de forma oral a fines de la década del 60, pero como soy un investigador documental me llevó mucho tiempo recabar información”, dice Juárez.
“El formato de novela me pareció apropiado porque hacer un ensayo hubiera resultado aburrido -tengo infinidad de fotocopias de expedientes- y me aboqué a la reconstrucción de la historia, con diarios de la época, con archivos de la Nación, de Chubut, de Neuquén y de Río Negro”, cuenta sobre el libro publicado por Ediciones B.
“Fue difícil armar la trama sin dejar afuera tanta información importante, por lo que tuve que escribir primero una cronología muy puntual”, explica el historiador.
El autor recorrió todos los lugares por los que pasó la familia Greenhill, “desde la iglesia en Bath (Inglaterra) donde se casaron los padres de Nellie, hasta Montón Hiló, donde se produce el gran tiroteo con la policía de Chubut; el Corral de Piedra, sitio en el que ella vivió y asesinaron a su primer marido; y Victoria, en Chile, adonde arriba por primera vez toda la familia”.
Por esa Patagonia fascinante, junto a Martín Coria, su segundo marido -que principalmente se ocupaba de las acciones legales y la papelería de los negocios ganaderos mal habidos-, “ella irrumpía con un par de secuaces armados en los rebaños ajenos y se llevaba lanares a punta de pistola”, escribe el investigador.
El prontuario de Nellie, rigurosamente seguido por Juárez, se engrosó en esos últimos años, cuando fue conocida por todos como “la bandolera”, en especial por la creciente atención que le dieron los diarios de la provincia y de la región.
Nada hacía presagiar, entonces, el camino de esa mujer que murió en un enfrentamiento policial el 31 de marzo de 1915.

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