Se presentó el espectáculo de la delegación local en el Cine Teatro Catamarca

El paso por Cosquín, la excusa para un buen momento con el folclore

Los catamarqueños pudieron disfrutar en vivo del espectáculo que se presentó en febrero en la Plaza Próspero Molina, donde Silvia Pacheco, Rafael Toledo y el Ballet Semblanzas fueron los embajadores de la música local.
lunes, 18 de abril de 2011 00:00
lunes, 18 de abril de 2011 00:00

La presentación del cuadro artístico que la provincia presentó en el Festival de Cosquín (el pasado 28 de enero) en el Cine Teatro Catamarca, fue la excusa perfecta para que los amantes del folclore tengan la oportunidad de disfrutar de un espectáculo de buen nivel.
La puesta en escena fue el pasado sábado, bajo la denominación “De Cosquín a Catamarca”. Sin lugar a dudas, un show que se centró en las actuaciones de Silvia Pacheco, Rafael Toledo y el Ballet Semblanzas, a cargo del profesor Pablo Segobia.
El primer tramo del espectáculo giró en torno al repertorio de Silvia Pacheco, que, junto a sus particulares ocurrencias, entabló un diálogo especial con el público. Así, con el acompañamiento de músicos como Omar Barrionuevo, Rolando Safe (h), René Vera y Marcelo Maldonado se adueñó del escenario con clásicos como La Tempranera, Me Gusta Jujuy Cuando Llueve y Madre Provinciana. Sin dejar pasar la oportunidad de efectuar un homenaje a su amigo Raúl Juárez, cerró su cuadro con un tema que prometió grabar en su próximo CD: Honrar la Vida.
Por su parte, Toledo apeló a una puesta en escena con el apoyo de imágenes, lo que permitió que el público ingresara en un clima particular ante cada tema interpretado. Al ritmo de la caja, le rindió un homenaje a la artesana tinogasteña Aldacira Flores, a Eulogia Tapia, a Mercedes Sosa, y a Polo Giménez.
Para destacar, la notable actuación del ballet Semblanzas, que puso en escena los cuadros Catamarca en Mis Manos y Recuerdos, con más de veinte personas en escena y un destacado vestuario, que le puso brillo a su presentación.
Quizás, el punto flaco de la noche fueron algunos baches y descuidos técnicos, que fueron bien disimulados por el conjunto de los artistas.

Plato fuerte

Para el final se programaron los quince minutos que demandó la presentación de la delegación Catamarqueña en Cosquín, que giró alrededor de temas como La Tinogasteña, Zamba de los Mineros, y aquellas clásicas composiciones de Polo Giménez como son Del Tiempo I´ Mama y Paisaje de Catamarca. No caben dudas de que se trató de una acertada estructura escénica, aunque quedó flotando la sensación de que se podría haber aprovechado algo más el uso de la pantalla de fondo, teniendo en cuenta el impacto que esta situación genera en el mismo escenario de Cosquín. Como experiencia vale, pero se puede mejorar pensando a futuro. Tras dos horas de folclore, la casi colmada sala pudo disfrutar de un show que generó el espacio y el momento donde las raíces y la identidad nativa se tradujeron en una propuesta bien catamarqueña.

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