"Malditos sean!" refleja el buen momento del cine fantástico local

Una película en episodios que se estrenará el jueves y donde el terror, el misterio y la magia negra conforman un cóctel de muerte.
martes, 01 de enero de 2013 00:00
martes, 01 de enero de 2013 00:00

Se trata de un proyecto que nació en 2007 cuando Fabián Forte y Demian Rugna, que se habían conocido como asistente de dirección y guionista respectivamente de la película de terror “La muerte conoce tu nombre”, decidieron sumar esfuerzos para vencer los grandísimos obstáculos que en aquella época todavía sufrían las películas argentinas de tono fantástico, por falta de interés y apoyo económico.

Hoy la situación es muy distinta, ya que actualmente este cine se está abriendo camino en las instancias de financiación y producción, varias películas recibieron apoyo del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) y el interés del público en el género va en aumento, tal como lo demuestra el éxito de las últimas ediciones del festival especializado Buenos Aires Rojo Sangre (Bars).

A este buen momento colabora también el espacio cada vez más grande que los filmes de género están ocupando en el Festival de Mar del Plata, que incluye todo tipo de obras con elementos sobrenaturales y premió, en los últimos tres años, a policiales ultra violentos como “Pompeya”, de Tama Garateguy, “Diablo”, de Nicanor Loreti, y “Hermanos de sangre”, de Daniel De la Vega.

“Fue un proceso muy largo porque nos costaba mucho financiar el proyecto. Tuvimos que juntar fuerzas en un momento económico muy difícil. La película fue acompañando el proceso lento de apertura para el cine fantástico en la Argentina, que se inició en 2008 con el estreno comercial de `Visitante de Invierno´, la primera película de terror apoyada por el Incaa después de 20 años”, recordaron los directores.

En una entrevista con Télam, Forte y Rugna coincidieron en que “esta película en episodios al estilo de `Cuentos asombrosos´ o `Creepshow´ fue filmada y pensada al revés, desde la imposibilidad, desde el riesgo y los obstáculos. Ahora se abrió un camino que antes no existía y creemos que para que el cine nacional crezca hay que hacer cine de género y entretenimiento inteligente, no banal”.

Ganadora de numerosos premios en Brasil, España, Sudáfrica y Buenos Aires, “Malditos sean!” transcurre en varias etapas históricas de la Argentina y comienza en 1979, durante la última dictadura militar, cuando un grupo parapolicial realiza un allanamiento en una casa donde se encuentra con algo desconocido, misterioso y aterrador.

A partir de allí comienzan a enhebrarse y entretejerse tres historias y tres momentos distantes en el tiempo, pero que tienen como común denominador la locura, el terror, lo sangriento, lo inexplicable y a un siniestro curandero que domina con su magia negra todas las situaciones, como un titiritero oculto que maneja el destino de todos los personajes.

Con una estética que -por su carácter episódico, pero también por sus efectos y maquillaje- remite al cine de terror de los 80´, la película “indaga en la oscuridad del espíritu humano. Los personajes ya son malditos de por sí, por el sólo hecho de pertenecer a la humanidad. Es una especie de reflexión sobre la oscuridad del alma”, explicaron los directores, que incluyeron fantasmas, maldiciones y a un monstruo sanguinario que encarna a la mala suerte.

“El cine de terror te conecta con los miedos más profundos de la gente y te genera mucha adrenalina. Son películas que evidencian temores ocultos y sirven como catarsis para la sociedad, especialmente en un país como este, que sufrió una dictadura tan sangrienta”, dijo Forte, cuyo objetivo era “tocar el tema dictadura desde lo fantástico”.

Por su parte, Rugna -cuyo padre era pai umbanda- afirmó que “la película intenta enviar un mensaje al cine argentino. El cine fantástico fue relegado durante décadas por un cine social. Nuestra idea era hacer algo distinto y demostrar que se puede filmar una película que evoque nuestros propios miedos y usar el terror para hacerlo”.

Como muchos otros cineastas de su generación, que debieron unir fuerzas y voluntades para poder llevar sus proyectos adelante, Forte y Rugna fueron guionistas, productores y directores durante cinco años de trabajo ininterrumpidos: “La necesidad de hacerla solos nos dio la libertad de elegir el estilo que quisimos e incluir escenas tan tremendas y sangrientas como las que hay en el filme”.

“Fue una película muy guerrillera, con muy pocos recursos, pero nos permitió experimentar mucho desde la puesta de cámara y la narración. Trabajamos siendo conscientes de nuestras limitaciones. Esto nos dio mucha más libertad y posibilidades que si hubiéramos filmado en condiciones industriales”, agregó Forte, quien se siente influido en su gusto por el terror por su abuela, quien practicaba el espiritismo.

Más allá del modo en que concretaron su propio largometraje, ambos directores creen que “es el mejor momento de los últimos 30 años para el cine fantástico nacional, aunque debería seguir creciendo para bien de la industria del cine local. Necesitamos este tipo de películas para generar una industria cultural que pueda competir con los tanques hollywoodenses”, agregaron.

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