Se cumplen 50 años del Coro Universitario

viernes, 13 de diciembre de 2013 00:00
viernes, 13 de diciembre de 2013 00:00

Con motivo de cumplirse los “50 años el Coro Universitario” quién fuera su Fundador y Director, el profesor Guillermo Watkins, quiso recordar y saludar a todas las personas que hicieron posible su creación.

 “El destino del hombre como fuerza suprema es irrevocable, y aunque más de un individuo se empeñe en cambiarlo, desviar ese designio, que va implícito en cada ser desde que nace, no hay poder humano capaz de torcerlo, de quebrarlo. No obstante, esto que parece una ecuación casi matemática, me da pie para iniciar a develar el camino, ese transitar pleno de vitalidad, de un ser querido y respetado, a quien esta verdad señalada, que nunca puede manejarse caprichosamente, lo conduce, lo empuja y lo pone de manera impensada en esta bendita Catamarca” José Horacio Monayar, libro “Tiempos de Música en Catamarca”

Evidentemente si recordamos al Coro, es necesario poner en relieve un retazo de la trayectoria, de quién por tantos años fuera su Fundador y Director, el profesor Guillermo Watkins, y que mejor manera que sea en primera persona, de su puño y letra, a modo de extracto fiel autobiográfico:

Al llegar Catamarca en el año 1959, me presenté al Maestro Claudio Zorini, que por ser director del teatro Colón, fue contratado por la Dirección Provincial de Cultura para formar un Coro Polifónico, la Orquesta de Cámara y dirigir el Conservatorio Provincial de Música Mario Zambonini. El Maestro me presentó a los integrantes del coro, en el que trabajé dos años como ayudante de dirección. Finalmente me nombró profesor de canto en el Conservatorio Provincial.
Preparamos muchas obras corales. Hubo conciertos a lo largo del año 1960, 61 y 62, por lo general en el cine teatro Catamarca y en el Teatro Rivera Indarte en Córdoba. Después de tres años, el Maestro decidió volver al teatro Colón y yo seguí por poco tiempo con el coro ya que las autoridades de aquel tiempo no confiaron en mi capacidad y en un determinado momento decidí abandonarlo.
Fue en esos días promediando el año 63, que el Rector de Instituto Nacional del Profesorado Secundario (INPS), el profesor Federico Pais ofreció integrarme al mismo. La gente del coro de la provincia me siguió, y el coro continuó creciendo, al punto tal que, por momentos, el número de voces superaba las cincuenta.
Vale la pena recordar a éste nutrido grupo de personas que dieron cuerpo y alma a éste coro del que hoy nos ocupamos: Elfride Kramer de Acevedo, Negrita Buenader, Inés Richard, Lidia Olmos, Pirula Machado, Nelly Brizuela de saadi, Nora Astudillo de Terreno, Ramonita cardoso, Ana María Corro, Armanda de Zazeta, Leticia de Castillo, Pochola Ramos de Zamboni, Mirtha Vera Gonzalez, Isabel Marcilli, Nora Flores de Lencina, Rita Galarza, Perla Gonzalez, Stella Guzmán, Martha Aybar, Gogó Freyte, Ana María de Vargas e hijas, Silvia Figueroa, Silvia Sparza, Geisha Gaete, Noemí Gonzalez, Fredy Barrionuevo, Dante Vega, Luis López, Antonio Sosa, Carlos Segura, Chiqui Robert, José Luis Lencina, Carlos Argañaraz, César Martínez, Argentino Gerván, Lulo Nieto, Pedro Barrionuevo, Aníbal Salas Walther, Santiago Agüero, Gringo Nóblega, Eduardo de la Orden, Nené Ortega, Carlitos Heredia, Mario Gómez, Héctor Perea, Carlos y Elina Pitavino e hijos, Mariano, Diego y Juan Pablo Calás y Tiescho Gaete entre otros.
El coro seguía progresando no sólo en número, también en la calidad del repertorio. Nuestros programas se hicieron más exigentes y tratábamos de interpretar cada año nuevas obras. Así hicimos las ‘’siete palabras de Cristo en la cruz’’ de Heinrich Schutz destacado compositor Alemán anterior a J. S. Bach con varios solistas impactantes, y acompañamiento de teclado. Las palabras fueron traducidas y entregadas a todo el público para que comprendieran lo que se cantaba. Esto representó un éxito en el recibimiento de los oyentes, para una obra que podrían considerarse difícil de entender.
           Preparamos también en esos tiempos la Misa Criolla, con voces del Coro, y acompañamiento sólo de piano. Esta excelente misa de Ariel Ramírez, la volvimos a cantar en la tercera Fiesta Nacional del Poncho, pero esta vez con su autor al piano, Domingo Cura en la percusión, Jaime Torres en el charango, y Los Fronterizos como solistas. El entonces Gobernador (interventor) de la provincia, tuvo la deferencia de enviarme una nota elogiando la actuación mía como director, extensiva a todo el grupo coral. El auditorio estaba repleto y aplaudió fervorosamente este cierre de toda la fiesta. Tuvimos participación en Festivales Nacionales de Coros en Buenos Aires, en Carlos Paz, y muchos en Termas de Río Hondo.
          Asistimos al Festival Internacional en Santa Fe y otro paralelo en Paraná. Comparto una anécdota de ese viaje: Cuando íbamos a tomar la lancha (el túnel aun no estaba terminado) un coro de Salta que volvía nos recomendaba no ir, ya que los recibió un público muy apático, como ya estábamos comprometidos seguimos adelante, y nos embarcamos. Dimos uno de los conciertos más exitosos que recuerdo, pues nos aplaudían tanto que agregamos cuatro temas fuera de programa. El primero que me atajó fue el Director de la Sinfónica de Paraná el Maestro Giúdice elogiando nuestra agrupación, lo mismo que hizo el Director de Cultura, y varios del público preguntaban por las obras que habíamos cantado y de quienes eran los arreglos corales. Esto demuestra que uno nunca puede tener en cuenta la mala experiencia de otros.
          En Santa Fe habíamos interpretado ‘’En los Surcos del Amor’’ obra muy sencilla de Carlos Guastavino que seguramente agradó mucho al autor que estaba presente y que como consecuencia me envió toda la obra coral que tenía editada a Catamarca. De ella cantamos varias veces y en diferentes oportunidades el Romance de José Cubas que narra un episodio trágico de la historia Catamarqueña.
            Al llegar a 1972, con la creación de la casa de altos estudios, el Coro del Instituto, pasó automáticamente a ser coro Universitario.
Ya como coro universitario participamos en muchas actuaciones, entre las que se destacó el Festival de Coros Universitarios, alrededor del año 80, que tuvo lugar en el Auditorium de San Juan y que reunió a 18 coros de todo el país.
Otro momento especial lo vivió el Coro en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, oportunidad que fue acompañado en el piano por Inés Díaz de Watkins, luego las autoridades organizadoras, los invitaron a la Boca, de allí al taller de Benito Quinquela Martín y entonaron Caminito de Filiberto.
Muchos otros conciertos procuramos para diferentes entidades y en especial para actos oficiales en el Cine Teatro Catamarca.
           Llegué a los 65 años de edad y luego de más de veinte años dirigiendo el coro, obtuve mi jubilación, con 37 años de servicio. Recuerdo que, cuando a los 15 años, comenté en mi casa, que me iba a dedicar a la música…todos me dijeron “te vas a morir de hambre”, cosa que evidentemente no sucedió, al contrario tuve una vida plena, feliz y llena de logros.

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