La Comedia Municipal

Por amor al arte de actuar

domingo, 02 de diciembre de 2018 00:00
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La Comedia Municipal cerró exitosamente su ciclo con la aclamada “Falsa crónica de Juana La Loca”, obra que sedujo al público catamarqueño. Con 20 años de trayectoria, la propuesta encarna el profundo amor al arte de la actuación experimentado como un juego o una forma de vida, amalgamando las habilidades en una combinación de discurso, gestos, escenografía, música y sonido frente a los espectadores. Para quienes conforman este prestigioso elenco, la temporada 2018 reunió a más de 7.000 espectadores, que gustaron de sus  puestas en escena en distintos escenarios del medio. 
De la mano de su director, Idangel Betancourt, y los actores María Eugenia Maldonado y Miguel Soto, nos adentramos en el mundo de este destacado grupo teatral.

Idangel Betancourt es un prestigioso hombre del teatro de origen cubano, actor, director y escritor, radicado en Argentina hace 16 años.
Su conexión con el mundo artístico y cultural de Catamarca, se da “el año pasado cuando se realizó el concurso nacional para cargos de la Comedia. Vivía en Salta y decidí concursar, gané y me vine a vivir acá en marzo de 2017”, cuenta.
Desde su experiencia, manifiesta que “me he encontrado con un campo teatral muy fuerte, con mucha tradición, la misma Comedia, que ha cumplido 20 años, ha sido un espacio de formación y de flujo de conocimiento y de práctica teatral de distintos referentes del teatro nacional y de la región. Eso hace que Catamarca sea una de las plazas más fuertes del Noroeste Argentino, con excepción de Tucumán, que tiene una historia cultural muy fuerte”.
“Hemos tenido dos temporadas muy lindas, en menos de dos años hicimos cinco producciones, dos de ellas son de teatro para niños, hemos implementado junto con el Instituto Nacional del Teatro (INT), el ciclo de vacaciones de invierno ‘Vacaciones en el Girardi’, que ha sido muy bien recibido por toda la familia catamarqueña”, expresa, enfatizando que “esta temporada realmente ha sido muy grata porque hemos llegado a los 7.000 espectadores en este año 2018, una cifra bastante alta, histórica, de la Comedia, con la obra ‘Falsa crónica de Juana La Loca’, que ha tenido una recepción extraordinaria por parte de los espectadores, si bien todas las producciones han tenido muy buena aceptación de los espectadores y de la crítica. Estuvimos en el Festival Internacional del Mercosur en Córdoba, el año pasado. La verdad que el fenómeno de esa crónica de Juana La Loca nos ha sorprendido gratamente”.
Betancourt define la Comedia como “un elenco estable de teatro que produce espectáculos que mayormente tienen que ver con los clásicos universales y los clásicos nacionales”. Está integrada por “cuatro actores, cuatro actrices, un preparador/a físico/a, un productor/a ejecutivo/a, un asistente de dirección y el director”, enumera, apuntando que el ingreso se realiza a partir del llamado a un concurso de oposición público nacional, de hecho hay una actriz que es de Córdoba, vino a concursar y quedó seleccionada, todos los demás integrantes son de Catamarca. La convocatoria que nos tocó fue muy rigurosa, con un jurado nacional de primera categoría, estaban los directores del Cervantes, del Teatro Real de Córdoba y del Elenco Estable de Tucumán”. El staff se renueva cada dos años mediante concurso. 
Asimismo, afirma que la dirección del elenco “es un desafío que lo asumo con mucha responsabilidad en varios sentidos, primero, es la posibilidad que exista una Comedia, como política pública cultural, ya que son muy pocas las que existen a lo largo de todo el país. Eso es algo que los catamarqueños tienen que valorar, además porque desde el teatro se accede democráticamente a la cultura con las funciones gratis, actividades, puestas en los barrios, en las escuelas, y le da la posibilidad a toda la familia, de los más chicos a los más grandes,   de acceder a una herramienta simbólica para valorarse como sociedad y como persona”. 

Industria cultural
El director de la Comedia menciona una veta generada por el mundo del teatro, explicando que “un elenco estable aporta, desde el punto de vista artístico teatral, la posibilidad de oficios que en el teatro independiente es difícil sostener; nosotros trabajamos la escenografía y vestuarios. Hay algo que no se ve y es importante, que es la producción de una obra”. 
En este sentido, consigna que  esto “mueve una industria cultural alrededor, que genera una pequeña economía muy importante, de todos los elementos de vestuarios, los materiales para la realización de la escenografía, la impresión del libro, los folletos, el diseño gráfico y los técnicos; hasta los locales gastronómicos, que están cerca del teatro, y los taxistas que llevan a los espectadores forman parte de la industria cultural. Y eso también es importante para una ciudad como Catamarca”.
También resalta que “el mismo oficio del teatro, del actor, trabajar todos los días con un entrenamiento, una programación, con un vigor profesional, nos brinda un crecimiento profesional muy grande y eso también se revierte con relación al campo teatral de Catamarca”. 
“Lo otro es pensar cómo una Comedia, un elenco estable, renueva y hace su pacto con los espectadores al tomar los clásicos y ponerlos de una forma viva frente a los espectadores de hoy, que somos audiovisuales porque tenemos muchos puntos de imágenes en la ciudad, en nuestra vida diaria, entonces el teatro también debe entrar allí desde su tradición, desde la necesidad y la demanda de los espectadores”.
Betancourt estuvo en varios escenarios y considera que “en Catamarca hay un espectador que garantiza que el teatro independiente tenga siempre un público, y eso tiene que ver con una tradición teatral, que viene desde el siglo XX, con Ezequiel Soria, Julio Sánchez Gardel, prácticamente inauguraron el teatro nacional. Después, Héctor Pianetti ha logrado hacer un taller de teatro, proyecto que después se convirtió en la Comedia Municipal. Hay una tradición, y lo más importante es que se trabaja para renovar y atraer a esos espectadores. En tiempos de crisis, no sólo crisis económica sino de percepción, es muy valorable la cantidad de espectadores que tiene Catamarca”.
Con relación a la elección de las obras, afirma que “el concurso ya tenía proyectos de dos años para la dirección, además, la Comedia tiene el Consejo Integral, conformado por el director de Cultura, el director de la Comedia y un representante de los actores, allí también se consensuan las obras. Generalmente es el director quien decide cuál es la obra que se va a montar para lo cual tiene en cuenta cuál es la característica de los actores y actrices que conforman la Comedia, sus capacidades histriónicas, que también cubra las demandas de los diferentes segmentos de públicos. Llevamos el teatro a las calles, las plazas, las escuelas, los espectáculos para niños son para toda la familia, pasando por diferentes géneros”.
Sobre la importante repercusión de la última producción, el responsable de la dirección manifiesta que “hemos tenido muy buena recepción de todas las obras. Nos hemos arriesgado a hacer un teatro no convencional, participativo, movedizo, con una gran escala de escenografía, que toma el barroco, pero también hace un contrapunto con lo moderno, esto ha movilizado mucho a los espectadores y a la crítica también. Además de varias críticas especializadas, los espectadores espontáneamente comunicaron lo maravillados que salieron de la puesta”. 
También destaca la importancia de “tener una Comedia en una ciudad, en una provincia, que genera trabajo genuino y el desarrollo para la ciudad”, señala.

El teatro como un juego


María Eugenia Maldonado vino desde Córdoba luego de ganar el concurso que la habilitó para integrar la Comedia. “Nací en Buenos Aires, me crié en Córdoba e hice mi carrera desde chiquita, desde los 7 años hago teatro, hoy tengo 40. Si bien hice cursos y trabajé en Buenos Aires, mi formación actoral ha sido en Córdoba. Previo a venir a la Comedia estuve trabajando en Buenos Aires”, relata nuestra entrevistada, quien confiesa que “me gusta Catamarca; en Córdoba me comentaron la posibilidad de concursar en la Comedia, me gustó la propuesta y me quedé. Estoy muy contenta de haberlo hecho, me costó adaptarme, vengo de dos ciudades muy movilizantes a otra que es distinta completamente, pero igual en todo sentido soy federal”. 
Y sigue comentando su experiencia: “Una de las cosas que me afianzó para quedarme fue el teatro que hay en Catamarca. El público se tiene que acostumbrar, tiene que haber más educación teatral para el público en general, muchos no saben que el teatro es gratuito y hay espectáculos buenísimos, no porque sea gratuito tiene una calidad baja”, asevera, agregando que “hay trabajos y grupos que son muy buenos, como Egocéntricas, el trabajo que hacen es maravilloso, impecable, muchos chicos salidos de la escuela del teatro están muy capacitados, pero hay que formarse más”.
“En estos dos años que me toca estar, me parece que la Comedia ha descubierto otro nuevo teatro, hay cosas modernas, sin que deje de ser tradicional y popular lo que hacemos. En esto tiene mucho que ver el trabajo de Betancourt y Fernando Luro, mucha responsabilidad la tienen ellos. Nosotros los seguimos y nos ponemos la camiseta”, resalta.
La actriz estima que si bien “falta esa educación, el público está ávido y deseoso de conocer y se sorprende. Un gran descubrimiento fue Juana, viene un público que no es teatral, que no tiene nada que ver con el ambiente, que se queda sorprendido. Ya ‘El Reñidero’ tuvo repercusiones, ‘El Fausto’, ni hablar; las de niños este año fue una locura y ahora con Juana explotó. Fue realmente sala llena, mucha gente que no conocía, que nunca fue a un teatro, y eso está genial. Eso nos sucedió el año pasado con las escuelas, hay chicos que nos decían que nunca había ido al teatro, se sorprendían, y eso es maravilloso, porque también ellos van descubriendo, es una retroalimentación”.
“Con el teatro para niños, tanto con ‘El Soplador de estrellas’ como ‘Una noche de aventuras’, fuimos a escuelas y barrios, después cuando hicimos la puesta de ‘Fausto Miseria’, que se estrenó el año pasado casi para esta época, en esa sí fuimos a barrios, y eso de invitar a la gente y que vean algo distinto, ir a un lugar y de repente caiga un grupo, se acerquen y vengan en bicicleta, y crean que pueden disfrutar, eso es maravilloso. Está genial para mí, porque amo lo que hago”, expresa.
Para la actriz, “el teatro es un juego, la gente va a estar viendo al niño que lleva interiormente un poco más tapado, los actores lo tenemos vivo durante toda la vida, es un juego y es maravilloso, no perdemos esa manera de vivir”.
Asimismo, afirma que “me voy a quedar, voy a apostar por el teatro acá, en la provincia, porque me gusta. Sufro el calor, para mí es nuevo, pero ya me acostumbré”. 

“Un hecho fuerte como construcción de vida”

Miguel Soto es oriundo de Andalgalá, pero vive en la ciudad desde muchos años. 
“A la Comedia Municipal ingresé el primer período como becado, entre 2004 y 2005, un sistema que tenía la Comedia, luego dejó de funcionar, y tuve que concursar. A partir de 2006 fui ganando por concurso todos los períodos hasta el día de hoy”, relata.
El joven actor describe su camino en el mundo del teatro como “un poco complejo, luego de ingresar como becado a la Comedia empecé a estudiar teatro. Estuve en un reformatorio donde nos daban clases de teatro, dictadas por Blanca Gaete y luego el profesor Oscar Carrizo, ya jubilado. Mi experiencia al comienzo fue muy enriquecedora ya que estaba saliendo de una situación judicial, y haciendo teatro empecé a ver las cosas de otra forma”. 
Confía que “transcurridos los años en la Comedia empecé a tomar el arte como una profesión, que a mi entender eso es muy difícil que se produzca en Catamarca, más que todo con los jóvenes, tomar el arte como una profesión. Aparte, desde que ingresé a la Comedia me llevó casi 10 años entenderme y entender el teatro desde ese punto, desde una profesionalización, entonces mi experiencia pasa por perfeccionarme en lo que hago como actor. Para eso no solamente tuve que conformarme con el hecho de trabajar en la Comedia, sino que también tuve que expandirme y tomar clases de actuación en Buenos Aires, Córdoba, Tucumán. Y paralelamente a eso estaba estudiando la carrera de actor en el Juan Oscar Ponferrada, si bien es de tres años, a mí me llevó siete  recibirme porque me dediqué a otras cosas también y no fuertemente a ese trayecto”.
Actualmente estudia el profesorado en el Instituto Superior de Arte y Comunicación (ISAC).
Para Miguel, “la Comedia fue mi primera escuela de teatro de modo laboral, una práctica constante que me ayudó a tomar conciencia de cómo uno reconoce su cuerpo, no tenía conciencia de lo que uno podía proponer con el cuerpo, con la comunicación verbal, no verbal y también la composición a partir de los signos, los símbolos, de lo metafórico, que produce siempre el teatro. A grandes rasgos, mi experiencia en la Comedia siempre ha sido profesionalizarme y tener al teatro como un lenguaje artístico articulado con otros como la plástica, la música, la danza, porque todos esos lenguajes los he transcurrido en la Comedia para componer personajes. En algunos casos tuve que estudiar música, porque el personaje que me tocó hacer debía tocar la guitarra, entonces estuve casi todo el año con clases del instrumento, de canto, música y lectura musical. Después, para una obra que dirigió Federico Carrizo hace un par de años tuve que aprender a zapatear, estuve casi un año tomando clases”.
Desde su vivencia, “en un principio, el teatro fue un hobby, un juego, y después pasó a ser mi lugar de trabajo, con el que cobraba plata. Hoy forma parte de una manera de vivir, el teatro forma parte de una cuestión de vida prácticamente, todo mi recorrido de vida, mi familia, el teatro sigue siendo hoy un hecho fuerte como construcción de vida”.  
Desde su paso por un reformatorio hasta los 20 años, “mi vida fue haciendo una metamorfosis constante, estudié no sólo teatro, sino Comunicación Social en el IES Clara J. Armstrong, siempre buscando un rumbo, el teatro apareció como esa forma casi sin buscarlo. El teatro me proveyó de eso que necesitaba, esa comunicación, esa comunión con personas que a uno lo fortalecen día a día. Con mis compañeros, los profesores, los directores de las escuelas donde estudié, siempre he tenido una relación de amistad, cosa que los jóvenes lo viven muy poco en sus lugares de origen, no encuentran un par quien los contenga y les indique el camino por el que puedan transitar. Con mis 37 años, puedo decir que encontré un camino con el teatro”.


Los primeros pasos


La Comedia Municipal fue creada por el decreto N° 1035 de la Secretaría de Cultura y Educación, en agosto de 1997. Desde aquel entonces se ha convertido en un importante espacio de formación y profesionalización para actores en la provincia de Catamarca, y una significativa herramienta socio-cultural. 
A partir de marzo de 1998, comenzó a trabajar como grupo de teatro municipal rentado. El primer director fue Manuel Maccarini y la primera obra que se presentó fue “El Servidor de dos Patrones”, de Carlo Goldoni. Su estreno se llevó a cabo el 25 de agosto de 1998. El elenco estuvo integrado por las actrices Fabiana Marchetti, María Pessacq, Claudia Gordillo, Carlota Gina Bellicanta, y los actores Alfredo Quinteros, Roberto Albarenga, Claudio Soto Aguirre y Horacio Gómez Reynoso. 

“Falsa crónica de Juana La Loca”

Fue la última obra de la temporada 2018 de la Comedia Municipal, bajo la dirección de Idangel Betancourt, con la participación especial del Coro de Cámara Municipal dirigido por la maestra Marta Achá.

Elenco 
Juana: María Eugenia Maldonado. Menina: Luciana Jerez. Felipe: Miguel Soto. Bruja: Sol Suyai Casullo. Fernando: Guillermo Bordón.
Isabel: Laura Corro. Carlos: David Silva. Cisneros: Herman Tobares.
 

 

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