Estudiantes campeón

Quinta estrella nacional

domingo, 12 de diciembre de 2010 00:00
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Estudiantes de La Plata, el nuevo campeón del fútbol argentino, es una institución centenaria que comenzó a descollar a fines de la década de 1960 y que, entre leyendas y títulos internacionales, se ganó un lugar en el mundo.
El club fue fundado el 4 de agosto de 1905 en una zapatería de la ciudad de La Plata por un grupo de estudiantes universitarios, en medio de la fiebre que entonces comenzaba a despertar en Argentina el fútbol, traído por los inmigrantes ingleses.
De inmediato, el club adoptó los colores rojo y blanco que lo caracterizarían, correspondientes al English High School, el mismo colegio del que surgieron los integrantes del Alumni, el mejor club argentino en la primera década del Siglo XX.
No tardaría en surgir el clásico de la ciudad con Gimnasia y Esgrima, en una rivalidad que despertó los apodos de “León” (en oposición al ‘Lobo’, que tomó Gimnasia por su sede en el bosque platense), y de “Pincharrata”, basado en que varios integrantes del club eran estudiantes de veterinaria y solían utilizar ratones para sus experimentos.
Con los años, Estudiantes se vería sometido a una persecución política, ya que el gobierno de Juan Domingo Perón acusó al club de “boicot” a la doctrina justicialista, por lo que se decidió intervenirlo y casi de inmediato, tras vender a todas sus figuras, descendió en 1953 a la segunda división, aunque regresó a primera al año siguiente.
La primera gran alegría llegó en 1967, cuando Estudiantes terminó con el dominio hegemónico de los clubes más populares (Boca, River, Racing, San Lorenzo e Independiente) y se consagró campeón del Metropolitano, con Osvaldo Zubeldía como DT.
Aquel equipo entraría en la mitología como sinónimo del “antifútbol”, por la puesta en práctica a ultranza del fuera de juego y el supuesto uso de acciones antideportivas, además de un estilo especulativo y con mañas para manejar el juego casi al filo del reglamento.
A pesar de todo, Estudiantes trazaría en esos años una huella indeleble, ya que en 1968 ganó la Copa Libertadores de América frente al brasileño Palmeiras y también la Copa Intercontinental, cuando asombró al festejar en las narices del poderoso Manchester United inglés en Old Trafford, en una batalla tremenda que concluyó 1-1.
En 1969 repitió el éxito en la Libertadores, pero no pudo conseguir el trofeo intercontinental, con derrota ante el italiano AC Milán en una serie escandalosa que acabó con varios futbolistas de Estudiantes detenidos por la policía bonaerense por las agresiones entre jugadores de ambos equipos.
Estudiantes se convertiría en el primer tricampeón de la Libertadores al derrotar al uruguayo Peñarol en 1970, pero tropezaría en la búsqueda de la Intercontinental, al perder contra el Feyenoord holandés, y el charrúa Nacional le arrebataría el cetro continental un año después, en el epílogo de un ciclo brillante.
El regreso se produciría en 1982, ya un equipo de fútbol más vistoso, con la conquista del Metropolitano que catapultaría al DT Carlos Bilardo a la conducción de la selección argentina que se consagraría en México-1986, y casi de inmediato, con la obtención del Nacional-1983, con Eduardo Manera como conductor.
Después, Estudiantes regresó a una senda irregular que desembocó en el descenso en 1994, aunque como sucedió cuatro décadas atrás, regresó al año siguiente, ahora con una nueva figura en el plantel: Juan Sebastián Verón, hijo de Juan Ramón, autor del gol con el que el “León” había obtenido la única Intercontinental.
Justamente, sería la “Brujita” Verón el protagonista fundamental en el nuevo ciclo exitoso de Estudiantes, que comenzó con su regreso tras jugar en Europa, en 2006, con la obtención del Apertura-2006, en una impresionante arremetida para alcanzar al Boca de Ricardo La Volpe en la última fecha y ganarle en un desempate.
La epopeya continuó con la obtención de la cuarta Libertadores, en 2009, ahora con el DT Alejandro Sabella, otro hombre con pasado glorioso en el club, y una ajustada caída ante el poderoso Barcelona en la final del Mundial de Clubes, pero con el protagonismo recuperado y decidido a seguir agigantando su estampa de equipo “copero”.

Festejos en nuestra ciudad

La sensacional conquista pincharrata también se festejó en Catamarca. Una pequeña pero apasionada caravana recorrió el centro minutos después de la consagración, a puro bocinazo. No faltaron los cantos dedicados al “cebollita” Vélez Sársfield ni las loas a Juan Sebastián Verón, el gran ídolo platense.

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