Básquet

Arranca el Mundial en Turquía

Argentina debuta enfrentando a Alemania.
viernes, 27 de agosto de 2010 00:00
viernes, 27 de agosto de 2010 00:00

Turquía recibe a 24 equipos a partir de hoy y se espera un torneo parejo, con algunos claros candidatos: España, Estados Unidos, Grecia, Turquía, Argentina y Brasil.
Argentino, Sin Ginobili ni Nocioni, debutará hoy a las 15.30 ante Alemania mientras que a partir de las 13.00, EEUU jugará con Croacia en lo que sobresale como atracción para los argentinos.
Si sumamos a los jugadores que no irán a este torneo por distintos motivos (renuncias, lesiones, no convocatorias), la cifra asusta: serán más de 40, con un Estados Unidos que, por sí mismo, tendrá 17 (todos los de los Juegos Olímpicos 2008, más Brook López, Robin López, David Lee, Amaré Stoudemire y Kendrick Perkins). Otros que sufrirán muchas bajas serán Lituania, Eslovenia y Francia, principamente.
¿Cómo jugará esto en el torneo? A diferencia de lo que se pensó en un principio, esta situación especial ha generado que los candidatos a medalla se achicaran. Es que los principales favoritos, salvo Estados Unidos, no han perdido tantos jugadores (España a Pau Gasol, Grecia a Theo Papalou-kas, Turquía a Memo Okur y Brasil a ninguno). Y sí se han caído varios en los países que podían aspirar a dar batalla, como los nombrados Lituania, Eslovenia y Francia. Esto no los descarta, pero sí les hará el camino muchísimo más duro de lo esperado. Argentina, sin Ginóbili y Nocioni, se sumó a los más perjudicados. El único que aparece como posible contendiente, aunque no vaya con todo su potencial, es Serbia. Estados Unidos será una incógnita, con muy pocos jugadores con experiencia en básquetbol FIBA, aunque enorme talento atlético.
La no participación de Manu Ginóbili y Andrés Nocioni modificó bastante el panorama previo, sobre todo por lo ocurrido con Nocioni que, si bien es cierto que llegaba con un tobillo no en las mejores condiciones, que se produzca su baja a dos días del debut fue un golpe duro, mayor queel que había sido en su momento saber que no estaría Ginóbili.
Está claro que lo del bahiense afectará al equipo, y no solamente por lo que Manu normalmente ha dado en este tipo de torneos (fue quinteto ideal en los dos mundiales y dos Juegos Olímpicos anteriores), sino por su liderazgo, su capacidad para enderezar situaciones complicadas y porque, su sola presencia, hace mejor al resto.
El caso de Nocioni achica la rotación central y obliga a que algunos jugadores (Prigioni, Delfino, Scola), tomen mayor protagonismo, más allá de que Jasen está en un excelente momento personal como para tomar la titularidad con personalidad.
La confianza que se ve dentro del plantel hacia Carlos Delfino es enorme. Digamos algo que suena mal. A los dos únicos jugadores que Argentina no podría reemplazar nunca sería a Pablo Prigioni y a Luis Scola. En esos puestos, dependemos mucho de un jugador. Pero en la posición del escolta/alero Argentina no está mal, al contrario: Delfino, Quinteros y ahora el agregado de Hernán Jasen, un polifuncional que viene de unos años estupendos en España y llegará a Turquía con la maduración justa. Eso sí, no habrá que olvidar que Argentina no tendrá a dos de sus cinco titulares. También se nota una gran expectativa por ver a un Fabricio Oberto enchufado y con ganas de volver a ser un hombre importante en ofensiva, virtud que venía declinando en su rendimiento personal. El, más que nadie, se verá beneficiado por la presencia en el cuerpo técnico de Marcelo Milanesio, una excelente incorporación para trabajos puntuales de motivación y de visión de juego. Hernández, seguramente, armará una estrategia parecida a la de Beijing: rotación corta con cinco titulares muy marcados (Prigioni, Delfino, Jasen, Scola y Oberto), un segundo pelotón que tendrá más minutos (Quinteros, Leo Gutiérrez, Kammerichs) y otros cuatro que utilizará más en partidos un poco más holgados. La posibilidad de utilizar por momentos a Delfino de alero y a Jasen de dos le dará variantes que Sergio siempre sabe utilizar.
La crueldad mayor estará dada en que para Argentina será vital ganar el grupo para no tener demasiadas sorpresas en los cruces, desde el mismísimo octavos de final, que será complicado, sea el rival que sea. De todos modos, hay algo por lo que no habrá que preocuparse: la seriedad para tomarse cada partido con responsabilidad, la actitud defensiva, el trabajo de equipo y la entrega. Esos valores están fuera de discusión, por lo que aún en una ocasional derrota, seguramente no habrá nada para reprocharse.
 

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