Natación

Silvia Sosa Soler, una nadadora con proyección - Video.

Tiene 16 años, forma parte del equipo de Catamarca y cuenta con participaciones regionales, nacionales e internacionales.
miércoles, 18 de diciembre de 2013 00:00
miércoles, 18 de diciembre de 2013 00:00

Silvia Sosa Soler es una nadadora catamarqueña que, a los 16 años de edad, ya subió al podio varias veces y varias de ellas al escalón más alto. Desde que entró a formar parte del equipo de natación de Catamarca a los 6 años, se mantuvo consistente en la búsqueda de sus objetivos y actualmente participa como federada en los nacionales de natación con resultados muy satisfactorios.
En la tradicional premiación del deporte que organiza el Círculo de Periodistas Deportivos de Catamarca ganó la terna de natación en los años 2010, 2011 y 2012 y está ternada nuevamente en la edición de este año. A continuación la charla que mantuvo con El Esquiú.com.

- ¿Cómo fueron tus inicios en la natación?
- Estaba en la colonia de vacaciones de Tiro con la profe Analía, que en todo ese tramo me había visto como para entrar al equipo. Le habló de mí a la profesora Nora Santillán, la entrenadora del equipo, y le dijo que tenía condiciones. Pasó un tiempo y a los 6 años entré al equipo de natación de Catamarca.

- ¿Cuáles fueron tus resultados más importantes antes de federarte?
- Mi primer torneo fue en la pileta de Valle Viejo y después vinieron los torneos del NOA, donde participan las provincias de Tucumán, Santiago del Estero, Jujuy, La Rioja y Catamarca. Estos torneos se hacían cada dos meses y en ese tiempo subí al podio varias veces: tuve podios de tercera, de segunda y como campeona del NOA.

- ¿Cómo llega a tu carrera el hecho de federarte?
- Yo tenía 11 años y estaba en el torneo de Salta. Había hecho un tiempo determinado en los 50 metros libres. Al año siguiente empecé a ir a los nacionales donde, la exigencia era mayor. Dos veranos estuve en los nacionales del CENARD (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo), en el 2011 y 2012. Después, en invierno estuve en Paraná, en Córdoba y en dos nacionales en Mar del Plata.

- Una vez federada, ¿cuáles fueron tus mejores ubicaciones en las competencias?
- En Mar del Plata en el 2012, en invierno, entré a la semifinal y quedé cuarta en los 50 metros libres. Estaba a seis centésimas de la primera, a “nada” de la segunda y “nada” de la tercera; estuve ahí nomás, al toque de la uña. En verano entré a la final de 100 metros espalda y 50 libres, donde quedé quinta en las dos carreras. Este año, en mi último nacional en Mar del Plata, entré a la final de 100 espalda, donde terminé en el 8vo lugar, también corrí la final de los 50 libres, quedando 7ma, y los 200 combinados, también en 8vo lugar.

- ¿Competís en algún estilo determinado?
- A los estilos los nado a todos, pero mis fuertes son los 50 libres y los 100 espalda. También me gustan mucho los 200 combinados.

- En algún momento habrás sentido que estabas para pelear por puestos importantes. ¿Cuándo crees que se dio eso en tu carrera?
- En el Nacional, que fue en invierno del año pasado: estuve ahí de subir al podio; después en los torneos de Bolivia y el año pasado en Perú, donde terminé cuarta a 2 centésimas de la tercera en los 100 espalda. En esa competencia las categorías eran unificadas, competían chicas de 14 - yo era la más chica- a 18 años. Ahí quedé cuarta en los 100 metros espalda. El año pasado estaba ranqueada en cuarto lugar a nivel nacional.

- ¿Los entrenamientos los hacés acá, en Catamarca?
- Los entrenamientos durante el año fueron en Catamarca. Después dependía de dónde se hicieran los torneos, como fueron los de Perú o Bolivia, en altura. El año pasado, en Perú, se competía a 2500 metros sobre el nivel del mar y este año, en Bolivia, era más o menos lo mismo. Para esos torneos tuvimos que entrenar en Cachi, a 3.000 metros, con el seleccionado de Salta. Ese fue el único entrenamiento fuera de Catamarca. Otras veces hacíamos pretemporada en Las Juntas o El Rodeo, que era antes de viajar a un Nacional.

- ¿Recibís apoyo de la secretaría de Deportes?
- La secretaría de Deportes siempre estuvo presente ayudándonos a nosotros y al equipo. Fue una ayuda muy importante porque siempre nos apoyaba en los viajes sobre todo, que eran los viajes al NOA o a los Nacionales y a los JUDEJUT.

- Tuviste una hernia de disco, ¿eso es una interrupción pasajera en tu carrera?
- Por la hernia de disco estuve en inactividad cuatro meses este año. Me diagnosticaron cuando volví de Bolivia a mediados de abril. Fui al Nacional con ese dolor y eso se reflejó mucho en los resultados médicos. Ahora, de a poco, me voy acomodando en el agua, pero ya no volverá a ser lo mismo de antes.

- ¿Cuál es tu meta más próxima? En el futuro cercano, ¿a dónde querés llegar en la natación?
- De apoco me tengo que ir recuperando y tengo que tener paciencia conmigo misma y mi cuerpo, que se va a ir acomodando a los entrenamientos en el agua. Al gimnasio mucho no puedo ir por el problema en la columna pero en el agua quiero volver al ritmo que tenía antes.

- ¿Qué quedó pendiente al aparecer la hernia de disco?
- Quedó pendiente subir a un podio en un Nacional. Eso implicaba muchas cosas, desde el apoyo de la familia hasta el apoyo del entrenador.

- Georgina Bardach, a los 21 años, consiguió la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. ¿Te ves en ese espejo?
- Llegar a eso es un sueño. Es la meta máxima de un nadador. En ese paquete están el esfuerzo, la dedicación y la paciencia y todo lo que implica la natación. Estaría bueno que después de que me acomode pueda llegar a esas instancias o por lo menos cumplir con mis objetivos. Cumplir objetivos antes de llegar a un juego olímpico es fabuloso. Te sentís muy bien porque te das cuenta de que diste todo y decís “hasta acá llegué”.

- ¿Qué les dirías a los chicos y chicas con respecto a la pérdida de valores de hoy en día, al problema de la droga o a muchos que andan como desorientados en la vida?
- El deporte a una persona lo ayuda mucho. A esos que no avanzan o retroceden o que están como atascados les diría que den un paso, que muevan un pie y que con ese paso van a llegar a un camino largo o por lo menos van a experimentar lo que es sentirse bien, van a disfrutar lo que es la vida de un adolescente, el hecho de crecer y sentirse bien con uno mismo.

 Entrevista: Mario Andisco.

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