Torneo Inicial

Boca y River cerraron el año empatando

lunes, 9 de diciembre de 2013 00:00
lunes, 9 de diciembre de 2013 00:00

Boca terminó de la manera en la que disputó casi todo el torneo: falto de ideas, dubitativo en su faceta defensiva y con momentos de empuje... puro empuje, pocas luces. Hoy, ante Gimnasia, mejoró con el paso de los minutos, pero casi nunca estuvo cerca de llevarse los tres puntos. El Lobo, en cambio, hizo un partido inteligente y si no consiguió un triunfo resonante en La Bombonera fue porque no estuvo preciso a la hora de definir los cara a cara con Agustín Orión.
En la primera etapa el Xeneize fue contra el arco de Fernado Monetti, pero casi nunca lo inquietó. Tanto que, cuando promediaba el parcial el Lobo se animó, porque se dio cuenta de que tendría oportunidades si forzaba un poco más a la defensa del local. Por eso, a los 36 minutos y luego de una excelente jugada de Facundo Oreja, que trabó y puso un paso en cortada, Franco Mussis definió con un potente derechazo que se clavó bien arriba de la portería custodiada por Orion. Con el 1 a 0, los platenses volvieron a retrasarse, pero no por eso corrieron peligro. Boca no estuvo cerca de empatarlo, no encontraba los caminos.
Un centro de Emanuel Insúa que no parecía llevar ningún "veneno" complicó a Monetti, que en su intención de bajarla a una mano dejó la pelota muerta en el área chica y ahí apareció el goleador, Emanuel Gigliotti, para empatar el partido tocando con la derecha. Poco después, Gimnasia pudo volverse a ponerse arriba, pero el remate de Gastón Díaz rebotó en el palo y salió, luego de una buena habilitación de Erick Correa.
De allí hasta el final ambos pudieron ganarlo; no por tener juego vistoso, sino porque con más intenciones que otra cosa el mediocampo se quebró. Sin embargo, nada de eso sucedió: el empate no se modificó. Los de Carlos Bianchi salen de vacaciones, esperando que el próximo sea su semestre. El Lobo, de buena campaña, debe seguir por la misma senda, para no sufrir.

River consiguió ante Quilmes un agónico empate

o hay vueltas. Fue esta una de las peores campañas de Ramón Díaz como director técnico de River, con apenas 21 puntos cosechados en 19 fechas (igual que en Clausura 1996, cuando ganó la Libertadores). Sólo alguien con las espaldas del riojano dentro del club puede soportar una performance tan flaca. Hoy su equipo volvió a defraudar, esta vez ante Quilmes en el Sur, dentro de un partido que fue parado un par de veces. Primero, porque la parcialidad del Cervecero armó su "fiesta" con fuegos artificiales y luego porque a un policía se le activó un gas lacrimógeno y produjo la ira de los plateístas y luego de todo el estadio.
En cuanto a lo futbolístico, River no empezó mal el partido y estuvo a punto de abrir el marcador a los tres minutos, cuando luego de un disparo de Leonel Vangioni, Sebastián Driussi no pudo desviar a gol. Tal vez la cosas podrían haber sido diferentes si esa pelota entraba. Otra vez estuvo muy cerca el Millonario, con un tremendo disparo de Ramiro Funes Mori que dio en el travesaño cuando Sebastián Peratta estaba vencido. Ni el tiro del final le salía a los de Ramón Díaz.
Mucho peor cuando antes del minuto del segundo tiempo Lucas Pérez Godoy cabeceó a gol un centro desde la derecha y puso a los locales arriba. A River le quedó mucho más lejos el arco del Cervecero y sólo siguió en partido porque Facundo Diz no pudo empujar un centro de Pablo Garnier, que llegó luego de una exquisita triangulación con Miguel Caneo. A los 19 minutos, Driussi se encontró con una pelota mansa dentro del área rival y no pudo empatarlo porque pifió a la hora de ejecutar. Fue lo mejor de la banda, que nunca encontró el juego, que exigió empujando pero nunca fue serio a la hora de atacar.
Así, más allá de las interrupciones mencionadas, el tiempo se fue extinguiendo hasta que casi deja a los visitantes otra vez sin nada. Pero cuando prácticamente no quedaba nada, el ingresado Federico Andrada habiltó de taco a Carlos Carbonero que fusiló a Peratta y puso el 1 a 1. Más allá del grito de desahogo, River termina el año con poco por lo cual brindar. Desde el próximo 3 de enero deberá hacer borrón y cuenta nueva para recuperar el terreno que alguna vez le perteneció. El Cervecero se fue con bronca, pero ya debe ponerse a pensar en el semestre complicado que tiene por delante.
 

TN.

Comentarios

Otras Noticias