Rally Mundial

Un viejo ritual que vive en las sierras

Para asombro de la multitud en las sierras, vuela el Citroën de Sebastien Loeb, siempre protagonista.
sábado, 04 de mayo de 2013 00:00
sábado, 04 de mayo de 2013 00:00

Las luces traseras de los vehículos se transforman en una sola línea roja que serpentea en el camino serrano. Es la caravana de los fanáticos del Rally que se trasladan entre la oscuridad de la noche para instalarse en un sitio de privilegio al día siguiente. Así, la multitud se traslada con miras a la jornada que se avecina en la fecha Mundial que posee la Argentina y que aquí, en Córdoba, es un ritual de culto.

Este año hay menos movimiento de público durante el día debido al Rally. Es que la organización estableció un sistema de repetición de caminos que pretende mantener a las multitudes en el mismo sitio durante la realización de la etapa. Así, los pilotos recorren sólo dos tramos por día, aunque ambos primes se repiten por la tarde. La gente se instala en un lugar, bien temprano pasan los protagonistas, y por la tarde la experiencia se reitera.

Con el afán de mantener el orden en la vía pública y no experimentar los desbordes en el tránsito alrededor de los caminos deportivos (ayer se difundió que en Córdoba hay un muerto cada 18 horas por la inseguridad vial y que el 56% de las víctimas se producen en la ruta) la espera se hace tediosa. Ayer mismo, por ejemplo, el primer tramo fue Santa Rosa-Villa del Dique, que se largó a las 8.33. Por la tarde, ese prime se volvió a transitar a las 15. La versión verspertina estuvo en duda, debido al comportamiento del público, que dejó su lugar para trasladarse sobre el camino de competencia, una vez que pasó la carrera y a la espera de la segunda pasada. Tras varios pedidos y el trabajo de los controles, la gente volvió a su lugar.

Con un cambio favorable en cuanto a la moneda, hay muchos turistas extranjeros, especialmente provenientes de Paraguay; también de Uruguay, Chile, Perú y Brasil. "Sabemos que si cambiamos los dólares cuando nos vamos, haremos más negocio en la Argentina", bromea, con cierta razón, un paraguayo, en alusión a la suba de la cotización de la moneda norteamericana en el mercado paralelo.

Es cierto, el fernet es la "bebida oficial de la sierra", como argumentan algunos cordobeses, que con su tonada tan particular celebran todo tipo de comentario humorístico en esas horas de larga espera. Pero el tradicional asadito, el que era parte de la escenografía del Rally de la Argentina, ya no despide esa cortina de humo que decoraba la sierra. El decreto provincial que prohíbe el fuego, justamente para preservar la zona de factibles incendios, quitó, con cordura, gran parte de la tradición serrana del Rally. En definitiva, si bien los controles se acentúan (alcoholemia en las rutas y la revisión del fuego en las laderas), la responsabilidad absoluta es del público, que se moviliza en multitudes. Banderas, cánticos, gritos, frases ocurrentes y un clima festivo devuelven el show que se pretende brindar desde el sendero competitivo.

El Súper Especial en el Parque Temático de Villa Carlos Paz, cerquita del Parque de Asistencia, frente al lago San Roque, es otro espectáculo aparte dentro del Rally. Sin los rituales serranos, para acceder al predio hay que abonar 70 pesos la entrada para disfrutar del circuito "espejo", que permite ver duelos "mano a mano" con la salida de a dos competidores simultáneamente. La promoción de las empresas, el colorido del marketing, las promotoras y la ambientación proveen de un show diferente del que se origina en las sierras.

Vivencias en el Rally de la Argentina, el más pintoresco del mundo. Por la tradición y la pasión del público. No es casualidad que el francés Sebastien Loeb, el gran referente moderno, lo haya elegido como uno de los cuatro compromisos para retirarse. Así, la gente se adueña de un espectáculo que se brinda desde los caminos, pero aquí, desde los costados, también.

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