Deporte y nostalgia

Andrés Donato Chazarreta: el fútbol me lo dio todo

lunes, 10 de junio de 2013 00:00
lunes, 10 de junio de 2013 00:00

Recorrió gran parte de nuestro país y también de Brasil, en su constante afán de superarse, día a día, tanto en lo personal como en lo laboral. Su historia de vida está regada de anécdotas y de experiencias, que él cuenta con lujo de detalles, pero a cada rato hace un breve alto para remarcar que “el fútbol me lo dio todo en la vida, me enseñó a elegir el camino correcto, para formar una gran familia, de la cual me siento muy orgulloso”. Estamos hablando de Andrés Donato Chazarreta, un destacado y exitoso ex futbolista y actual director técnico, radicado desde hace mucho tiempo en San Fernando del Valle de Catamarca. Nació hace 59 años en el barrio de Flores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, fruto del matrimonio de un papá santiagueño y de una mamá misionera. Se crió en Ituzaingó, y con apenas ocho años de edad, debió meterse a trabajar en el Mercado de Abasto, para ayudar a la economía familiar. “Algo traía a mi humilde hogar, ya que era el segundo hermano mayor y, por ende, debía colaborar con mis queridos viejos. Después, a los trece, me incorporé a una fábrica metalúrgica, mientras que ya jugaba el fútbol en los potreros, donde unos dirigentes del club Platense me vieron en acción y me llevaron para las inferiores del mismo. Fue el puntapié inicial en mi carrera deportiva, puesto que tres años después me fui a la estación de micros de Retiro, dispuesto a buscar otros horizontes”, recuerda con matemática precisión y mucha nostalgia.

De esta manera, puso proa a Gualeguaychú (Entre Ríos), llegando posteriormente a la ciudad catamarqueña de Recreo (La Paz), donde hizo escala, por así decirlo, para dirigirse luego a las provincias de Tucumán y Salta, haciendo dedo o trepado a trenes cargueros. Trabajó de mozo y de vendedor ambulante (casa por casa), para sumar algunos pesos a los magros ahorros acumulados, hasta que decidió acercarse a San Salvador de Jujuy, donde le habían informado que podría probarse en filas de Gimnasia y Esgrima, que en esos momentos conducía Marcial Acosta. Su primer examen exigente a nivel regional del NOA, ya que en el poderoso elenco jujeño alistaba, entre otros, Daniel Valencia, quien llegó a integrar el plantel del seleccionado argentino campeón del mundo de 1978. Estando en la “tacita de plata”, le llegó una propuesta del club Atlético Monte Azul de Brasil, de la segunda división del fútbol profesional. Ubicado en el norte de la gran ciudad de San Pablo, Chazarreta jugó en esa entidad alredor de dos años, hasta que contactó con su colega y amigo de la infancia, Héctor “El Loco” Bertaina, arquero que defendió los colores del Sportivo Villa Cubas, actuando junto a “El Negro” Flores y “El Chino” Benítez, también jugadores bonaerenses. Ese equipo, como lo remarqué en notas anteriores, estaba conducido por el desaparecido Jorge Maldonado, ex crack y capitán de Independiente de Avellaneda, campeón de la Copa Libertadores, e integrante de la selección nacional.

Con Bertaina debía retornar a Buenos Aires para cumplir con el servicio militar obligatorio, motivo por el cual Chazarreta viaja a nuestro país, efectuando una incursión por los pagos de su madre, Misiones. Allí, el zaguero central defiende los colores de Mitre de la ciudad de Posadas, en el campeonato Nacional de la AFA, enfrentando en su zona a River Plate, Colón de Santa Fe, Talleres de Córdoba, Juventud Antoniana de Salta, Racing Club y N. O. Boys de Rosario. “Hago la colimba en el Regimiento de Patricios y tras ello ficho para Atlético Trocha, de Mercedes, de la provincia de Buenos Aires y posteriormente me voy a Mar del Plata, donde juego en Kimberley, bajo las órdenes de Angel Tulio Zoff. Después emerge la posibilidad de venir a Catamarca, en marzo de 1976, donde ya estaba de novio con mi actual esposa, Norma Acosta. Me sumo al conjunto de Sp. Villa Cubas, que juega un amistoso con Belgrano de Córdoba, donde empatamos dos a dos. Teníamos un equipazo, donde actuaban, entre otros, Héctor Bertaina, Andrés Chazarreta, Héctor “Puska” Nieto, Raúl “Tincudo” Barrionuevo, Rafael “Flaco” Herrera, Oscar Frías, Ricardo “Barón” Miranda, Juan José González, Luis “Lucho” Brizuela y Félix O. Echevarría”. En los “leones del altiplano” estuvo media temporada (cinco o seis meses), mientras que en 1977 inicia un particular idilio deportivo con el Atlético Policial, que lo lleva para el conjunto que había ganado el derecho de participar en el Regional.

Andrés Donato Chazarreta confiesa que, con la casaca auriazul de la entidad del barrio La Tablada, pasó una de las etapas más importantes de su vida futbolística, ya que mientras estuvo defendiendo la misma, recibió el incondicional respaldo de la mesa directiva que por entonces presidía Rodolfo Soria y estaba conformada por excelentes dirigentes, entre los que mencionó a Julio Raúl Larcher, quien con el paso del tiempo se convirtió en periodista deportivo radial. Terminado el contrato con Policial, es codiciado por Sportivo Alberdi de Jujuy, donde se queda hasta que el ex titular de la Liga Catamarqueña de Fútbol, Pedro José Toloza, le ofrece trabajo en el Deportivo Unión. De este modo, vuelve de nuevo a nuestro medio, ya casado y con dos hijos. Milita en los “patrias” del ex Regimiento 17 de Infantería y en el seleccionado local, lugar donde compartió responsabilidades con jugadores de la talla de Roberto Coronel, Angel Bazán, Jorge Acevedo, Juan Avellaneda, Víctor Morales, Luis Leal, Pedro Avellaneda, Félix O. Echevarría y Martín Montoya. El director técnico era el recientemente fallecido José Federico Juárez. Paralelamente, efectúa un curso de capacitación para oficial en la Escuela de Cadetes de la Policía de la Provincia. Es precisamente en esa instancia de su vida, que dirigentes de Gimnasia y Tiro de Salta vienen y se lo llevan para “la linda”, donde juega dos temporadas y se clasifica para el Nacional de la AFA. Allí es cuando se cierra su ciclo como futbolista activo (rozaba ya los treinta años de edad), tomando contacto definitivo con su familia y el mundo Catamarca “que, como dije al comienzo, a través del fútbol, me dio absolutamente todo: amor, trabajo, estudio, amigos de ley, hijos y nietos, mi gran debilidad en la hora actual. ¿Qué más puedo pedirle a la vida, hermano?”.


Escribe: Leo Romero
 

 

Ficha Personal

Nombres y apellido: Andrés Donato Chazarreta.
Fecha de nacimiento: 26 de julio de 1953.
Lugar: Flores, Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Edad: 59 años.
Padres: Donato Chazarreta (oriundo de Santiago del Estero) y Dora Lina Flores (nacida en la provincia de Misiones).
Hermanos: Raúl Miguel, Dora Perla, Daniel Basilio, Teresa Lina y Pedro Enrique.
Esposa: Norma Margarita Acosta, ex profesora de educación física y fanática hincha del Sportivo Villa Cubas.
Hijos: Andrés Daniel, Adrián Darío Antonio y Alejandro David.
Nietos: Adriano Donato y Valentín.
Hincha en el fútbol: River Plate de la AFA. Afirma que es “fanático” del balompié de Catamarca, en su conjunto, pero cuando habla deja traslucir ciertas preferencias hacia Atlético Policial y Sportivo Villa Cubas.
Figuras a nivel provincial: Francisco Ramón Naranjo, Juan Pedro Castillo, Raúl Gordillo (“El Rata” un pibe que debutó con él (era DT) en Juventud Unida de Santa Rosa), Miguel Angel López, Víctor Hugo Dumitru, Raúl Juárez, Oscar Frías, Oscar Moreno y Félix Echevarría.
Hobby: la pesca.

 

Mi Opinión


Desde que llegó a nuestro medio, procedente de sus pagos porteños, tomé contacto con Andrés Donato Chazarreta. Seguí su carrera deportiva durante todo el tiempo que estuvo por estos lados, donde ya se quedó para siempre, como él mismo lo sostiene. Tanto en condición de futbolista como de director técnico, se puede compartir o no sus ideas, sus pensamientos, sus proyectos y sus acciones, pero lo que nadie puede poner en tela de juicio es su enorme capacidad de trabajo, su acendrada responsabilidad personal y profesional, y su permanente afán por hacer realidad lo que él cree es el camino correcto a seguir.

La nota central de esta entrevista resume, muy apretadamente, el largo camino recorrido por distintos lugares de nuestro país y del exterior, en calidad de futbolista. Ergo, en este espacio anexo me ocupo de su trayectoria en condición de entrenador o director técnico. Podría comenzar con su primera experiencia como tal, en filas de la Asociación Juventud Unida de Santa Rosa de nuestra ciudad, pero prefiero destacar su importante rol en la creación o fundación de la Asociación de Directores Técnicos de la Provincia de Catamarca, a partir de la cual se materializa el reconocimiento oficial de nuestros entrenadores por parte de la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) y, por ende, de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado).

La primera promoción de DDTT recibió sus diplomas el 21 de diciembre de 1992, luego de cursar los dos años de estudios teórico-prácticos en el Instituto Nacional de Educación Física de Catamarca. Además de Chazarreta, sin duda alguna el “caudillo” de este emprendimiento, se graduaron Ricardo Rafael Ahumada, Luis Bartolomé Avila, Orlando Antonio Carrazana, Ramón Eugenio Carrizo, Lorenzo Damián Córdoba, Pedro Héctor Cornejo, Pedro Nicolás Cuello, Ramón Armando Cuello, Edgar Arnoldo David, Raúl Fernando Galván, José Antonio Galván, Gustavo Alfonso Lazarte, Rosario del Jesús Lobo, Walter Maldonado, José Francisco Molina, José Alberto Nieto, Nicolás Humberto Orellana, Luis Gerardo Ovejero, Guillermo Mario Pintos, Luis Alberto Rodríguez, Luis Fernando Selemín, Juan Bernardo Vega, Carlos Eusebio Villegas y José Eduardo Zalazar.

Como lo citaba precedentemente, en los “divinos” de la actual avenida Virgen del Valle (ex Mitre), asumió como DT en 1983, clasificándose subcampeón, para al año siguiente colocarlo en lo más alto del podio. En ese plantel campeón estaban, entre otros, Adolfo Quiroga, Pedro Díaz, Vicente Bonader, Carlos Chacur, Jorge Rodríguez, Jorge Fiol y Hugo Elisabetta. De esta manera, Juventud Unida interviene en el Regional ´84, midiéndose con San Martín de Tucumán, que conducía Guillermo César Reynoso (“El Pucho”). Un choque que “Chaza” recuerda con mucha emoción, ya que sus dirigidos ganaron por dos a uno en calidad de visitante. Es más, Adolfo Quiroga le atajó un penal al salteño Daniel Humberto “El Coya” Gutiérrez, quien defendía los colores del “santo” de Ciudadela, antes de pasar a Boca Juniors y a Vélez Sarsfield de la AFA. A la par de Gutiérrez, actuaron Maguna, Cejas, Benítez, Urquiza, Troitiño y el catamarqueño César “Ancuero” Nieva, entre otros. Los refuerzos en el once ambateño eran el marcador central Gustavo “El Polaco” Lamolla, Jorge Sigifredo, José Edgardo Pascacio y Raúl “El Matador” Herrera.

En la temporada 1985 dirige al Sportivo Villa Cubas y se consagra campeón, mientras que en el ´86 y ´87 es subcampeón. Posteriormente se hace cargo de la dirección técnica del Atlético Sarmiento y lo clasifica campeón invicto en el ´88. En los años ´90 y ´91 de nuevo dirige a Juventud Unida, siendo subcampeón en los dos torneos. En las temporadas 1993-94 vuelve a Villa Cubas, y otra vez bebe el elixir de campeón. Los pasos siguientes los da en el Racing de Andalgalá (1995) y al año posterior conduce a Villa Dolores de la Liga Chacarera de Fútbol. En el 2000 es el encargado de dirigir a San Martín de El Bañado, en tanto que a partir de ese momento se mete de lleno a la atención de sus escuelas de fútbol y a trabajar con las divisiones formativas de clubes locales.

Hoy, se está recuperando de la intervención quirúrgica a la que fue sometido para reparar el tendón de Aquiles de una de sus piernas, roto mientras estaba a cargo del plantel superior del Atlético Policial, de muy buena labor en el actual Argentino “B” de la AFA. Sigue confiando en que Catamarca posee material humano suficiente para cambiar el rumbo y darle grandes satisfacciones a su pueblo futbolero. Fundamentalmente, ingresar a un Nacional de primera división.

Comentarios

Otras Noticias