Juan Roberto Coronel, arquero de gran jerarquía

martes, 28 de enero de 2014 00:00
martes, 28 de enero de 2014 00:00

Nuestra provincia entregó a través de su historial deportivo una larga lista de excelentes arqueros, realidad que obligó a los eventuales entrenadores o directores técnicos de clubes y de la selección de la Liga Catamarqueña de Fútbol a hilar demasiado fino o quizás a echar mano, vía sorteo personal, azar o cábala, para elegir a quién ocuparía la titularidad bajo los tres palos. Uno de ellos, sin lugar a dudas, fue Juan Roberto Coronel, alguien que prolongó la herencia plantada por su padre, Antonio Belisario Coronel, el famoso “Charo” de las primeras décadas del siglo pasado. Ambos, como varias generaciones de jugadores locales, dieron sus primeros pasos en los potreros existentes en las márgenes del arroyo Fariñango de nuestra ciudad, aunque nuestro entrevistado de hoy se encargó de señalar que su incorporación al fuerte elenco de Gomería Herrera en los torneos de baby fútbol de entonces, lo lanzó a la consideración pública. Allí lo vieron en acción entrenadores y dirigentes de nuestro medio, motivo por el cual terminó atajando en las categorías sexta y quinta del Club Atlético Américo Tesorieri, hasta que el siempre recordado crack local Manuel de Jesús Salcedo (“Yareta”) lo llevó para que se fichara en el Club Atlético Sarmiento, donde supo inscribir su nombre con letras doradas en numerosas temporadas oficiales “liguistas”. En los “decanos” de la avenida Acosta Villafañe debutó en primera división cuando contaba con tan sólo catorce años de edad, entremezclándose con reconocidos valores de ese momento. Como no podía ser de otra manera, guarda un montón de recuerdos vividos a la par de esos “monstruos” del balompié lugareño, aunque jamás olvida que su hincha número uno, es decir su padre, “El Charo” Coronel, solía ubicarse en la tribuna cabecera donde él estaba atajando, para gritarle indicaciones o advertencias durante todo el juego. “Su voz de aliento siempre fue una especie de motivación muy especial para brindarme con todas mis fuerzas y capacidades en defensa de los colores y los prestigios que defendí dentro de una cancha de fútbol”, acota con enorme orgullo.


Destacó la figura convocante del desaparecido técnico Adolfo Sánchez en filas sarmientistas, donde militó por espacio de diecisiete años, consiguiendo varios títulos de campeón, a la par de actuar junto a figuras de la talla de los hermanos Edgardo y Jorge “Ñato” Perea (falleció hace muy poco tiempo), Angel “Arobe” Bazán, el alteño Juan Carlos Juárez (brilló con luces propias en los tradicionales certámenes provinciales, a nivel seleccionados), los hermanos Pedro y Juan Avellaneda, Ricardo “Barón” Miranda, Antonio “Pichón” Bernárdez, Carlos Elizalde, Nain “Turco” Yarade, los hermanos Carlos y Néstor Cano y Jorge “Chichola” Misto, entre otros. Añadió que cuando a Sarmiento le tocó intervenir en los exRegionales de la AFA, llegaban siempre algunos refuerzos de otros clubes, mencionando a Félix Oscar “Quirquincho” Echevarría, que era el número puesto en la punta izquierda del ataque, incluso en la selección de la Liga Catamarqueña de Fútbol. Precisamente, cuando a Juan Roberto Coronel le tocó integrar los combinados locales, recuerda nombres ilustres como los de Francisco Ramón “Chichilo” Naranjo, Pedro “Perico” Díaz (tío de Daniel “El Cata” Díaz, actual defensor del Boca Juniors porteño), Héctor “Puskas” Nieto (hermano menor de Julio César “El Ratón” Nieto), Andrés Donato Chazarreta, Raúl “Tincudo” Barrionuevo, Oscar “Bambino” Frías, Juan José “Jota Jota” González, Carlos Reartes, Miguel Angel “Mono” Rodas, Ramón “Tucumano” Díaz, Juan Coronel, Hugo “Landucci” Navarro, Manuel “Tronco” Cerezo y Oscar “Yudica” Moreno. En tren de mencionar compañeros de equipos, pone énfasis en las veces que fue convocado para reforzar las alineaciones de entidades locales en estas justas regionales, entre las que se cuentan Atlético Policial, San Lorenzo de Alem, Vélez Sarsfield, Juventud Unida de Santa Rosa, Deportivo Unión, Américo Tesorieri, Salta Central y San Martín de El Bañado de la Liga Chacarera de Fútbol. “Sinceramente, creo que anduve por la casi totalidad de los representantes catamarqueños en estos eventos, salvo Sportivo Villa Cubas y Defensores del Norte, por ejemplo”, remarca con llamativa seguridad.


Con relación a su trayectoria fuera de nuestras fronteras, Coronel indica que desfiló por el fuerte conjunto de Talleres de Córdoba, donde fue tercer arquero del círculo superior, en los años en que Oscar Rogelio Quiroga era el indiscutido titular, mientras que también probó suerte en Concepción Fútbol Club de Tucumán, Paz Juniors de Córdoba y Desamparados de San Juan, club donde militó su comprovinciano Luis Roberto Brizuela (“Lucho”), calificado delantero que actuó en el ex Nacional de la AFA, cuando este certamen convivía con el ex Metropolitano. Admirador de Hugo Orlando Gatti, se dio con el gusto de compartir gratos momentos con “El Loco” en oportunidad de un partido amistoso realizado en nuestra ciudad y del que tomaron parte también Mario Alberto Kempes y Ricardo Enrique Bochini, otras dos glorias del balompié argentino. Se refirió, asimismo, al emprendimiento concretado por el Atlético Sarmiento décadas atrás, cuando el titular de la institución, Juan Carlos Casasnovas, reforzó el elenco “decano” que participaba en los extorneos Regionales con algunos conocidos exponentes del orden nacional, trayendo entre otros a Raúl Armando Savoy (comenzó en Chacarita Juniors y posteriormente pasó por Independiente de Avellaneda y Boca Juniors) y como director técnico a Alberto Mario González (“Gonzalito”), el famoso “ventilador” de Boca que además integró la selección argentina que intervino en los campeonatos mundiales de los años 1962 y 1966. “Villa Cubas, con Gianfranco Colla a la cabeza, también se animó a “revolucionar” el ambiente futbolístico de Catamarca, contratando a varios jugadores de reconocida capacidad, lo que dio origen a fuertes enfrentamientos con los demás clubes del medio, cuyo principal objetivo era ganarle a estos dos equipos en los eventos de la Liga capitalina”, señala el exportero de los “albiazules”.


Hincha del Américo Tesorieri, como no podía ser de otra manera, ya que desde niño mamó el amor y la pasión por los “alemanes del Alto Paraná”, por donde pasaron brillantes cuidapalos como su progenitor ”El Charo” Antonio Belisario Coronel y Manuel Roque “El Quito” Cuello, Juan Roberto Coronel ponderó las cualidades para ese puesto de Guillermo Paucará, sobrino suyo, hijo de Ramón del Carmen Paucará (“Puquín”), quien también defendió con gran suceso la portería de “Tesho” y de la selección de la Liga Catamarqueña de Fútbol. Al respecto, comentó que desde los ocho años ya lo guiaba en su carrera deportiva, para transmitirle todo lo que él sabía y su larga experiencia custodiando los tres palos. “Guillermo, como vos lo sabes perfectamente, poseía enormes condiciones y de su generación sin duda fue uno de los más grandes exponentes de nuestra provincia, en un tramo de la historia futbolística plagada de muy buenos arqueros. Y hablando de la familia, mi hijo Mario Roberto, quien lamentablemente ya no está entre nosotros, poseía naturales aptitudes para este puesto, que nos marcó a todos los Coronel. Es más, debo confesarte que muchos entendidos en la materia, me solían decir que a esa edad era incluso superior a mí, lo que por cierto me llenaba de satisfacción y de orgullo”, remarca con mucha emoción y cierto toque de nostalgia. Fiel a su apego al “número uno” con el que suele identificarse al hombre encargado de impedir que la pelota se meta en el arco, Juan Roberto Coronel no deja de nombrar a sus colegas, de ayer, y de siempre, como una manera de rendirles una especie de homenaje personal por lo que hicieron en su carrera deportiva. De este modo, se refiere con elogiosos conceptos a quien, para una gran mayoría, fue el Amadeo Raúl Carrizo del balompié local, Carlos Miguel López, leyenda viviente que superó ya los noventa años de edad, padre de los conocidos futbolistas Miguel Angel López (“El Chuscha”) y Carlos Alberto (arquero, como su padre). Luis Guillermo Toloza (“Lucho”), Luis Alberto Burgos (“Mortadela”), Francisco Javier Gerónimo (“Chicho”), triunfador en el ámbito grande de la AFA, Ronald Tapia (“El Chueco”), Luis Alberto Díaz (“Rupachico”), Luis Ríos (“Loco”), Miguel Humberto Ortiz (“Lungo”), Bruno Paz Galván (“Gato”), Antonio Orlando Coria (“Loco”), Lucas Ibarra (“Tero”), Julio Oviedo, Luis Narciso Vega (“Lucho”), Adolfo Quiroga (“Quiroguita”), Raúl Juárez (“Loco”), Jorge Eduardo Agüero (“El Sordo”), Humberto Molina (“Mate”), Hugo Villagra, Héctor Bertaina, Carlos Fuembuena, René Evasio Sierralta (“Chileno”), Omar Orellana y Hugo Soria, entre otros.

Mi opinión

Muy pocos deben conocer que Juan Roberto Coronel pudo cambiar el rumbo deportivo en su vida. Los motivos? Siendo un pibe, se metió en un gimnasio de boxeo y comenzó a darle con alma y vida a una bolsa en entrenamiento. Le atraía bastante y deseaba conocer el abecedario del rudo deporte de los puños. También, se acercó al maestro Mario “Pucho” Argerich, ex campeón y recordman nacional de la especialidad, para aprender los secretos del paracaidismo deportivo. En forma paralela, entrenaba para estar en la mejor forma física a la hora de colocarse debajo de un arco de fútbol y hacer gala de sus excelentes atributos para impedir goles adversarios. Finalmente, se volcó de lleno al más popular de los deportes, convencido de que era lo mejor que sabía hacer. Su padre, “El Charo” Coronel, lo ayudó a la hora de la elección, sabedor de que contaba con todas las condiciones necesarias para alcanzar los objetivos o metas trazadas al iniciar su camino en el área de la mente y el cuerpo sanos.


Reconoce que haber sido el arquero del conjunto de Gomería Herrera, en el baby fútbol, le permitió ver con claridad que su futuro giraba en torno al balompié, habida cuenta que ese elenco constituía una especie de seleccionado en esas categorías infantiles. “Tengo lindos recuerdos de mi paso por las competencias realizadas en distintos lugares de la Capital y en el histórico Ateneo Mariano Moreno de Villa Dolores, donde aún tienen vigencia, según pude leer y escuchar en los medios de comunicación locales. Nuestro equipo tenía por sede la mencionada empresa comercial, con un amplio radio de acción, en especial en zonas adyacentes a la avenida Alem. Teníamos férreos seguidores, como el locutor y animador radial Humberto Jerez, hincha furioso de San Lorenzo de Alem, y otros buenos amigos, como Hugo César Chacón, hoy dedicado al periodismo deportivo”, resume Coronel.


Tras opinar que es necesario que los clubes locales se preocupen por trabajar seriamente con sus divisiones formativas, ya que hay material humano de primerísimo nivel, Juan Roberto Coronel confiesa que concurre muy pocas veces a los estadios de fútbol en la hora actual. “Hoy se prioriza lo económico-financiero por sobre lo futbolístico. Y no creo que eso esté mal. Todo lo contrario, comprendo que hay que cuidar los ingresos para mantener un plantel más o menos competitivo, pero jamás fue lo más importante. En mis épocas de apogeo, había acuerdos entre las entidades de la Liga Catamarqueña, para que una vez clasificados sus representantes a los certámenes regionales o zonales, se concedan jugadores a préstamo para reforzar los mismos. Yo, por ejemplo, me cansé de reforzar equipos, previo arreglo con la dirigencia respectiva. Con esto, quiero decir que hay que dejar de edificar castillos en el aire, contratando a gente foránea que, a la corta o a la larga, se llevan los mejores dividendos. Y nosotros nos quedamos apenas con los “vueltos”, como diría un hincha de la popular”. Conceptos que merecen ser tenidos muy en cuenta a la hora de tomar una decisión por parte de los responsables de las instituciones que afrontan los torneos del Interior o los Argentinos “A” y “B”, según el caso.
 

Escribe: Leo Romero
 

Comentarios