Copa Sudamericana

El “Rojo” es finalista

Después de siete años nuevamente finalista, tras vencer en Avellaneda a Libertad de Paraguay.
miércoles, 29 de noviembre de 2017 00:22
miércoles, 29 de noviembre de 2017 00:22

Las ilusiones de Independiente se transformaron anoche en otra tibia realidad al consagrarse después de siete años nuevamente finalista de la Copa Sudamericana tras vencer en Avellaneda a Libertad, de Paraguay, por 3 a 1, dando vuelta el 0-1 sufrido en la semi de ida jugada en Asunción.


El equipo de Avellaneda arrancó de manera inmejorable, ya que a la generación de juego le sumó la efectividad que le había faltado en el cotejo de ida en Asunción.


La llave de los ataques “rojos”, eso sí, como en Paraguay fue Juan Sánchez Miño por izquierda.

La otra abertura por la que Independiente ingresó a la clasificación también pasó por este momento “angelado” que atraviesa el entrenador Holan, quien contra todas las sugerencias siguió apostando por Emmanuel Gigliotti pese al gol señalado por Leandro Fernández a Racing, y el “Puma” respondió con creces.


Es que en poco más de una docena de minutos se transformó en el “hombre gol” que le dio la clasificación a Independiente, cuando después del penal convertido con la maestría impropia para un chico de 18 años como Ezequiel Barco a los 17 minutos, tras una falta provocada por Fabricio Bustos, el ex Boca Juniors se lució con dos definiciones “de arrastre”, con las que desvió sendos balones lanzados desde derecha e izquierda.


El primero fue a los 18 minutos, apenas uno después de la apertura del marcador, tras un centro desde la derecha del volante Maximiliano Meza.


Y el segundo de la cuenta personal del centrodelantero “rojo” llegó apenas superada la media hora de ese primer tiempo en que se resumieron todas las emociones de la noche, pero en este caso por otro centro bajo que en esta ocasión lanzó de rastrón el uruguayo Gastón Silva.


Claro que entre uno y otro tanto del “Puma” llegó el descuento de los paraguayos que con el 1-2 se metían en la final, cuando después de tres cabezazos en el área de Independiente terminó convirtiendo el volante Ángel Cardozo Lucena. 


Es que si bien a los paraguayos les faltó el suspendido Oscar Cardozo para pelear de arriba junto a Santiago Salcedo, su juego aéreo siempre es temible e Independiente lo iba a padecer durante toda la segunda etapa.

 

Cambios justos

El arranque del período final llevó a Independiente a meterse demasiado atrás, llevado por Libertad y su intención de buscar la clasificación justamente lanzando centros “que quemaban” en el área local.


Por eso, cuando Holan advirtió que el medio flaqueaba y la defensa también, hizo ingresar primero a Nicolás Domingo por el intermitente Martín Benítez y luego al vasco Fernando Amorebieta por el “Torito” Rodríguez, en dos cambios de tinte “defensivo” que se parecieron mucho a aquello de que “la necesidad tiene cara de hereje”.


El “rojo” mutó entonces de un 4-3-3 con el ingreso de Nicolás Domingo por Martín Benítez a un 5-4-1 con el reemplazo de Fernando Amorebieta por Diego Rodríguez, por lo que el equipo terminó muy metido atrás y buscando la contra que liquidara el partido.


Y esa acción pudo llegar a los 40 minutos desde los pies de un Barco encendido, que dribbleó a cinco rivales dentro del área y su disparo bajo se fue contra el poste izquierdo del arco defendido por Rodrigo Muñoz.


La no concreción de ese tanto la pagó en el segundo de los cuatro minutos de descuento que otorgó el árbitro ecuatoriano Eoddy Zambrano con un tiro libre en contra por falta de Amorebieta a Salcedo que el propio ex delantero de Banfield, Lanús y Newell’s ejecutó pegada al palo izquierdo del arco de martín Campaña


Después de esa celebración llegó el alivio, la celebración de unos 10 días inolvidables para Independiente, que volvió a una final de Copa Sudamericana después de la ganada en 2010.

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