Falleció “Bocha” Vega, un símbolo del básquetbol catamarqueño

lunes, 24 de diciembre de 2018 12:41
lunes, 24 de diciembre de 2018 12:41

El básquetbol y el deporte catamarqueño están de duelo. Hoy, en nuestra Capital, dejó de existir Sara “Bocha” Vega, una deportista excepcional que marcó los rumbos del baloncesto por más de cinco décadas.

En los últimos tiempos, conforme nos informaron sus familiares, soportaba una enfermedad que la mantuvo postrada y que, finalmente, la llevó de este mundo, provocando honda congoja entre sus seres queridos.

“Bocha”, cabe destacarlo, se identificó plenamente con el Red Star BBC, club en el que jugó varios años y, a partir del cual, fue figura de cuanto seleccionado femenino de Catamarca existió. De hecho, participó en los certámenes argentinos que, regularmente, se hacían en las décadas del 50 y 60.

El recuerdo mayor de “Bocha” fue aquel equipo que, en su momento, integró con Eulalia Rodríguez, Elisa Francini, Nelly Rivero, su hermana Carmen “Gringa” Vega, Rosa Fernández y Rosa López, con la dirección técnica de Francisco García.

En los mejores momentos de su carrera deportiva militó en Juan Bautista Alberdi de Tucumán e Independiente de La Rioja, provincia en la que permaneció por espacio de una década.

Cuantas veces se habla de las grandes figuras del básquetbol de Catamarca, sea del “Toro” Robledo, la máquina de Olimpia, de exponentes como Mario “Kokin” Aragón, LeonAybar, los “mellizos” Barrionuevo, “Patancho” Verón o Marino Rojo, no puede faltar el recuerdo para “Bocha” Vega.

Tampoco ella faltó en las grandes convocatorias, como fue el argentino de mayores masculino de 1970. Acompañó a nuestros seleccionados en la preparación del equipo y durante el desarrollo del evento.

Durante su vida, “Bocha” recibió premios y distinciones por doquier. Una de ellas fue la del Círculo de Periodistas Deportivos, que la distinguió en varias oportunidades como gran figura del básquetbol.

Durante su pasaje terrenal, Sara “Bocha” Vega vivió en la calle Caseros al 100, donde compartió con sus queridos sobrinos Magui, Nené y Gordo Jalil, los tres hijos de su hermana.

Simón Elías “Nene” Jalil y Victor “El Gordo” Jalil fueron, de igual manera, reconocidos deportistas y figuras públicas de relieve.

El Esquiú

El básquetbol y el deporte catamarqueño están de duelo. Hoy, en nuestra Capital, dejó de existir Sara “Bocha” Vega, una deportista excepcional que marcó los rumbos del baloncesto por más de cinco décadas.

En los últimos tiempos, conforme nos informaron sus familiares, soportaba una enfermedad que la mantuvo postrada y que, finalmente, la llevó de este mundo, provocando honda congoja entre sus seres queridos.

“Bocha”, cabe destacarlo, se identificó plenamente con el Red Star BBC, club en el que jugó varios años y, a partir del cual, fue figura de cuanto seleccionado femenino de Catamarca existió. De hecho, participó en los certámenes argentinos que, regularmente, se hacían en las décadas del 50 y 60.

El recuerdo mayor de “Bocha” fue aquel equipo que, en su momento, integró con Eulalia Rodríguez, Elisa Francini, Nelly Rivero, su hermana Carmen “Gringa” Vega, Rosa Fernández y Rosa López, con la dirección técnica de Francisco García.

En los mejores momentos de su carrera deportiva militó en Juan Bautista Alberdi de Tucumán e Independiente de La Rioja, provincia en la que permaneció por espacio de una década.

Cuantas veces se habla de las grandes figuras del básquetbol de Catamarca, sea del “Toro” Robledo, la máquina de Olimpia, de exponentes como Mario “Kokin” Aragón, LeonAybar, los “mellizos” Barrionuevo, “Patancho” Verón o Marino Rojo, no puede faltar el recuerdo para “Bocha” Vega.

Tampoco ella faltó en las grandes convocatorias, como fue el argentino de mayores masculino de 1970. Acompañó a nuestros seleccionados en la preparación del equipo y durante el desarrollo del evento.

Durante su vida, “Bocha” recibió premios y distinciones por doquier. Una de ellas fue la del Círculo de Periodistas Deportivos, que la distinguió en varias oportunidades como gran figura del básquetbol.

Durante su pasaje terrenal, Sara “Bocha” Vega vivió en la calle Caseros al 100, donde compartió con sus queridos sobrinos Magui, Nené y Gordo Jalil, los tres hijos de su hermana.

Simón Elías “Nene” Jalil y Victor “El Gordo” Jalil fueron, de igual manera, reconocidos deportistas y figuras públicas de relieve.

El Esquiú

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Satisfacción
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Esperanza
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Bronca
88%
Tristeza
0%
Incertidumbre
5%
Indiferencia

Comentarios

24/12/2018 | 22:41
#1
Soy el hermano menor de mi querida Bichita, no pude asistir a mi Catamarca natal, no tengo palabras para agradecer lo que publican de mi hermana.Les deseo lo mejor para ustedes y muy agradecido

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