Deporte y Nostalgia

Hugo “Jabalí” González, un símbolo del centenario de Independiente

martes, 21 de abril de 2020 01:19

El 28 de febrero pasado, el Club Atlético Independiente de nuestra Capital cumplió nada menos que 100 años de vida institucional. Sin dudas, un hito trascendental de la historia del deporte catamarqueño.

Solamente el Atlético Sarmiento, el “decano” del fútbol catamarqueño, nacido en junio de 1912, supera en antigüedad a la institución de calle 1 de mayo –entre La Rioja y Buenos Aires-, con la que animaron durante más de dos décadas el clásico mayor de la Liga Catamarqueña.

Aparte de los fundadores de la institución que nació en una piecita de la calle Zurita, entre Salta y Tucumán, y después tuvo al menos dos traslados (el primero a Salta, entre Zurita y Mate de Luna, frente a la famosa casa de dulces “La Primitiva”, y el segundo a su sede actual, en 1 de Mayo, entre Rioja y Buenos Aires), el Atlético Independiente tuvo grandes jugadores, pero también dirigentes reconocidos y hasta entrenadores de valía.

Con nuestro entrevistado de la fecha, Hugo “Jabalí” González, se resumen todas esas actividades. Un caso prácticamente irrepetible. Fue jugador del “aurinegro” desde las divisiones inferiores, al llegar a primera -a fines de los años 50- permaneció en el club por largos doce años y, después de “colgar los botines”, revistó como director técnico. El broche de oro de su eterno amor con Independiente fue convertirse, a principios de los años 90, en presidente de la institución.

Realmente existen pocos casos como el de González. Jugador, técnico y presidente del club que, además, es hincha.

Por si no faltaran laureles en su carrera de 76 años de vida, también se dio tiempo para militar en la política, a través de la cual llegó a ser director de Deportes y Recreación de la provincia –año 1991- y trabajó en la confección de la actual ley de deportes.

Por ello y con motivo del centenario lo entrevistamos para este espacio del recuerdo que ofrece El Esquiú a sus lectores.

El logro mayor

Cuando le preguntamos por el centenario de Independiente, orgullosamente, nos apabulla con su historia. Nos habla de sus comienzos, de su paso por las inferiores, de sus excompañeros, de los grandes equipos que le tocó integrar o dirigir técnicamente, pero se detiene en un hecho que considera trascendental para la vida institucional: haber sido nervio y motor para conseguir el predio que sobre la ruta 38 (pasando el exhotel Sussex, a la mano izquierda, antes del parque industrial “El Pantanillo”) posee la institución. Allí se levantan tres canchas reglamentarias de fútbol, un quincho y otras dependencias que permiten mantener vivo el espíritu deportivo.

“La verdad que esperaba ansioso el cumpleaños número 100 del club. Porque soy hincha e Independiente forma parte de mi vida. Mi mayor satisfacción fue haber gestionado, junto a mis compañeros de comisión directiva, la cesión de los terrenos de la ruta 38. Mucho tuvo que ver con esta conquista don Oscar Núñez, padre del recordado “Bebé” Núñez, quien vivía en la esquina del club, en 1 de Mayo y Buenos Aires. El, como viejo exdirigente, me trasmitió en forma permanente sus anhelos que Independiente consiguiera un terreno para construir su campo deportivo”, nos relata.

La buena estrella de González iluminó el camino para lograr ese objetivo. “Efectivamente, de casualidad, me hicieron llegar un mensaje de Eligio Rosales (padre del arquero Aldo Rosales), que era concejal en Capayán. El hombre me decía que existían en la ruta 38 unos terrenos fiscales que, si los tramitaba, era posible que nos lo cedieran. Desde ese momento no paré. Con el doctor Filippín, que era asesor del club; con Ramón Rosa “El Mocho” Luna, asesor deportivo; con Bernardo César Bracamonte, vicepresidente y dueño de Escapes Sur (es el negocio pegado a la sede de 1ro. De Mayo); con Luis Martínez, el tesorero; con el aporte invalorable de Juan Carlos Baigorrí y Luis Molina nos dimos a la tarea. Este último fue quien me trasmitió el dato que le había pasado Rosales. Comenzamos a armar la carpeta, tarea que llevó largos meses y en la que fue fundamental nuestro secretario, José del Valle Cúneo, con quien realizamos trámites de toda naturaleza. Había que presentar balances, personería jurídica, cantidad de socios, de jugadores, del funcionamiento de las divisiones inferiores, de las prácticas de básquetbol y bochas que en ese tiempo existían, de los préstamos de las instalaciones a los chicos de la Escuela San Martín y de La Viñita, de los profesores que enseñaban, etc. Fue un trabajo arduo, sobre el cual debo destacar el empeño y la capacidad de Cúneo. Desde lo personal me encargué de hablar con las autoridades de la época. Era gobernador don Arnoldo Castillo y ministro de Gobierno el doctor Guillermo Herrera, de quien dependía la cesión”.

El 75 aniversario                                                                  

En 1995, cuando Independiente cumplió el aniversario 75, Hugo González presidía el club y ya saboreaba la cesión de los terrenos que hoy son el orgullo de la institución. Ese año hubo festejos variados, entrega de recordatorios y homenajes a expresidentes. Fue su último acto como conductor del vicedecano del fútbol catamarqueño. Al poco tiempo se publicó, en el Boletín Oficial, el decreto de cesión de las instalaciones sureñas.

Antes y después de ejercer la presidencia, nuestro entrevistado se calzó el buzo de director técnico y, en verdad, completó una trayectoria cargada de éxitos. Dirigió a la gran mayoría de los equipos capitalinos y varios de Las Chacras, llegando incluso a ejercer en el fútbol boliviano, donde por espacio de un año aproximadamente se hizo cargo de El Ciclón, la prestigiosa institución de la ciudad de Tarija.

Sobre su experiencia en el fútbol boliviano, al que llegó con tres refuerzos tucumanos (un arquero de San Martín, el defensor Celiz y el centrodelantero Galván), “Jabalí” nos muestra orgulloso un voluminoso álbum que resume su campaña. Allí la prensa boliviana comenta la llegada de González, su debut con un triunfo inusitado de 17 a 1, los momentos más felices de la institución y varias notas con González que, en poco tiempo, se convirtió en figura de renombre. Tanto que los dirigentes le pidieron hasta último momento que permaneciera en el club, en el mismo que jugó años más tarde el “Topo” Cil, un jujeño que hasta el año pasado condujo técnicamente al Atlético Policial.

“Siempre repito que el tren pasa una sola vez en la vida. Tuve la suerte de llegar a Bolivia, donde podría haber hecho carrera en otros clubes, pero la verdad que dejé todo de lado porque extrañaba Catamarca. Me vine cuando, coincidentemente, se estaba jugando en Tarija el campeonato sudamericano de básquetbol y los dirigentes insistían que me quedara como reflejan las notas periodísticas que muestro”, nos dice con un dejo de tristeza.

De los expresidentes

A más de desear lo mejor para el club con la actual conducción de Miguel Rasjido, el concejal capitalino del circuito 5, Hugo González recuerda en el centenario a quienes, en más o en menos, engrandecieron a la institución. En ese marco tuvo recuerdos para quienes, como él, ejercieron la presidencia en diferentes períodos. La nómina incluye a Pedro Burgos, Clemente Marcolli, Enrique Marcolli, Luis Agustoni, Mario y Jorge Marcollli, Gilberto del Valle Tula, Fabio “Gallego” Tapia y Luis Tula Norris.

Hugo González, próximo a cumplir los 77 años. Su historia tiene mucho que ver con los 100 años de Independiente.

Junto a su amigo y compadre, Oscar Agüero, acompañados de sus respectivas esposas.

Al frente del plantel de Independiente antes de un viaje aéreo para jugar en Tinogasta.

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“Pucho” Reynoso y Oscar Agüero

De su carrera futbolística, Hugo tiene hermosos recuerdos. Destaca que a los 16 años ya era suplente de un equipo de monstruos donde jugaban Guillermo “Pucho” Reynoso, “Palangana” Oliva”, “Loro” González y “Mocho” Luna y que, entre muchos otros, alineaban “Chueco” Tapia, “Gato” Maldonado, Pedro Luján, “Canario” Luna, “Chulo” Grima, Vaquel, Chanampa, “Tableta” Flores, “Nery, Nery” Oliva, “Mono” Albarracín, Oscar “Ocotudo” Agüero”, “Flaco” Agüero.

“Por supuesto, después de estos equipos de principios del 60, tuve innumerables compañeros. Nombrarlos a todos sería imposible. Pero, por lo que fueron y por mis afectos, rescato a dos de ellos. Uno es “Pucho” Reynoso, que se lo llevó San Martín de Tucumán, fue campeón con San Lorenzo de Almagro en 1959, integró la selección argentina y jugó internacionalmente. El otro es mi compadre, Oscar Agüero, un centrodelantero de excepción que triunfó en el fútbol cordobés”.

Del González jugador hay que destacar que, aparte de Independiente, solamente militó en San Lorenzo de Alem. “A fines de los 70 fuimos con Juan Carlos “Achura” Díaz, “Botija” Figueroa y el “Gringo” Medina e integramos el equipo que salió campeón de Ascenso. A partir de ese momento, San Lorenzo no volvió más a la B”, nos comenta.

Guillermo “Pucho” Reynoso. Uno de los grandes embajadores de nuestro fútbol. Ídolo de nuestro entrevistado.

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Clubes en los que dirigió

Como lo expresamos en la nota central, Hugo González fue un entrenador prolífico y ganador. Tuvo a su cargo a la mayoría de los planteles capitalinos y en menor cantidad de la Liga Chacarera. También le tocó conducir en los certámenes Regionales de la AFA.

Entre las instituciones afiliadas a la Liga Catamarqueña recuerda haber conducido al Américo Tesorieri, Defensores del Norte, Parque Daza, Tiro Federal, Independiente (en siete oportunidades), Juventud Unida (tres veces), Villa Cubas, Ferrocarriles del Estado, Vélez Sársfield y San Lorenzo de Alem (fue el equipo que más dirigió: ocho veces).

Entre los chacareros tuvo a su cargo los planteles de San Martín de El Bañado, Defensores de Esquiú (dos veces) y el Deportivo Sumalao.

En el fútbol internacional, lo repetimos, condujo a El Ciclón de la ciudad de Tarija (Bolivia).

En la mayoría de los casos, “Jabalí” –como lo conoce la afición futbolística- recogió numerosos campeonatos y subcampeonatos y, en casi todos los casos, disputó instancias finales. Claramente, fue un técnico ganador. Además, se dio el lujo de campeonar en calidad de invicto. Lo hizo con Defensores de Esquiú una vez y con San Lorenzo de Alem en tres oportunidades.

En Tarija (Bolivia), Hugo González cumplió una destacada labor como técnico, como lo reconocieron los tres medios de prensa gráfica de esa ciudad.

Ficha personal

Nombres y apellido: Hugo Ramón Tadeo González.

Fecha de nacimiento: 11 de septiembre de 1943.

Lugar: San Fernando del Valle de Catamarca.

Edad: 76 años.

Madre: María Saturnina González.

Hermano: Luis Alberto (”Coco”)

Esposa: Rosa María Maza.

Hijos: Claudio Rubén, Marcela Karina, Hugo Daniel y María Natalia.

Nietos: Braian, Evelyn, Martina, Nahir, Lautaro, Alan y Agostín.

Hincha de fútbol: Boca Juniors en la AFA e Independiente y San Lorenzo de Alem en Catamarca.

Un amigo: mi compadre, Oscar Agüero.

Una persona influyente en tu carrera deportiva: Ramón Rosa Luna, “El Mocho”.

Producción periodística y redacción: Rafael Andrés Bruno.

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Comentarios

21/4/2020 | 09:01
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Un ejemplo para Catamarca,Un abrazo grande Hugo

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