Deporte y Nostalgia

Martín Montoya: el corazón partido entre Vélez y Policial

martes, 24 de mayo de 2022 00:54
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Nació en 1951 en los arrabales de la vieja Catamarca. Allá por la Caseros al sur. Desde chico, como todos los pibes de la época, le dio a la “de trapo” y soñó con vuelos futbolísticos que algunos elegidos, los menos, iban a alcanzar. En ese lote hay que ubicar a Tránsito Martín Montoya, el “pelado”, como lo apodó su abuela porque nació con escaso pelaje.

Siendo muy joven, según propias palabras, le gustaba Vélez, pero las volteretas del destino lo iban a colocar en Policial, el rival más enconado de los velezanos por varias décadas. Con la “azul y oro” sobre el pecho iba a cumplir una campaña plagada de éxitos, títulos y congratulaciones como no muchos pueden exhibir. También mostraría su tranco ganador y potencia goleadora en tierras extrañas, como Córdoba o Tucumán, donde revalidó su potencial futbolístico.

Hoy, a los 70 años, sigue ligado al fútbol, la pasión que lo acompaña desde niño. Lo hace por dos caminos. Dirigiendo a los veteranos del Club REV Constructora –reciente campeón de la temporada 21-22 en categoría Graduados- o siguiendo a su hijo Marcos Alejandro que, a los 24 años, es uno de los puntales de Vélez Sársfield.

Entrevistado por el ciclo “Deportes y Nostalgia” de diario El Esquiù, en su domicilio de Chacabuco Este, pasando la avenida Alem, Martín nos cuenta una historia plagada de grandes y emotivos recuerdos.

¿Cómo fueron tus comienzos en el fútbol?                                                                                   

“Los definiría como raros. Mi familia vivía en Huillapima y como mi padre era empleado de Vialidad lo trasladaron a Chañaritos. Desde ese lugar, me interesó que jugara en Villa Dolores alguien que fue jugador de esa institución, Omar “Pelachín” Tula. Lo hice, pero solamente disputé un partido en inferiores. Después, ya en la Capital, también llegué a jugar un partido de inferiores en Independiente. Fue en cancha de Villa Cubas y ganamos como 12 a 0. 9 de esos goles los convirtió Carlos García. En el ámbito libre pude alistar en Sportivo Buenos Aires, donde tuve como compañero a los tres hermanos Segura, ‘Beby’ Lencina, ‘Saeta’ y ‘Alo’ Barros, entre muchos crack que desfilaron por aquella histórica institución no federada de La Tablada. Lo que siguió tiene que ver con Policial. “Velita” Ruarte (murió hace pocos días), hermano de “Pino” y Ricardo Reartes, me llevó en el caño de su bicicleta, a disputar el partido que sería mi debut en primera. Justamente contra Independiente, que también me pretendía. Ese día firmé para ‘Poli’, a los 17 años. Ganamos por goleada y me tocó alternar con algunas viejas glorias de la institución como ‘Pino’ Reartes, ‘Zuri’ Gutiérrez, ‘Pepe’ Sánchez, Leopoldo Ponce, ‘Mortadela’ Burgos, Carlitos Zamora y el ‘Mono’ Albarracín, entre los que recuerdo. Éste último, alguna vez dijo ‘Martín me sacó el puesto’. En síntesis, prácticamente no pasé por las inferiores. Cuando formaba parte de la primera, por pedido de ‘Luisina’ Rizo, participé en dos finales de reserva. Lo hice a la par de ‘Yudica’ Moreno y ‘Lucho’Vega. Le ganamos a Defensores del Norte y recuerdo que mi marcador, ‘Porrón’ Coronel, me pedía por favor que no le picara más”.

A partir del debut te tocó, junto a otros compañeros, reemplazar al ‘Gran Policial’ de los años 60 que prácticamente ganó todo y fue el primer equipo de Catamarca que accedió al Regional. ¿Cómo fue aquella experiencia?

“Brava desde el aspecto personal. En aquellos años, 66 ó 67, simpatizaba con Vélez y ‘Lucho’ Brizuela, con quien me cruzaba en los campeonatos libres en Miraflores, quería que fuera su compañero en Vélez. Tenía 16 años y no me decidía cuando surgió lo de Policial. Efectivamente me tocó formar parte del cambio generacional de aquel bravo Policial. Lo hice a la par de jugadores como Oscar ‘Yudica’ Moreno, José ‘Nene’ Espeche, ‘Beto’ Trejo, ‘Chumbichano’ Moreno o Ricardo Reartes. Más tarde, entre otros, se acoplaron ‘Chichì’ Varela y ‘Chicho’ Ayoza. Formamos un hermoso equipo y logramos títulos importantes, como por ejemplo haber sido el primer equipo de Catamarca que participó en la Copa Argentina que ganó Boca Juniors. En 1976 puedo decir que dimos el batacazo. Sarmiento y Villa Cubas reforzaron sus planteles con jugadores foráneos y técnicos de renombre como Alberto Mario González (“Gonzalito”) y Jorge “Barba” Maldonado, glorias de Boca e Independiente de Avellaneda, respectivamente. Sin embargo, Policial resultó campeón. El partido clave fue con Villa Cubas, que tenía un equipazo con Bertaina, Chazarreta, Flores, ‘Tincudo’ Barrionuevo, ‘Landucci’ Navarro, Oscar Frias, ’Varón’ Miranda, etc. Lo dirigía Ramón ‘Coyoyo’ Vega. A nosotros el ‘cordobés’ González. A las 7 de la tarde no había una entrada disponible. Ganamos 4 a 1. Yo convertí el tercero. Fue un golazo. Me saqué de encima a dos defensores y la clavé en el ángulo”.

¿Cómo formaba aquel equipo?

“Los titulares eran Raúl Juárez; Manuel ‘Chumbichano’ Moreno, Mario Barrera, Ricardo Reartes y Domingo Herrera; Ramón ‘Tabla’ Reartes, José Espeche y Raúl Herrera; Ramón Espeche, Oscar Moreno y yo. Sin dudas, fue el mejor equipo que integré. Por cuerda aparte están los recuerdos de los equipos de la Liga Catamarqueña, en la que jugué por espacio de 10 años. Abundaban los delanteros. Estaban Echevarría, ‘Lucho’ Leal, Luis Gaitán, ‘Cateto’ Medina y varios más. De igual forma defendí los colores de Sarmiento, Vélez y Policial, por supuesto, en los torneos regionales”.

¿Cuáles fueron tus experiencias fuera de la provincia?

“Variadas. Algunas amargas y otras reconfortantes. Entre las primeras recuerdo la de Racing de Córdoba. Lo dirigía Gualberto Muggione, un rosarino muy respetado en Córdoba. Me reconoció en una presentación de su equipo en Catamarca y me pidió que me incorporara a su equipo. Lo hice el 22 de marzo de 1976, dos días antes del golpe militar. Allí alterné con Emilio Nicolás Comisso (exRiver), Saporiti y Juan Carlos Patire. Tuve problemas para llegar a horario por los controles que se hacían en un país convulsionado políticamente, pero Comisso me disculpó ante el profe Díaz Otaño. Jugué contra Huracán formando la ofensiva con Comisso y Patire. Conformé ampliamente y cuando me aprestaba a enfrentar a Instituto llegó la mala noticia desde Catamarca. Los dirigentes de Policial pidieron una locura por el pase y frustraron mi gran ilusión. También me llamaron de General Paz Juniors con iguales resultados. Policial, mejor dicho sus dirigentes (Soria, Pascual Agüero, el riojano Rodríguez, etc), no me querían negociar. Volví a Catamarca y tuve la satisfacción de ser campeón. En 1977, a instancias de ‘Gonzalito’, que había dirigido a Sarmiento el año anterior, recalé en Atlético Concepción junto a `Yudica`Moreno. Allí jugué por espacio de dos años, pero en el medio hubo un hecho desgraciado. `Gonzalito’ me había recomendado, junto a Ramón Naranjo, para jugar en All Boys, de Floresta, que era dirigido por Silvio Marzolini. Los dirigentes de Policial no me dijeron nada, por lo que al final llevaron a Naranjo y a Elías Pérez. De esa manera, me quedé en Concepción, equipo en el que debuté en oportunidad de un homenaje de la institución a Félix Loustau, el histórico wing izquierdo de River que había nacido allí. También lo hicieron otros comprovincianos como Víctor Jalil, Víctor Dumitru, Juan Avellaneda y ‘Yudica’ Moreno. A ellos hay que agregarles otros conocidos que pasaron por Sarmiento cuando estuvo de técnico ‘Gonzalito’. Por ejemplo Correia, Habitante, el ‘flaco’ Sánchez y el petiso Peralta. En aquel debut le ganamos 3 a 2 a Central Norte e hice el gol del triunfo”.

¿Qué te dejó el fútbol?

“Después de mi familia, el fútbol es mi vida misma. Me brindó satisfacciones de toda naturaleza que superan ampliamente a los malos momentos. Tengo amigos en todos los clubes y en todos lados. Aquí y en Tucumán. Desde chico fui un enamorado de este deporte que me sigue regalando emociones. Ahora las prolongo con mi hijo Marcos Alejandro, que defiende a Vélez y en verdad que lo hace bien. Le avizoro un gran futuro. Juega por izquierda, en cualquier puesto, y se destaca por tener un recorrido tremendo. Participo, además, de la Liga de Veteranos. Jugué en Maderera Concepción, Banco de Catamarca y terminé en REV, al cual actualmente dirijo en una de las categorías superiores”.

¿Compararías al fútbol de tu época con el actual?

“Honestamente veo grandes diferencias. Antes había jugadores desequilibrantes prácticamente en todos los clubes. Hoy no los veo. Tampoco me gustan los planteos tácticos que se aplican. Se juega mucho en la mitad de la cancha y no hay orden. Me inclino por los equipos que trabajan en todo el ancho de la cancha y explotan por las puntas”.

Producción y redacción: Rafael Andrés Bruno y Eduardo Molas.

Algo personal

Nombre completo: Tránsito Martín Montoya.

Apodo: “Pelado”.

Edad: 70 años.

Fecha de nacimiento: 15 de agosto de 1951.

Padres: Ramón Bernabé Montoya y Nicolasa del Rosario Vega de Montoya.

Hermanos: nueve en total. Angel, Rumualdo, Magdalena,yo, Luisa, Mirta, Miguel, Rubén y Berto.

Estado Civil: casado con Amelia de Carmen Pacheco.

Hijos: Cinco. Claudia, Karina y Cristian de mi primero matrimonio. Martín Andrés y Marcos Alejandro del segundo.

Nietos: “Tengo varios, pero en nombre de todos ellos, voy a nombrar a Alvaro, el hijo de Marcos Alejandro”.

Actividad laboral: empleado de la Municipalidad de la Capital en Obras Particulares y en la Policía de Tránsito. Trabajó hasta lograr la jubilación.

Filiación política: peronista, pero destaca a Eduardo Brizuela del Moral como una de las personas más serias de la política.

Hincha a nivel nacional: Boca Juniors.

A nivel local: “Por la carrera futbolística me identifico con Policial, pero desde chico me apasionaba Vélez, equipo al cual sigo actualmente por mi hijo Marcos. Solamente jugué para ese equipo durante un Regional, cuando apenas tenía 21 años. Tengo el corazón partido entre estos dos clubes”.

Jugadores nacionales que haya admirado: Messi y Maradona. Pero También Riquelme, mi ídolo, el “Beto” Alonso y “JJ” López.

Del fútbol local: “Chichilo” Naranjo por encima de todos. Después “Yudica” Moreno, Raúl Herrera, “Lucho” Brizuela, “Quirquincho” Echevarría”, Víctor y Simón Jalil.

Una anécdota: “una especial, en Tucumán, en tiempos del general Bussi. Este no permitía que los futbolistas usaran el pelo largo. Jugábamos contra Ñuñorco. Cuando voy a firmar la planilla me objetan el pelo largo. Le digo a ‘Gonzalito’ que no iba a poder jugar. Hizo un escándalo y hubo que traer un peluquero a la cancha. Demás está decirte como se reían mis compañeros. Finalmente jugué, ganamos 1 a 0 y marqué el único gol a los 5 minutos.

Comida preferida: el asado.

(por whatsapp)

Una pose habitual de Montoya. Esta vez jugando para la Liga capitalina en Las Chacras.

Montoya, “Yudica” Moreno y Barrionuevo (reforzó a San Lorenzo de Alem en algunos regionales) en Concepción.

Uno de los equipos de Concepción que integró. También aparecen los catamarqueños “Yudica” Moreno y Juan Avellaneda.

Glorioso equipo de Policial de principios de los años 70. Parados: “Chumbichano” Moreno, Bruno Galván, Mario Barrera, Lucho Rivero, Máximo Espeche, Luis Burgos y René Trejo. Hincados: “Ciego” Barrera, José “Cabritillo” Rivero, Ramón Reartes, Carlos Zamora, Manuel Isidro Pintos y Montoya.

Un clásico de Montoya. Desbordando por izquierda. En esta foto con el combinado de la Liga Catamarqueña.

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