Deporte y Nostalgia

Martha Noemí Tapia, pionera como mujer jurado de boxeo en el país

martes, 27 de febrero de 2024 00:32
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En una disciplina deportiva que fue diseñada para los hombres, la introducción de las mujeres fue generando una gran expectativa, resistencia y polémica. En la actualidad, el boxeo femenino protagoniza carteleras centrales en todo el mundo y mucho tienen que ver aquellas mujeres de abrieron camino desde distintos aspectos. Un ejemplo es Martha Noemí Tapia, primera mujer jurado con licencia nacional otorgada por la Federación Argentina de Boxeo. Catamarqueña de nacimiento, radicada en Mendoza por varios años y que, a su retorno a esta provincia, se dedicó en sus tiempos libres a ver y analizar boxeo, hasta ser parte del selecto grupo de jueces de una velada en numerosas oportunidades.

Desde niña

Su historia comienza en 1957 cuando nació en San Fernando del Valle de Catamarca de manera casual. Por aquellos días, fue llevada a Mendoza porque su familia emprendió el regreso a esos pagos dónde se había conformado originariamente. Con apenas doce años comenzó a sentir que el boxeo sería parte de su vida. Un poco para ver a su hermano mayor, que había iniciado una trayectoria en el campo amateur y otra motivada por la curiosidad. Siempre se dio tiempo para ir al gimnasio del Club Atlético Argentino, de la capital mendocina. Allí pudo observar los entrenamientos de los púgiles que aspiraban a ser figuras en el boxeo. “Me sentí identificada y desde entonces comencé a prestar atención a los movimientos, los estilos y los diferentes recursos”. Además, su hermano Ramón Waldino estuvo vinculado a la actividad. Con el tiempo, por si fuera poco, se casó con un boxeador profesional, Ramón Sánchez, a quien los catamarqueños conocen muy bien por su brillante trayectoria en los distintos cuadriláteros locales. El destino ya estaba señalado.

De vuelta

Con los años, regresó a Catamarca y su incursión en el boxeo se vio animada aún más, por cuanto es prima de nada menos que de Luis Soto y Hugo Soto, grandes campeones de la disciplina de los puños que ha dado esta provincia. “Comencé a ir a los festivales que se hacían en algunos clubes, en especial en el Red Star BBC- Primero como espectadora y a medida que daba mis opiniones, algunos se interesaron porque consideraban que era muy acertada y tenía buenas apreciaciones. A todo esto, debo decir que mis conocimientos eran por la experiencia de haber asistido a muchos combates. Tuve la oportunidad, cuando vivía en Mendoza, de ir a veladas en esa provincia, en San Juan y en Córdoba”.  Recuerda que el Dr. Julio Argentino Soria, presidente de la Comisión Municipal de Boxeo en la década del 80, fue el primero que vio sus aptitudes y la animó que incursionar como jurado. Otro que fue fundamental en su trayectoria fue el Dr. Adolfo Buenader, que luego fue titular de esa comisión. “No me olvido que me llevaba a los combates en los que tenía que ser jurado y me pedía que yo haga la tarjeta. Salía como la puntuación de él, porque en esos años, era muy difícil para la gente que una mujer sea jurado de boxeo”.

Licencia nacional

Animada por las autoridades del boxeo local, con el Dr. Manuel Rivera a la cabeza en ese entonces, decidió realizar los cursos que dictaba la Federación Argentina para conseguir la licencia como jurado. Se capacitó como estaba establecido y finalmente viajó a Buenos Aires para terminar los cursos y rendir en la sede de la FAB. Hasta que finalmente en 1989 obtuvo la licencia nacional y se convirtió en la primera mujer en conseguir el reconocimiento como jurado en el país.  También completó el curso de la Asociación Internacional de Boxeo Amateur (AIBA). “Como serían aquellos tiempos que en una ocasión tuve que viajar a Buenos Aires para ser jurado en unos eventos. Todos eran hombres y yo era la única mujer. Entonces los encargados del hotel me dijeron que todos los jueces comían en el salón, pero para que no me sienta incómoda, decidieron que llevarían la comida a mi habitación”.  Con la licencia nacional fue jurado durante más de dos décadas en diversas peleas en todo el país. Lo hizo por títulos regionales, nacionales y también internacionales. “Fui la primera mujer jurado de Catamarca en un combate por un título sudamericano. Me tocó la pelea entre Carlos Gabriel Salazar y Adrián Román en la categoría Mosca en 1990”, recuerda.

Combates estelares

Durante su vasta trayectoria recorrió casi todo el país. Fue varias veces designada para peleas en Córdoba, Santiago del Estero, Buenos Aires, Chubut y por supuesto Catamarca, entre tantas. La designaron para el combate entre Hugo Soto y Poligalov por el título mundial UBA en 1991 en el Polideportivo Capital; además de Jorge “Locomotora” Castro ante Ricardo Silva en 1990 y Fabián Arévalo frente a “Koyak” Silva por el título argentino Liviano en 1992 entre algunas que menciona. “En un combate en Córdoba, recuerdo que vino el entrenador y al pasar me dijo mira que tiene que ganar nuestro pollo en tono amenazante”.  Yo le contesté: “se lo tiene que ganar en el ring”. No me hizo mella para nada y encima, el “pollo” perdió por nocaut”.

Después detalla que la pasó muy mal una vez en Santiago del Estero. “Combatía una joven promesa local y había una fuerte presión del público. Era Morales contra Rodríguez, que era un cordobés y la pelea fue bastante pareja, pero con predominio del visitante. Justamente lo vi ganador y a la hora de la lectura se armó un lío porque la gente no aceptaba el fallo. Uno de los jurados lo vio ganador por tres puntos al local. Tuve que salir custodiada por la policía y la esposa del santiagueño hasta me alcanzó a pegar. Después me mandaron cartas pidiendo disculpas por todo lo que pasó”.

El hasta luego

Su última intervención como jurado fue en ocasión de la pelea entre Martín Coggi, hijo del recordado “Látigo”, excampeón del mundo, frente a Abel Robledo, cuando se impuso en 2012. “Por cuestiones laborales tuve que dejar la actividad. Por ese entonces los jurados no cobraban absolutamente nada. En caso de combates en otras provincias se abonaban viáticos solamente.  Yo tenía tres hijos que mantener y necesitaba dedicarme a trabajar en tiempo completo. Mi licencia nacional e internacional sigue teniendo validez, pero no volví a ser jurado. Sigo el boxeo por televisión, la pasión continúa, pero ahora como simple espectadora”.

Sin embargo, el deporte de los puños está siempre presente en la familia. Desde su hermano mayor que tuvo un paso como boxeador amateur hasta su ex pareja que fue profesional. Ni que hablar de los primos en Catamarca, Luis y Hugo Soto, campeones argentinos y del mundo, respectivamente. Aquí su hermana Sandra fue jurado durante un tiempo y hasta su hija mayor, Carolina, también incursionó dando su veredicto. La pasión sigue intacta y los recuerdos imborrables en la memoria de Martha, verdadera pionera en el boxeo.

Redacción y producción: Rafael Andrés Bruno.

FICHA PERSONAL

Nombres y apellido: Martha Noemí Tapia.

Fecha de nacimiento: 26 de febrero de 1957.

Lugar: Capital, Catamarca.

Padres: Ramón Antonio Tapia y María Luisa Abarca.

Hermanos: Ramón Waldino, Nélida Esther, Miguel Ángel, Hugo Ricardo, Alicia Azucena, Víctor Antonio y Sandra María.

Estado civil: Divorciada.

Hijos: Carolina, Sebastián y Emmanuel.

Nietos: Agustín, Sofía, Mía, Pilar, Milo y Owen.

Trabajos: Productora de seguros y agente de Club San Jorge.

Referentes del boxeo: Varios, pero le gusta el boxeo mexicano.

Referente como dirigentes: Julio Soria, Adolfo Buenader y Manuel Rivera.

Hobby: Le gusta la lectura.

Comida preferida: asado.

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