Editorial

El drama de las motos

domingo, 14 de noviembre de 2010 00:00
domingo, 14 de noviembre de 2010 00:00

Las escalofriantes estadísticas de los accidentes de tránsito en Catamarca, que desde hace años constituyen uno de los problemas más serios de la provincia, no cesan de crecer, y el triste protagonismo de los motociclistas se mantiene en ascenso.
El viernes, al menos ocho motociclistas terminaron hospitalizados en el Hospital San juan Bautista luego de sufrir colisiones y caídas de todo tipo. Un día más tarde, tres motociclistas fallecieron en distintos accidentes ocurridos en la Villa El Portezuelo, en Pirquitas y Fray mamerto Esquiú. Simultáneamente, más y más heridos seguían ingresando al área de urgencias del hospital.
Hasta ayer, 51 personas habían perdido la vida en Catamarca por accidentes de tránsito: 28 eran motociclistas.
La contundencia de los números, la reiteración de casos, la insensata suma de muertes, no alcanza, sin embargo, para modificar una serie de conductas que garantiza que la nómina seguirá creciendo.
Gran parte de la comunidad catamarqueña se hizo inmune a las tragedias. No las registra, no las tiene en cuenta. Todo sigue su marcha como si nada ocurriera.
Quienes circulaban sin casco lo siguen haciendo. Quienes se trasaladan con dos o tres niños a bordo lo siguen haciendo. Quienes manejan hablando por celular no se detienen para atender una llamada o escribir un mensaje. Superan autos por derecha o por izquierda, les da igual. Van a contramano o en el sentido que les plazca, incluso por la vereda si no tienen ganas de esperar.
Nadie parece comprender lo que implica impactar con la cabeza contra el asfalto cuando se viaja a 50 ó 60 kilómetros por hora.
No hay controles, no hay sanciones, no hay concientización que valga. Seguiremos entonces contando víctimas.

Comentarios

Otras Noticias