EDITORIAL

Gesto conmovedor

domingo, 5 de diciembre de 2010 00:00
domingo, 5 de diciembre de 2010 00:00

La historia de Ramón Rocha y Vicente Ance, relatada en la edición de ayer de El Esquiú.com por sus propios protagonistas, pinta un cuadro de esos que son capaces de elevar a la persona, y mostrar un gesto de altruismo puro.
Así como determinadas noticias revelan que el hombre es capaz de cometer inequidades y crueldades, otras comprueban que también existen señales de fraternidad, que renuevan la esperanza.
Vicente Ance era uno de los tantos catamarqueños que debía dializarse para vivir, padecía severos problemas de salud y su propia vida estaba en peligro. Necesitaba un transplante de riñón para poder seguir adelante con sus proyectos, sus sueños, su familia.
Ramón Rocha se ofreció entonces como donante, dispuesto a someterse a una serie de complejos estudios y a una delicada intervención quirúrgica, siendo una persona completamente sana, sólo para ayudar a su amigo.
Gracias a la intervención de la ciencia, con el doctor Segundo Fernández, que acompañó todo el proceso, y al buen criterio del juez Ricardo Morcos, que autorizó la intervención, la historia pudo completarse con final feliz.
Un verdadero ejemplo de vida que define en sí mismo el significado de la palabra solidaridad.
Ramón Rocha no recibió a cambio ninguna recompensa económica. No obtendrá ningún beneficio material por lo que hizo, y su nombre volverá en pocos días al anonimato.
Logró sin embargo elevar el sentido de toda su existencia al realizar el mejor acto que una persona puede hacer: ayudar a otra.

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