Editorial

El castigo no alcanza

Castigando únicamente al vecino que malgasta el agua, no alcanza. Es necesario planificar acciones de prevención para cuidar el derroche
martes, 21 de septiembre de 2010 00:00
martes, 21 de septiembre de 2010 00:00

En los últimos días se intensificaron operativos en la capital provincial para detectar y sancionar con multas a los vecinos que derrochan agua, con la advertencia incluida de que los montos a pagar serán mayores si se reincide en la conducta.
En una provincia como Catamarca, cuya emergencia hídrica es crónica, es razonable que se tomen este tipo de medidas, porque la falta de agua es un problema que afecta a toda la comunidad, y ningún vecino puede desconocer esta realidad.
Lo que sería interesante es que además de imponerse castigos, alguna vez se busquen soluciones, porque resulta desproporcionado y hasta injusto que se sancione a una señora porque salió a baldear la vereda, cuando al mismo tiempo se observa un desperdicio muchísimo más grave por las pérdidas provocadas por cañerías rotas en distintos puntos del valle.
Es también injusto que se multe a un usuario por lavar su auto, por ejemplo, cuando en el mismo domicilio padece cortes de agua que duran horas, en ocasiones diariamente, y nadie le bonifica la falta de suministro cuando debe pagar sus servicios.
Es posible que el sistema de multas y castigos sea más efectivo que cualquier campaña de concientización vecinal, y por esa razón se lo anuncie a los cuatro vientos. Pero alguna vez se podría pensar en los derechos del usuario tanto como en sus obligaciones.
Porque la autoridad que aparece para sancionar y desaparece a la hora de dar respuestas no es la más convincente cuando invita a cumplir las normas.

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