Columna política

jueves, 02 de mayo de 2013 00:00
jueves, 02 de mayo de 2013 00:00

Si la ausencia a la Asamblea Legislativa del pasado miércoles, por parte del bloque de senadores de la UCR, intentó ser una jugada que conmoviera los sentimientos de la sociedad, resultó un boomerang. Dio toda la sensación, incluso entre los mismos radicales, que los argumentos esgrimidos -supuestas discriminaciones, persecuciones, etc- fueron endebles y no se compadecían con la institucionalidad que, más allá de diferencias y matices, todos dicen respetar. Es más. Quebraron el relato que venían sosteniendo desde 1991 y quedaron en la misma posición que ofrecía el saadismo, a la que tanto criticaron, después de perder las elecciones de aquel año.

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Como se recordará, a los efectos de impedir el juramento de Arnoldo Castillo, el peronismo había resuelto orgánicamente que nueve senadores electos (formaban la mayoría y el quórum propio) no concurrieran a la Asamblea Legislativa. Con el respaldo de la sociedad, como respuesta, el gobierno radical convino con los senadores suplentes del adversario que se integraran al cuerpo. No solamente consiguió los resultados legales para el juramento del mandatario electo, sino que solucionó la mayoría en el Senado que había perdido en las urnas y, por si fuera poco, levantó el discurso que, con los hechos del último 1 de mayo, acaba de enterrar.

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Quien promovió esta jugada política no tuvo en cuenta que el desaire, de fondo, no se lo hacían al gobierno como entidad de la democracia, sino a la gobernadora que propuso al asumir la unión de todos los catamarqueños y se resistió a cualquier acto de persecución. No solamente que no echó a miles de radicales de los cuadros de la administración o convalidó el “decretazo” final de Brizuela del Moral, sino que llegó a nombrar a numerosos correligionarios en cuadros de conducción. Por otro lado, a pesar de tener elementos de sobra para el ataque político, la mandataria no utilizó en momento alguno el discurso de barricada, ni siquiera aun con el desaire ya consumado.
 

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