Clientes

domingo, 19 de enero de 2014 00:00
domingo, 19 de enero de 2014 00:00

Pese a los avances tecnológicos, los desarrollos de las comunicaciones y el permanentemente en crecimiento mercado de telefonía celular -según el INDEC en Argentina hay 60 millones de aparatos en poder de poco más de 40 millones de habitantes-, las empresas prestadoras de los servicios en el país siguen brindando un servicio de calidad cuestionable, particularmente en lo que respecta a la atención al cliente, donde se ven muchas veces vulnerados los derechos de los usuarios, quienes, en la mayoría de los casos, deben resignarse o ingresar en una marañosa y burocrática vía de reclamos cuyas respuestas jamás son inmediatas.
Tal vez por ello, y a pesar de ser considerado por los estudiosos del mercado como un consumidor sofisticado, el argentino se acostumbró a tener telefonía celular que no comunica. En las casi dos décadas que pasaron desde que los teléfonos celulares irrumpieron en nuestras vidas convirtiéndose en un elemento cada vez más necesario, no hubo por parte del Estado un desarrollo de los sistemas de control que actúe con agilidad acompañando a los usuarios y garantizando la prestación de un servicio acorde con los precios.
Incluso, muchas prebendas que tuvieron las empresas -como la de mantener cautivos a los clientes a través de su número de línea, cobrar por llamadas que no se lograron, fraccionar por tiempo siempre en contra del usuario, y otras- se mantuvieron por mucho tiempo antes de que se regularan normas. Y todo ese tiempo, claro está, se tradujo en ganancias extra de un multimillonario negocio.
Las falencias en la atención de los derechos de los usuarios no son excluyentes de los servicios de telefonía. Se extienden a muchas otras áreas y empresas y atentan contra la calidad de vida. Pero también juegan en contra las mismas empresas, que sólo pueden tener clientes cautivos y no por lealtad. En un futuro mediato, deberán las empresas invertir más en generar la empatía de sus clientes, máxime en un momento en el que es cada vez más fácil viralizar opiniones, tanto las críticas como las elogiosas.
 

Comentarios

Otras Noticias