Columna Política

viernes, 13 de junio de 2014 00:00
viernes, 13 de junio de 2014 00:00

“Yo lo voté a Luis porque pensé que iba a votar a favor del juicio político, pero me defraudó y no lo voto más”. La frase corresponde a un comentario realizado ayer en la web de El Esquiú.com, y representó el pensamiento de algunos luego de conocerse el bochornoso cambio de postura exhibido por los diputados barrionuevistas quienes, en conjunto con el Frente Cívico, evitaron el miércoles que se debatiera un repudio a los abogados Luciano Rojas y Miguel Leiva -este último hijo de la presidenta de la Corte de Justicia-, sindicados de interferir en el operativo policial en que se detuvo al prófugo Ariel Alanís. A pesar de que un día antes habían promovido un “pedido de explicaciones” a la máxima autoridad judicial porque su nombre “sonaba” en las coberturas periodísticas, en el recinto mantuvieron el férreo acuerdo con los radicales, vigente desde que se apoderaron de la cámara baja, y frenaron la iniciativa impulsada por la oficialista Cecilia Guerrero. De esta manera, evitaron más cuestionamientos a un Poder Judicial criticado por su falta de independencia y legitimidad.
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La desazón del lector seguramente proviene de la certeza de que el gastronómico y sus socios radicales, más otros de ocasión, harán todo lo posible para evitar embates contra una Justicia íntegramente formada por militantes, referentes y exfuncionarios del Frente Cívico, construida “a medida” por el castillismo-brizuelismo desde los tiempos de la intervención. A finales de 2013, había una modesta expectativa de que pudieran empezar los cambios, a partir de la nueva conformación del Senado y una conducción favorable en el Colegio de Abogados. Pero, por la diáspora peronista y la falta de una decisión política firme, esta posibilidad se aleja cada vez más.
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Un histórico militante radical, el exdiputado nacional José Furque, advirtió justamente el error del oficialismo al mantener incólume un Poder que le jugó en contra desde el inicio de la gestión. “Es una falla muy grave de este gobierno, que asistió al atraso del FCS, no haber dado una fuerte medida para intervenir el Poder Judicial y desplazar al menos la cabeza de la Corte”, sentenció. Lucía, por ahora, no ha dado muestras de pretender una renovación de magistrados.
 

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