Apuntes del Secretario

martes, 18 de diciembre de 2018 01:25
martes, 18 de diciembre de 2018 01:25

A 72 horas de la convención radical, que promete ser movida y aclaratoria de situaciones que se fueron postergando en el tiempo, ha surgido durante el fin de semana un dato que seguramente será abordado por los convencionales. Los conductores políticos de Cambiemos a nivel nacional, Marcos Peña y Rogelio Frigerio, analizaron con los eventuales precandidatos del sector en la provincia de Córdoba cómo se resolverá la disputa interna que, como se sabe, está animada por los radicales Ramón Mestre y Mario Negri, el cuasi independiente Luis Juez (Frente Cívico) y el preferido de la presidencia de la Nación, el exsoplapitos Héctor Baldassi. Uno de ellos deberá enfrentar en el primer semestre de 2019 a Juan “El Gringo” Schiaretti, el actual gobernador que irá por la reelección. Entre las posibilidades, se dijo, figura la compulsa interna. La otra, más probable, sería la de llevar a cabo una gran encuesta en suelo cordobés. Se calcula que esta última, por más científica que sea, tendría objeciones, pero lo que interesa a Catamarca es que el método que se aplique, según la dupla Peña-Frigerio, se replicará en otras tres provincias donde hay tantas dudas como candidatos. Ellas son La Rioja, Río Negro y Catamarca. ¿Será?

Por lo que es público, en la compulsa local de Cambiemos están anotados Rubén Manzi (Coalición Cívica), Miguel Vázquez Sastre (UCR-Cambiemos), Flavio Fama (UCR) y, últimamente, ha vuelto a los primeros planos Eduardo Brizuela del Moral, señalado por la prensa nacional como el precandidato con mayor fortaleza electoral, especialmente en el Valle Central. La idea que predominaba hasta hace poco era llevar a cabo una “gran PASO”. No va a ser posible si las elecciones son convocadas por Lucía Corpacci para el turno de marzo, en virtud de que a fines de noviembre se aprobó por ley “la suspensión por única vez y por razones económicas de la Primaria”. Si (la convocatoria de marzo) finalmente no ocurre, el problema podría mantenerse porque la idea del gobierno nacional también está asociada a una eventual suspensión de las PASO, aunque éstas hayan sido programadas para el mes de agosto de 2019. Por fuera de estos escenarios de incertidumbre, los radicales de Catamarca tienen la chance de organizar, con sus socios de Cambiemos, una interna con reglas propias. La otra sería esperar las órdenes de la Casa Rosada, o sea de la dupla Peña-Frigerio que, como apuntamos en el bloque anterior, hasta contempla la designación de candidatos por encuesta. En ese caso, la toman… o no viene vento.

 

El peronismo federal, que reúne a gobernadores, legisladores nacionales y dirigentes varios de todo el país, tenía programado para mañana un acto multitudinario de lanzamiento de campaña. Al parecer, como no hay acuerdo de sus conductores (Juan Manuel Urtubey, Sergio Massa y Miguel Picheto, entre otros), ha sido postergado para el próximo año, posiblemente en febrero. En su lugar, en la provincia de Córdoba, se llevará un encuentro de la dirigencia donde seguramente surgirán las primeras conclusiones, las que todavía no terminan de aparecer en la arena electoral. Este proceso de presentar un esquema opositor distinto al del kirchnerismo, está claro, interesa en todas las provincias. En Catamarca, como lo señalamos en entregas anteriores, el gran coordinador sería el senador Mera, de sólidas y sanguíneas relaciones con el gobernador de Salta. Es más. Podría convertirse en un eventual candidato a gobernador, tal como lo dijo la diputada Macarena Herrera, la única aliada oficial con que cuenta el senador en la Legislatura catamarqueña. Conforme a lo que señalan las encuestas, estaría lejos de alcanzar la intención de voto que tienen Raúl Jalil o Lucía Corpacci, pero podría influir en el resultado final, mucho más si logra algún entendimiento con el Frente Cívico o Cambiemos, un espacio en el que se sentiría más cómodo que en el peronismo.

 

La interna gremial existe y tiene sus cosas. Las organizaciones que mantenían afinidad con el extinto conductor de la CGT, Pedro Armando “Uto” Carrizo, se colocan hoy en la vereda de enfrente de la actual conducción, encabezada por Leonardo Burgos y Roberto González. Esta situación se ha trasladado a las 62 Organizaciones Peronistas, que acaba de reelegir como conductor al representante de los empleados de comercio. Sin embargo, la línea “azul y blanca - Uto Carrizo” objeta. Para ella, no hubo una convocatoria en tiempo y forma, por lo que considera nula a la elección que ungió a González. Más allá del enfrentamiento, conviene recordar que este último, incluso en los tiempos del reinado de Carrizo en la CGT, siempre se mantuvo al frente de “las 62”, el sello que identifica a los trabajadores con el peronismo. Por lo tanto, méritos tiene para seguir el frente (hasta se bancó presentaciones judiciales, como la que llevó adelante un empresario poderoso como Silvestre Zitelli, que nunca pudo doblegarlo), lo que no desnaturaliza el derecho de los ocasionales adversarios a discutirle posiciones. Independiente de los matices, lo repetimos, la disputa está.

 

Un gran problema para los políticos de la oposición catamarqueña, sin dudas, es la situación económica que soporta hoy la Argentina. Prácticamente todos los indicadores económicos presagian que los tiempos por venir, incluidos los del electoral 2019, serán muy difíciles. No tan sólo para los pobres, sino para el conjunto de la clase media, la que ya no mira con las mismas simpatías de 2015 a Mauricio Macri. Sin embargo, ni por cerca quiere decir que la elección esté definida. Aun con todas las contras, la intención de voto del jefe de Estado es muy importante y hay quienes sostienen que hasta puede ganar en la primera vuelta.

 

Parte del análisis económico lo brindó estos días el diario “El Cronista Comercial”, uno de los más serios del mercado para analizar precisamente la economía. Por ejemplo, el influyente Juan Carlos de Pablo, en la edición de la víspera, señala lo siguiente: “No hay que ser un genio para darse cuenta que si tenemos recesión, una inflación más alta de la esperada y despidos a rolete, es directamente imposible que la tasa de pobreza baje”. Pero mucho más contundente, en la edición dominical, fue el periodista Julián Zícarri, quien con una claridad absoluta explicó lo que significa que el riesgo país se haya disparado a niveles récord, casi doblando los números que tenía el kirchnerismo en 2015. Explica Zícari que esto ocurre a pesar de haberse recibido en 2018 más de 30.000 millones de dólares (los depositados por el Fondo Monetario Internacional), los cuales increíblemente ya se fugaron y convirtieron al país en el más inseguro de la región. Complementa este concepto señalando que las reservas están por debajo de las que existían en 2017 y que el riesgo de entrar en default, o sea dejar de pagar la deuda, no ha desaparecido, lo cual es el motivo real por lo que se eleva el riesgo país. Este registro, cabe destacarlo, determina a cuánto se le puede prestar dinero a la Argentina, lo que hoy daría una tasa cercana al 10% cuando otros países toman créditos al 3 o 4% por cierto. El final de la nota es digno de tener en cuenta. Dice el periodista de El Cronista “el mercado habla, pero nadie lo escucha”. Nosotros le agregamos un dato: el riesgo país aumentó en 2018 unos 500 puntos. Brasil solamente 40. ¿Se entiende dónde estamos?

 

Las denuncias por acoso, abuso o violación, después que una actriz descargara su frustración e impotencia contra Juan Darthés, se suceden a lo largo y ancho del país. En Catamarca también hay casos que todavía no se conocen, pero podrían salir a la luz en los próximos tiempos, como ya ocurrió con un sacerdote y otras personas. De acuerdo a lo que sabemos, extraoficialmente, algunos supuestos sucesos –todos desagradables, por supuesto- involucrarían a personas muy conocidas de Capital e interior.

RECUERDOS.

Como lo hacemos habitualmente, cerramos los “Apuntes” de la fecha con el repaso de acontecimientos de hace 25 años.

Un balance del ex Banco de Catamarca, a fines de 1993, tomaba estado público y señalaba que el déficit ascendía a unos 100 millones de pesos. Semejante monto se había conformado con la cesión de créditos a particulares y empresas, muchos de los cuales no se pagaron nunca. Era el tiempo en que se hizo famosa la frase “pida ahora, no pague nunca”. Si bien es cierto que en 1993 gobernaba el Frente Cívico, los excesos con la entidad crediticia venían de mucho antes y presagiaban el final que iba a tener, lo que se iba a materializar durante la gobernación del hoy senador nacional Oscar Castillo.

Frente a los difíciles momentos que se vivía con el ex Banco de Catamarca, el senador por la Capital de aquel entonces, Raúl Blas Bosch, no dudaba en afirmar que la entidad había sido víctima de lo que llamó “delincuencia económica”, para lo cual señaló a los victimarios como “ladrones de guante blanco”. Mientras tanto, el exgremialista bancario Rubén Constanzo apuntaba a recuperar los dineros que se habían prestado. Para ellos decía que los abogados del Tribunal de Cuentas debían trabajar a fondo y delimitar responsabilidades. Nada iba a hacer cambiar, sin embargo, el curso de las cosas.

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Comentarios

18/12/2018 | 10:09
#2
Muy bueno todo lo escrito en esta Editorial. Sustanciosa. ¡Se pasaron!
18/12/2018 | 09:17
#1
Los candidatos de Macri en Córdoba y Catamarca son Juan Schiaretti y Lucía Corpacci, respectivamente. Ambos son socios y cómplices del ajuste feroz del gobierno nacional, y Macri se siente cómodo con gobernadores obedientes y sumisos.

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