Editorial

Decisión

sábado, 22 de diciembre de 2018 00:45
sábado, 22 de diciembre de 2018 00:45

El Papa Francisco ofreció ayer un mensaje pocas veces oido por parte de un miembro de la Iglesia Católica, que adquiere una relevancia superlativa por tratarse de la máxima autoridad eclesial, y porque en sus palabras, que recorrieron el mundo, incluye un mea culpa pero, sobre todo, un compromiso enorme.
Sin eufemismos, sin evasivas, con mucho coraje y sinceridad, el Pontífice argentino se refirió a los abusos sexuales por parte de religiosos, reconoció que la institución eclesiástica durante años protegió abusadores, y anunció que eso nunca más ocurrirá.
Francisco no recurrió a la compasión ni a la comprensión de los abusadores, y los atacó directamente, para prometer que cambiará para siempre lo que ocurría con ellos en la Iglesia.
“La Iglesia nunca más encubrirá o subestimará los casos de abusos por parte del clero. La Iglesia no se cansará de hacer todo lo necesario para llevar ante la justicia a cualquiera que haya cometido tales crímenes. La Iglesia nunca intentará encubrir o subestimar ningún caso. Por ligereza, por incredulidad, por falta de preparación, por inexperiencia o por superficialidad espiritual y humana, se han tratado muchos casos sin la debida seriedad y rapidez: nunca debe volver a suceder. Esta es la elección y la decisión de toda la Iglesia. Hombres consagrados, que abusan de los débiles, valiéndose de su poder moral y de la persuasión, cometen estas abominaciones y siguen ejerciendo su ministerio como si nada hubiera sucedido; no temen a Dios ni a su juicio, solo temen ser descubiertos y desenmascarados. Desgarran el cuerpo de la Iglesia, causando escándalo y desacreditando la misión salvífica de la Iglesia y los sacrificios de muchos de sus hermanos. A menudo, detrás de su gran amabilidad, su labor impecable y su rostro angelical, ocultan descaradamente a un lobo atroz listo para devorar a las almas inocentes”, declaró.
A los abusadores, les advirtió: “entréguense a la justicia humana y prepárense para la justicia divina”.
Se trata de una declaración histórica, necesaria y valiente. Es de esperar que efectivamente marque un antes y un después en el tratamiento de casos que tanto daño han hecho a la comunidad y a la propia Iglesia.

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Comentarios

22/12/2018 | 10:45
#1
QUÉ NOTA POCA CRÍTICA, NO DICE NADA DEL PAPA ENCUBRIENDO Y HACIENDO OÍDOS SORDOS DE MUCHOS CASOS QUE HASTA LAS MISMAS AUTORIDADES DE SU IGLESIA DENUNCIABAN

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