Desde la bancada periodística

¿Por qué Cambiemos no programa su propia PASO?

sábado, 08 de diciembre de 2018 00:17
sábado, 08 de diciembre de 2018 00:17

Hace por lo menos tres semanas que la suspensión de las primarias –“las PASO”-, si finalmente se vota en marzo 2019, ocupa la cabecera de la agenda política. Todo ha girado alrededor del tema. 

Los medios de comunicación lo trataron con insistencia, la Legislatura requirió de una sesión especial para definir la aprobación que, sin dudas, estuvo rodeada de polémicas y la oposición en su conjunto expresó desazón, aparte de asegurar que le pedirá a la Justicia una declaración de inconstitucionalidad porque, según su criterio, se ha modificado el sistema electoral con sentido retroactivo.

Lo curioso del caso, que parece importar poco a la ciudadanía, es que si la gobernadora Corpacci no desdobla las elecciones, la ley que ha provocado entre los legisladores espasmódicas reacciones quedaría sin materia. Automáticamente, no habría ni PASO, ni elecciones en marzo. Entonces, claramente, la pelea es “por las dudas”.

 

El consejo de Jalil

Desde las trincheras oficialistas, además de invocar las comprensibles “razones económicas” del momento, hubo una coincidencia. Todo el barullo de las últimas semanas, dicen, no habría existido si la afligida oposición hubiera permitido hace dos años la reforma de la Constitución Provincial, madre de la falta de certeza electoral.

Entre los militantes de esa opinión se incluyó Raúl Jalil, el intendente de la Capital, que disparó un consejo de praxis absoluta para los opositores: “No gasten energías. Trabajen como si (las elecciones) fueran en marzo u octubre. Es exactamente lo mismo, la gente va a decidir”.

En el fondo, lo de Jalil, se convierte en un buen consejo si es que los bastiones aliancistas –UCR, PRO, Coalición Cívica- se animaran a cambiar en serio la forma de hacer política. Esto es, terminar de hacerle el juego al gobierno de discutir banalidades y mediatizar irregularidades de comprobación imposible, para establecer en cambio los mecanismos de movilización de los ciudadanos, y especialmente de los olvidados militantes afines del amplio territorio provincial.

 

Alternativa a las PASO

Lo que ha ocurrido hasta aquí con la indefinición de la fecha de elecciones se repite, invariablemente, desde hace más de 20 años. El Frente Cívico, hegemonizado por la UCR, se cansó de burlarse de la oposición con el juego electoral que hoy, en forma de contragolpe, recibe con metodologías parecidas.

Lo de la suspensión de la primaria, posiblemente, se anote en ese marco. Si es así, como es legal, no queda otra forma de buscar la forma de combatirla. Y que sea tan legal, como el actual juego del “gato y el ratón”.
Para ello, claramente, hay un camino. No lo vamos a descubrir nosotros. Lo conocen perfectamente los dirigentes de la primera línea radical y sus socios del presente y del pasado. Se trata de la carta orgánica partidaria que no solo permite, sino exige que las candidaturas salgan de una interna, para lo cual siempre hay tiempo de hacerla, independiente de que la gobernadora desdoble o no desdoble.

Hoy, todos los que reclaman la inconstitucionalidad de la ley de suspensión de las PASO, sin perder tiempo, se podrían poner de acuerdo y programar una interna para que los precandidatos ganadores participen de las elecciones provinciales, sean éstas en marzo o en octubre. Serían “las energías” bien empleadas que les aconseja Jalil desde el terreno adversario. Algo así como “las PASO propias”, no las que programe el gobierno de acuerdo al gusto de su paladar.

 

La experiencia peronista

Como el peronismo sufrió al radicalismo durante muchos años, hubo en sus filas quienes en un momento se jugaron por una fórmula de sortear la estrategia maquiavélica que permite la Constitución en torno a las fechas.
Para las elecciones del año 2003, aquel PJ opositor, resolvió apelar a la carta orgánica –en cuestiones electorales, casi idéntica a la radical- y llamó a internas para el 5 de enero, sin esperar que al gobierno castillista se le ocurriera decretar si se votaba en marzo o en octubre. 

Resultó una jugada extraordinaria que, tal vez, muchos no recuerdan. Dejó bamboleándose a los radicales.
Fue una interna que el congreso partidario acordó abierta, es decir que podían participar afiliados y no afiliados. Un símil de las PASO.

Participaron, tres lustros atrás, cerca de 50.000 electores. Hubo movilizaciones en toda la provincia. Pareció una elección general. El gigante dormido y humillado por el gobierno, despertó de golpe y pasó al frente. No le importó para nada si se convocaba a marzo u octubre. Logró, de pronto, que todos los peronistas fueran a la batalla electoral.

Días antes de aquel 5 de enero, el exgobernador Oscar Castillo, un 28 de diciembre, firmó el decreto de convocatoria para el 2 de marzo que, ulteriormente, se convertiría en un escándalo de trascendencia nacional. Pero esa es otra historia.

El barrionuevismo derrotó al saadismo en reñida tenida y al día siguiente llamó al perdedor a construir el plan de unidad. Luis, el líder gastronómico, se apoderó por las urnas de la candidatura a gobernador e hizo bajar a Raúl Jalil y su hermana Liliana de las bancas de senador nacional y diputado nacional que habían ganado en la histórica interna. Los reemplazaron Ramón Saadi y Eduardo Andrada, de la lista perdedora.

La unidad y la movilización peronistas destrozaron los planes castillistas de pescar desprevenido al rival. Oscar debió resignar la reelección y cederle la candidatura a Eduardo Brizuela del Moral, por entonces senador nacional que, despectivamente, opinó “en lo más mínimo me preocupa Luis Barrionuevo”. A los días, tanta confianza se transformó en preocupación gigantesca. Todas las encuestas, a lo largo y ancho de Catamarca, aseguraban el triunfo peronista por cerca de 20 puntos de diferencia.

Lo que parecía gobernación segura para Barrionuevo, sin embargo, por sus propios errores, se convirtió en desastre. Lo bueno de la interna terminó mal. Desesperado, y sabiendo que perdía por demolición, el radicalismo impugnó la candidatura del gastronómico por falta de residencia. La Justicia avaló el reclamo y el hombre se encegueció. Dijo “no se vota”, surgieron los fuegos del 2 de marzo nunca bien explicados, y la elección se suspendió.

Al mes siguiente, Néstor Kirchner se consagró presidente, declaró a Barrionuevo su enemigo público número 1 y trabajó con todo el aparato de la Casa Rosada para que perdiera la elección, reprogramada para el 24 de agosto. El gran beneficiado fue Brizuela del Moral, que se encontró con una victoria que en marzo parecía imposible. La consiguió gracias a Néstor y Cristina Kirchner. Ello explica los odios barrionuevistas para con el matrimonio patagónico. Claro. Le robaron, lisa y llanamente, la gobernación.

El resultado final, de ninguna manera, empalidece haber elegido la fórmula de una “PASO propia” en lugar de quedar a expensas de la voluntad del gobierno de turno.
A fines de 2010, cuando el todavía vigente Frente Cívico parecía imbatible, aunque fuera en menor medida, la interna Moreno-Saadi volvió a mover a la militancia peronista y echó las bases para la unidad que, ahora por escasa diferencia, se llevó en 2011 los sueños reeleccionistas de Brizuela del Moral.

Estos días de diciembre muestran a la oposición anestesiada por el odio de la eventual suspensión de las PASO. Es tanta la preocupación que parece unir el agua con el aceite. Debería servir para repensar el presente y el futuro. ¿Por qué no una PASO propia con derecho a voto de los no afiliados a los partidos que integran Cambiemos? ¿O entienden que una judicialización vale más que la movilización popular? Hasta ahora, esas prácticas y la oposición por la oposición misma no condujeron a Cambiemos hacia los mejores puertos.

El Esquiú.com
 

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Comentarios

08/12/2018 | 09:30
#4
Los radicales no saben ser oposición. Si se revisa la historia se vera que solo llegan al poder por via de golpes de estado o subidos a un cajon. Golpes no va a haber nunca mas; hay que esperar una muerte.
08/12/2018 | 08:51
#3
La Ochava era la esquina de la quema de cubiertas; privilegiados observadores los policías de custodia, que con la puerta se sólidas rejas entornada, espiaban deseando salir en cuanto les dieran la orden...que NUNCA IBA A LLEGAR. Y lo último: JAMÁS SE QUEMARON URNAS PÚBLICAS. Se quemaron cubiertas de vehículos frente a LA OCHAVA y OSCAR el maquiavelo rediVIVO, dió la orden de no apagar el fuego ni intervenir. QUERÍA LA SUSPENSIÓN DE LAS ELECCIONES. Entonces...sucedió lo increíble: comenzó a extinguirse el fuego. Un comedido al ver ésto, probablemente corrió a la SEDE DEL PJ y trajo en una camioneta (hay videos) las URNAS DE CARTÓN DE LA INTERNA PASADA DEL PJ y las arrojaron al fuego. EL RESTO...es HISTORIA CONOCIDA...pero falsa.
08/12/2018 | 08:51
#2
El frente cinico,no hace PASO solos x q no tien cara?12 o mas años estubieron hicieron pelota la provincia y ahora t dicen q es lo q esta mal.Sigan participando....
08/12/2018 | 08:49
#1
Les sugiero que lo archiven con asterisco. En 20 o 30 años nadie se acuerda nada e inventan historias falsas. Lo que ustedes dicen es bien cierto. Le sumo detalles: parece que ya sabían Liliana y Raúl que era posible que si RES )no peyorativo sino iniciales) pedía algo, ellos eran los renunciantes. No recordaba que El Oso Andrada era parte del acuerdo. Raúl Jalil tenía sus dudas y se le aconsejaba que no renunciara, dado el antecedente de Jorge Díaz Martínez que había ganado en las internas y quisieron bicicletearlo lo que les salió mal. Pero era tal la presión en la Sede de la SOCIEDAD ESPAÑOLA (hoy una Concesionaria Renault) que lo obligaron a pronunciarse allí mismo a voz en cuello, que renunciaba. Después, SE LE ADVIRTIÓ a Barrionuevo que era posible que lo impugnaran (ERA SEGURO pero, de buenitos no se lo dijimos) y que había que preparar todo. SE DURMIERON algunos que HASTA HOY CURRAN como se dice en España, de JUGOSA DIETA.

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