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martes, 17 de septiembre de 2019 01:21
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Muy leída y comentada fue la publicación de El Esquiú.com en la que ayer se reflejó la visita del intendente capitalino y candidato oficialista a la Gobernación a un gremio docente, en donde además de trazar algunas políticas educativas que pretende llevar adelante en caso de ser electo, consideró que Catamarca precisa otra universidad.

La posibilidad de ampliar el espectro de la educación superior, dadas las marcadas carencias que evidencia la provincia en ese rubro, motivó diferentes opiniones. Algunas de ellas hicieron énfasis en que una nueva institución universitaria debería tener una oferta parecida a la de otros distritos, como Córdoba, La Rioja y Tucumán -entre los más cercanos que captan estudiantes catamarqueños-, para evitar la migración de quienes desean cursar una carrera.

No obstante, se trata de una alternativa de compleja implementación, en primer término, porque carreras tradicionales como, por caso, Medicina, demandan bastante presupuesto y extensos procesos burocráticos, que dilataría por años el inicio de las cursadas. Y porque, ciertamente, una institución nueva y local tiene pocas posibilidades de competir con destinos tradicionales de formación.

El ejemplo a seguir es el de casas de altos estudios del conurbano bonaerense, como la Universidad Nacional de Quilmes. Ésta está ubicada entre dos polos educativos como son la UBA y La Plata. Está claro que cuando se creó, tenía que diferenciarse y complementar la oferta de sus hermanas mayores. Por eso apostó a la educación en entornos virtuales -hoy es líder en ese campo- y a carreras innovadoras y no atendidas hasta ese momento. Sus recursos fueron inteligentemente aprovechados y por eso es una institución pionera en investigación y transferencia de conocimiento a nivel latinoamericano.

Una nueva universidad catamarqueña debería no sólo articular con la UNCA, evitando la superposición de carreras, sino que está casi obligada a lanzar algo nuevo en el concierto del NOA. No es descabellado pensar que su impronta pueda estar relacionada con el protagonismo que el probable futuro gobernador pretende para la educación tecnológica, a la cual daría rango ministerial.

Lo que es seguro es que, como se sostuvo ayer, una segunda universidad puede generar mayores oportunidades de acceso  educativo tanto como ser dinamizadora de la economía local.
 

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Comentarios

17/09/2019 | 12:17
#1
Razonable opinión. Si hay carreras innovadoras o no atendidas por otras universidades, es posible que de otras provincias vengan a estudiar acá. Basta ver lo que sucede con Arqueología, por ejemplo. Ojalá se dé.
17/09/2019 | 08:45
#0
Si no tendrá carreras tradicionales .. no evitará la migración de jóvenes.

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