Apuntes del Secretario

jueves, 06 de febrero de 2020 00:09
jueves, 06 de febrero de 2020 00:09

Valle Viejo, por estos días, parece una ciudad sitiada por el conflicto que mantienen trabajadores nombrados en el último tramo del gobierno de Gustavo Roque Jalile y la administración entrante, que conduce una figura nueva de la política: Susana Zenteno. Cuando surgía un atisbo de solución, después del diálogo de las partes (municipio-ATE) con el ministro Jorge Moreno, Zenteno volvió a enervar los ánimos al despedir a 40 agentes que el popular “Gallo”, a días de entregar el mando, había traspasado a planta permanente. Entre los damnificados se alude a una manifiesta persecución con todo lo que tenga que ver con crestas y plumajes avícolas. Mientras tanto, más allá de los actores en juego, taxistas, remiseros y comerciantes no ocultan su bronca con los políticos y reparten insultos entre Zenteno y Jalile. Es que los manifestantes, virtualmente aíslan al departamento con cortes de calle en puntos estratégicos. Un ejemplo: viajar en taxi o remis hasta el casco céntrico, con rodeos que se hacen necesario para encontrar una salida, asciende a más de $400. ¿A quién le aguanta el bolsillo con esta tarifa?

 

Cuando han pasado casi dos meses del cambio de autoridades no se avizoran soluciones por lares chacareros y la disputa política, como si no hubieran pasado las elecciones, se mantiene latente. Queda absolutamente claro que el exintendente, como lo aceptan los mismos radicales, no salió por la puerta grande. Se fue por las ventanas del fondo y dejó en manos de Zenteno un fierro caliente. Esta y su elenco, a su vez, lucen desorientados, confundidos y erráticos en la toma de decisiones. Como ocurre generalmente, los buenos trabajadores son los que pagan los platos rotos. Desde Radio Centro, la emisora municipal, nos comentan que están en el aire, pero los nuevos conductores no encuentran el dial, ni siquiera para la programación diaria. Lo peor de todo, lo reiteramos, es que la rebelión se soluciona con plata, un bien que no abunda en la Argentina de estos tiempos. De hecho, con los compromisos salariales que dejó el señor Jalile, no alcanzaría ni con el ciento por ciento de la coparticipación municipal. Más que grave, gravísimo. 

 

Menos comprometido con sus finanzas estaría el municipio de Recreo, donde también el intendente saliente –Roberto Herrera- le dejó el regalo de nuevos empleados nombrados en tiempo de descuento al vencedor de la última elección, Luis Polti. Sin embargo, el estado de protesta se mantiene y amenaza con continuar por largo tiempo. Por lo pronto, los teóricamente perjudicados del “tire y afloje” político han amenazado con boicotear por todos los medios posibles el festival provincial del Cabrito, programado para el fin de semana del 14 al 16 del corriente. La ebullición recreína, cabe destacarlo, arrancó en diciembre último con numerosos cortes de la ruta 157, una vía fundamental para el tránsito interprovincial de Catamarca, Córdoba, Tucumán y Santiago del Estero. Sin embargo, para el juez de Recreo, Fernando Adet Galíndez Calderali, que pidió a las partes priorizar la paz social, el enfrentamiento entre las autoridades y los empleados desplazados es de naturaleza política. Por lo pronto, nos parece una cómoda forma de “lavarse las manos”, toda vez que el corte de las rutas es un delito y lo debe resolver la Justicia, como se hace en cualquier punto de la Argentina.

 

Como a Susana Zenteno en Valle Viejo, a Polti no le sobra el dinero. No solamente para pagar a una desmesurada cantidad de empleados, sino para brindar servicios básicos conforme a lo que pagan los contribuyentes. En esta dirección, el jefe comunal se ha detenido en los préstamos que recibió la Municipalidad por haber coparticipado créditos que, en su momento, Nación brindó a la provincia. El hombre está pidiendo la condonación de los intereses a la Casa Rosada, algo bastante difícil que se acepte porque a Alberto Fernández, con los acreedores externos, lo acucian los mismos problemas. Este tema debería servir de lección para todos los intendentes: si al final van a salir requiriendo eximiciones o rebajas, no deberían pedir ni aceptar créditos. Así de sencillo.

 

Quien tuvo, en su momento, una definición tajante sobre los conflictos municipales fue el gobernador de la provincia. Raúl Jalil fue un duro crítico de aquellos intendentes que, por razones electorales, no midieron las consecuencias de lo que hacían. En ese sentido, instó a la Justicia “a empezar a actuar con quienes sabían que no podía nombrar personal y lo hicieron”. Sin nombrarlos, la referencia directa sería para el recreíno Herrera, el chacarero Gustavo Jalile o el paclinense Orlando Savio, los tres radicales que sorpresivamente resignaron su chance en las urnas de octubre pasado. Más allá de los correctivos judiciales, resulta inconcebible que, después de 36 años de democracia, se mantengan estas anomalías. Habría que corregirlas ahora mismo y la oposición debería apoyar porque, al menos en el Valle Central, ya no cuenta con intendencias. Cuando las recuperen, ojalá, no tengan los problemas que desvelan ahora a los peronistas que, al parecer, cometieron el pecado de ganar.

 

A ritmo cansino, casi desesperante para las trece víctimas de la tragedia 2014 de El Rodeo, continúa una causa que sigue dando que hablar. Un fiscal, que instruyó el caso, en su momento dictó cerca de una docena de procesamientos, uno de los cuales afectó al exgobernador Brizuela del Moral. El representante de la Justicia, entendió en base a testimonios varios –entre ellos de nativos rodeínos-, que un puente construido en 2010 fue el causante del desastre. En ese momento gobernaba el dirigente radical que, inclusive, inauguró la pasarela que, según algunos entendidos, originó el problema. Tras la apelación de rigor, otro fiscal -Jonathan Felsztyna-revocó el fallo anterior y redujo las culpas a solo dos personas: el exintendente Félix Casas Doering y Alfredo Saavedra, que supo ejercer como titular de la Defensa Civil. Finalmente, este martes, el juez de garantías Porfirio Acuña le dio la razón al primer fiscal y de nuevo tenemos procesados de todos los niveles, incluido Brizuela del Moral, cuyas responsabilidades finales podrían ser únicamente políticas. ¿Estamos a las puertas del juicio oral y público por el que claman los familiares? Desconocemos si puede emerger una nueva presentación o chicana, pero ya sería tiempo de que la Justicia avance. Han pasado seis años de aquella desgracia y nada está claro en término de responsabilidades.

 

A propósito del río Ambato, aquel que con su furia causó la tragedia, en este verano surgió una voz de alarma. Lorenzo Parra, en calidad de integrante del Colegio de Geólogos y especializado en aluviones, aseguró que el curso de la corriente de agua ha cambiado y resulta casi imprescindible que las autoridades procedan a revisar la zona y prestar especial atención a las defensas. Obviamente, esto incluye en forma permanente limpiar el cauce y no permitir desvíos peligrosos como aquel que arrasó con lo que era el camping municipal de El Rodeo. Todavía estamos en pleno verano y los calores suelen durar, salvo pequeños interregnos de tiempo, hasta marzo y abril. Lo apuntamos, claramente, como una advertencia.

 

Este año 2020 se cumplen 30 años del crimen de María Soledad, la estudiante chacarera que, ultrajada, fuera encontrada sin vida el 10 de septiembre de 1990. Trascendió que para participar del acto de recordación (sería una misa en el Colegio del Carmen) vendrían a Catamarca la religiosa Martha Pelloni y la periodista Fanny Mandelbum, una activa participante de aquel caso. Ambas, ofrecerían además disertaciones en ámbitos de la Universidad de Catamarca sobre el tema “La infancia robada”, basado en el brutal femicidio del que fuera víctima la estudiante tucumana Paulina Lebbos. Esta joven, como se recordará, desapareció el 26 de febrero de 2006 y su cuerpo, sin vida, apareció en un descampado el 11 de marzo del mismo año.

 

RECUERDOS.

Como lo hacemos en cada entrega de los “Apuntes del Secretario”, al final repasamos acontecimientos preferentemente políticos que ocurrieron hace un cuarto de siglo.

El 10 de enero de 1995 se producía el cierre de frentes o alianzas para la elección de convencionales de Valle Viejo, la que debía llevarse a cabo el domingo 5 de febrero del mismo año. Los elegidos debían dictar la primera carta orgánica del municipio chacarero, la que rige hasta nuestros días. El acto tuvo lugar en el juzgado electoral provincial, que ya tenía como conductor al doctor Raúl Cerda –sigue hasta el presente-, quien había rechazado una elección del mismo carácter en Recreo (La Paz) y Santa Rosa. Por este motivo, el Partido Justicialista, a través de su apoderado, Oscar Romero, amenazó con iniciar un jury contra Cerda, pero el tribunal electoral lo convalidó al juez. El gobierno provincial, cabe destacarlo, solo aceptaba para esta instancia elecciones en el departamento chacarero.

A fines de 1994, exactamente el 29 de diciembre, el Frente Cívico que vertebraba la Unión Cívica Radical elegía sus autoridades. Augusto César “El Mocho” Acuña era nominado presidente y Rodolfo Cecenarro, actual juez de Andalgalá, vicepresidente. Juan Carlos “Machete” Balverdi, a quienes le llamaban la “pata peronista” del sector, se hacía cargo de la secretaría política y de prensa, mientras Oscar Oyarzo quedaba a cargo de la secretaría de coordinación. Jorge Agüero, por último, era designado secretario de Hacienda.

 

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Comentarios

07/02/2020 | 01:55
#0
Que desagradable que estas dos impresentables vuelvan a la provincia despues de todo el daño que causaron y las mentiras que escupieron con total impunidad, lucrando miserablemente con una tragedia. La monja mas vil del mundo (mas preocupada por salir en cámara que por otra cosa) y una pseudo periodista sin ninguna capacidad intelectual ni estatura moral. Dos arpias..

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